Las escuelas de Córdoba volverán a convertirse en espacios de investigación, creatividad e intercambio comunitario con la realización de la 58° Feria de Ciencias, Tecnologías, Artes, Movimiento e Innovación “Alberto Maiztegui”, una iniciativa que este año prevé la socialización de más de 20.000 proyectos desarrollados por estudiantes y docentes de toda la provincia.
La instancia escolar e institucional se llevará a cabo entre el 29 de junio y el 3 de julio, aunque el 30 de junio fue establecido como la jornada central de actividades. Participarán instituciones de los niveles Inicial, Primario, Secundario y Superior, tanto de gestión estatal como privada, alcanzando a los 26 departamentos cordobeses.
Hoy Día Córdoba dialogó con el Ministerio de Educación sobre la importancia de la presentación de proyectos escolares para la difusión de la ciencia y destacaron que la feria trasciende el formato tradicional de exposición escolar. “Estamos consolidando una verdadera política educativa de Estado que este año alcanza su 58° edición, reafirmando el liderazgo histórico de nuestra provincia en la materia”, señaló el ministro Horacio Ferreyra sobre el balance que se hace respecto de ediciones anteriores.
Para él, la feria “no es un evento aislado ni una mera exposición escolar; es una plataforma de innovación curricular disruptiva y un gran aula abierta donde se dan cita la comunidad educativa, las familias y diferentes sectores de la sociedad”.
Ferreyra destacó además el crecimiento sostenido de la iniciativa y la incorporación de nuevos actores: “Este año consolidamos una alianza estratégica sin precedentes al involucrar activamente a la Academia Nacional de Ciencias, el Conicet y el Ente BioCórdoba, abriendo las puertas de las escuelas a la comunidad científica real”.

Aprender investigando lo que pasa
La propuesta busca promover el aprendizaje basado en la investigación, la resolución de problemas y el compromiso con la comunidad. Los proyectos abarcan temas tan diversos como ambiente, salud, robótica, programación, inteligencia artificial, ciencias sociales, arte e identidad cultural.
Según el ministro, el impacto en los estudiantes es “transformador, significativo y medible”. “La apuesta está en profundizar la pedagogía de la pregunta. Hoy los estudiantes y docentes son autores, productores activos de conocimiento que abordan la complejidad de su propia realidad a través de la investigación escolar”, agregó.
Muchas de las iniciativas no se piensan de manera aislada con el contexto actual, si no que sirven para abordar y brindar respuesta a las problemáticas habituales como la prevención de incendios, el cuidado de los ríos, la alimentación saludable o la recuperación de la identidad local. “Cuando se abordan temáticas cercanas a la realidad y a las problemáticas locales, las aulas se transforman y los estudiantes asumen un rol verdaderamente protagónico”, remarcó sobre eso el funcionario.
Un plan de alfabetización tecnológica: IA, programación y robótica
Uno de los ejes que más crecimiento ha mostrado con el paso de los años es el vinculado con las tecnologías digitales. La feria incluirá proyectos de programación, robótica e inteligencia artificial desarrollados por estudiantes de distintos niveles.
Por su parte, el director de Tecnologías en Educación, Gabriel Scarano, aseguró que la incorporación de estas herramientas son partes de una estrategia pedagógica sostenida y explicó: “No estamos improvisando; estamos ejecutando un plan de alfabetización tecnológica integral sustentado por el nuevo diseño curricular de Educación Tecnológica y Ciencias de la Computación”.
«La preparación de nuestro sistema combina la formación docente continua en servicio y la asistencia técnica situada, bajo un imperativo ético irrenunciable: promover un uso crítico, responsable, ético y con perspectiva de derechos de las tecnologías», agregó sobre la tarea docente.
En línea con lo mencionado anteriormente, los estudiantes desarrollan soluciones vinculadas a necesidades reales de sus entornos, y entre los ejemplos mencionó sistemas automáticos de riego para huertas escolares, proyectos de domótica para optimizar la iluminación y ventilación de las aulas, aplicaciones para relevar información territorial y análisis sobre el impacto de las redes sociales y los dispositivos digitales en la vida cotidiana.
Por su parte, Ferreyra destacó que la tecnología dejó de ocupar un lugar meramente instrumental, y afirmó: “La tecnología dejó de ser el fin de la clase para convertirse en un medio para pensar”.
“Los chicos no entran a la feria a mostrar un software que compraron o un kit que armaron de memoria siguiendo un manual; entran a mostrar cómo programaron un sensor de humedad para que la huerta de su escuela no gaste agua de más, o cómo diseñaron la domótica de su aula para que la luz y la ventilación sean eficientes”, describió.

Nuevos criterios de evaluación
La referente provincial de la Feria de Ciencias, Laura Bono, explicó a este medio que este año se profundizará un cambio en los criterios de evaluación de los proyectos. “Desburocratizamos por completo el proceso de evaluación”, afirmó. En lugar de centrarse en la estética de una maqueta o en el producto final, se priorizarán las evidencias de aprendizaje y las capacidades desarrolladas durante todo el proceso de investigación.
“Buscamos proyectos que generen verdadera inclusión e impacto social”, señaló Bono, quien como ejemplo destacó una tabla periódica inclusiva diseñada por estudiantes para facilitar el acceso al conocimiento científico a compañeros con discapacidad visual y otras necesidades educativas.
La especialista también resaltó la continuidad de la denominada “Feria en la Montaña”, destinada a escuelas rurales y de alta montaña. “Constituye una acción de estricta justicia territorial”, sostuvo, al explicar que el Estado adapta los dispositivos de acompañamiento y evaluación a las características de cada comunidad.
Córdoba Aprende en Acción
La edición 2026 incorporará además el formato integrado “Córdoba Aprende en Acción”, que articula la Feria de Ciencias con otras iniciativas provinciales como la Olimpíada Cordobesa de Matemática, el Festival de la Palabra y los Torneos de Ajedrez.
Para Eugenia Rotondi, directora general de Innovación Educativa, la feria se consolidó como una herramienta clave dentro del programa Transformar@Cba. “La Feria de Ciencias es una propuesta pedagógica central para lograr aprendizajes significativos, el puente que moviliza la transición hacia el modelo pedagógico de Transformar@Cba en el territorio”, afirmó.
Según explicó, la construcción de proyectos impulsa el trabajo interdisciplinario entre docentes y favorece una enseñanza conectada con las realidades locales. “Cuando el aprendizaje tiene un sentido real, la escuela se revitaliza de manera colectiva”, sostuvo.
Tras la instancia escolar, los proyectos seleccionados podrán avanzar a la etapa regional entre julio y agosto. Luego serán evaluados por una comisión provincial y los trabajos destacados participarán de la Instancia Provincial prevista para el 8 de septiembre, paso previo a las competencias nacionales.
De esta forma, y con más de medio siglo de trayectoria, la Feria de Ciencias “Alberto Maiztegui” volverá a reunir a miles de estudiantes, docentes y familias en toda Córdoba, apostando por la investigación y la utilización de la tecnología para brindar soluciones.
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