El secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Scott Bessent, respaldó este fin de semana la intervención financiera efectuada por la administración de Donald Trump en la Argentina antes de las elecciones legislativas de 2025 y dejó abierta la posibilidad de repetir medidas similares en el futuro.
Las declaraciones se produjeron en una entrevista concedida al medio Axios, luego de que el riesgo país argentino alcanzara los 655 puntos básicos, el nivel más alto del año. La señal ratifica el apoyo de Washington a la gestión del presidente Javier Milei en un contexto de turbulencia en los mercados internacionales.
La defensa del salvataje financiero de 2025
El titular del Tesoro estadounidense defendió el swap de monedas acordado el año pasado para contener la volatilidad cambiaria antes de los comicios legislativos. “Pensemos en lo que hicimos en la Argentina”, expresó Scott Bessent, al tiempo que definió a Milei como “un gran aliado de Estados Unidos” y acusó a la oposición argentina de intentar generar un pánico financiero en aquel momento.
Bessent justificó la utilización del balance del Tesoro bajo el concepto de que la seguridad económica constituye un pilar de la seguridad nacional. “Pude utilizar el balance de los Estados Unidos de América y ganar dinero para el pueblo estadounidense con un swap de monedas plenamente garantizado”, afirmó Bessent. Ante la consulta sobre futuras asistencias a países aliados, el funcionario respondió: “¿Podríamos volver a hacerlo? Claro”.
El esquema de divisas para el equipo económico
El aval de la administración republicana forma parte de la estrategia articulada por el ministro de Economía, Luis Caputo, quien expuso ante inversores la existencia de un esquema de cobertura por USD 72.000 millones para enfrentar las presiones sobre el mercado cambiario. Este diseño incluye acuerdos de monedas, la meta de acumulación de reservas internacionales y líneas de intervención en mercados de futuros.
Dentro de esa estructura, la Argentina recurrió en 2025 a la utilización de US$ 2.500 millones de la línea otorgada por Washington, los cuales fueron cancelados antes de finalizar ese ejercicio generando US$ 17,7 millones en concepto de intereses para el organismo norteamericano.
El esquema oficial contempla absorber una demanda extraordinaria proyectada en US$ 7.090 millones en los meses previos a los compromisos electorales, amortiguada por el ingreso de divisas a través del Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI).
Proyectos de inversión y financiamiento a largo plazo
El guiño político de Bessent se sumó a las iniciativas bilaterales acordadas en Nueva York para promover el desarrollo del Corredor Andes-Atlántico. Este mecanismo contempla opciones de financiamiento por hasta US$ 7.000 millones destinados a proyectos energéticos, mineros e infraestructura, mediante la participación de la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional (DFC) y del Export-Import Bank de los Estados Unidos (Exim Bank).
Entre los emprendimientos comprendidos figura la propuesta del Exim Bank para financiar por hasta US$ 6.000 millones el proyecto de gas natural licuado Argentina LNG, encabezado por YPF junto con ENI y XRG. Estos instrumentos condicionados al avance de las obras no constituyen fondos de libre disponibilidad para las reservas del Banco Central, pero forman parte del entramado de cooperación económica entre ambas naciones.
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