El influyente subsecretario de Estado, Christopher Landau, arribó el miércoles a la noche a Argentina desde Paraguay, primera escala de una gira de alto nivel por países aliados del gobierno de Donald Trump en la región. Segundo del secretario de Estado Marco Rubio, Landau se reunirá este viernes en la Casa Rosada con el presidente Javier Milei, junto a una importante delegación que incluye al secretario adjunto para el Hemisferio Occidental, Juan Pablo Segura, de padres argentinos.
Horas antes del encuentro, Landau blanqueó hoy la preocupación de las empresas norteamericanas por una parte de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, impulsada por el Poder Ejecutivo en el Congreso, aquella vinculada precisamente a la defensa de la soberanía de las islas Malvinas, que tiene que ver con las sanciones a las firmas que participen en emprendimientos productivos en el archipiélago sin la autorización de la Argentina.
Las declaraciones de Landau
“Nosotros estamos obviamente viendo los intereses de nuestras empresas. Es natural que cualquier país se preocupe por eso, pero quiero destacar que nosotros respetamos el proceso legislativo de la gran nación Argentina”, afirmó el enviado de Trump ante una pregunta en conferencia de prensa.
El propio embajador de Estados Unidos, Peter Lamelas, se había encargado en los últimos días de transmitir a los funcionarios argentinos la preocupación de Washington, compartida por empresas norteamericanas, por la “laxitud” o ambigüedad del Título I del proyecto, que sanciona a empresas vinculadas con las petroleras que trabajan en Malvinas, denunciadas por el gobierno argentino en el Tribunal Internacional del Mar de Naciones Unidas.
El propio canciller Pablo Quirno -que acompañó a Landau en la rueda de prensa luego de una reunión de trabajo compartida-, tuvo que hacer referencia a la cuestión al aseverar que “hoy existe una ley que el gobierno argentino considera que tiene que ser mejorada, porque justamente no le da a la Argentina las herramientas necesarias en el marco que tenemos, para defender de la mejor manera nuestros intereses en la vida”.
Con el embajador Lamelas sentado en la primera fila, Quirno enfatizó que el proyecto oficialista “no va en contra de nadie en particular, sino que se le da a las diferentes empresas que quieren operar en Argentina la posibilidad de elegir entre una oportunidad que tiene un potencial muchísimo mayor, de manera legítima, y una operación más riesgosa e ilegítima”, en referencia explícita a las inversiones en Vaca Muerta y sus diferencias con inversiones en Malvinas.
Las diferencias sobre el Comité de Descolonización
En relación a la propuesta del gobierno de Trump de disolver el Comité de Descolonización de la ONU, donde la Argentina presenta año a año su reclamo por la soberanía de Malvinas, Landau fue claro en su respaldo a su eliminación.
“No es ningún secreto que parte de nuestra agenda en la administración es la reforma de instituciones multilaterales como lo es las Naciones Unidas. Ahí hay una enorme variedad de comités que a través de años no han hecho casi nada. Así que yo espero que aquí en Argentina no se confunda un proyecto para agilizar la operación de Naciones Unidas con un tema en particular”, reforzó el diplomático, quien agregó que “ese comité, a través de los años, ha tomado posiciones bastante radicales en ciertos temas contra Estados Unidos, el de Puerto Rico y otros temas”.
A su vez, Quirno expresó su interés de continuar con el reclamo en el Comité de Descolonización, “un foro que nos interesa”, dijo, donde él mismo expuso en junio pasado. Pero compensó al afirmar que “las resoluciones de Naciones Unidas no varían en su aceptación, si es un comité u otro”.
La promesa de inversiones
“No hay otro país en todo el mundo con el cual estemos tan alineados”, dijo en su introducción Landau, quien afirmó que los acuerdos comerciales firmados por ambos países “abren las puertas a inversiones masivas, que pueden desatar una nueva era dorada en este país”. Agregó que “quisiera ver a Estados Unidos como un gran, gran socio de Argentina, porque compartimos valores como la libertad de mercado” y agradeció la presencia de los medios, “el símbolo de una sociedad libre”.
Respecto al apoyo a la reelección del presidente Javier Milei, el Canciller Quirno aseveró que “Argentina ha hecho en estos 30 y pico de meses de gobierno los deberes necesarios para contar con el apoyo de Estados Unidos y varios otros países, fundamentalmente Estados Unidos. Eso es producto de la alianza que tenemos, de la confianza que se ha generado, la credibilidad que ha ganado Argentina. El único condicionamiento que existe es que sigamos haciendo lo que estamos haciendo, por el camino del crecimiento, del orden macroeconómico”.
“Admiro al gobierno argentino por generar las condiciones para otra época dorada en el país”, completó el funcionario norteamericano, quien aseguró que “Argentina le pone la alfombra roja a la inversión”.
Este viernes por la mañana, Landau y Segura se entrevistarán en la Casa Rosada con el presidente Javier Milei.
El freno al proyecto Malvinas
Esta semana, luego de que se conociera el malestar del gobierno norteamericano con la Ley de Defensa de la Soberanía, el bloque oficial de la Cámara de Diputados suspendió y reprogramó el debate del proyecto conocido como la «Ley Malvinas».
El proyecto busca endurecer las penas (hasta 20 años de prisión), multas y prohibiciones para quienes exploten recursos naturales o pesqueros sin autorización argentina en el Atlántico Sur, lo que generó dudas y tensiones sobre el impacto en firmas vinculadas a Vaca Muerta o con intereses cruzados, ya que las sanciones alcanzan también a firmas que asistan a las empresas involucradas.
Hasta el momento, no hay precisiones sobre si el Gobierno retomará el proyecto o lo dejará congelado en la cámara baja, pese a que lo había presentado como el principal caballito de batalla en su campaña electoral.









