El decano de la Facultad de Matemática, Astronomía, Física y Computación (Famaf) de la UNC, Pedro Pérez, salió a rechazar enfáticamente ayer las declaraciones del presidente Javier Milei donde calificó de “terroristas” a los estudiantes, docentes universitarios e investigadores del sistema científico que cuestionan sus políticas, a la vez que reclamó un pronunciamiento de la Universidad Nacional de Córdoba por la gravedad que implican estas declaraciones.
Los dichos de Milei
Como si la campaña electoral ya estuviera en marcha, Milei multiplicó su presencia mediática en la última semana: tras la cadena nacional del jueves –donde anunció el proyecto de reforma del Banco Central-, el Presidente dio cinco entrevistas en distintos medios, una por día.
Si bien utilizó esta exposición pública para tratar de instalar su programa de reformas, al mismo tiempo generó mucha preocupación en sectores vinculados a la universidad y la cultura por ciertos conceptos que vertió sobre aquellos que rechazan sus políticas de ajuste.
Anacrónicamente, en el programa de Luis Majul, Milei consideró que las universidades públicas estarían infiltradas por “terroristas”, disfrazados de profesores, estudiantes e investigadores. Su argumento es que existiría un “kirchnerismo” de inspiración gramsciana (por el intelectual Antonio Gramsci) que habría triunfado en la batalla cultural a través de copar las universidades públicas y las instituciones de producción simbólica y cultural del país.
“La estrategia de (el intelectual Antonio) Gramsci de tomar la educación, de tomar los medios de comunicación, de tomar la cultura, de tomar el Estado pasó a una etapa 2.0, entonces se le meten como estudiantes, como profesores, se le meten como investigadores”, argumentó Milei sin dar pruebas y luego remató: “Usted tiene terroristas disfrazados de estudiantes, terroristas disfrazados de periodistas, terroristas disfrazados de profesores, terroristas disfrazados de investigadores”.
La inspiración: Marcos Rubio
Amén de la resonancia que sus afirmaciones tienen con la época más oscura de nuestro país -“tenemos un país en que la corruptela estúpida de un funcionario como (Manuel) Adorni le sacará muchos más votos al Gobierno que su presidente repitiendo los argumentos asesinos del general (y dictador Jorge Rafael) Videla. ¿Cómo hacemos para que la política vuelva a ser política?”, se preguntó el escritor y periodista Martín Caparrós-; lo cierto es que el discurso de Milei sonó muy similar a otro que dio, hace quince días, el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, en una cumbre “anti-woke” celebrada en Washington.
La mano derecha del republicano Donald Trump –que suena como futuro candidato presidencial del partido conservador- denunció un auge del “terrorismo político de extrema izquierda” en todo el mundo. “Es una amenaza real y transnacional que ha existido durante décadas, pero que ahora experimenta un resurgimiento”, dijo Rubio en el discurso de apertura, nuevamente sin pruebas, donde consideró que “pueden llamarse anticapitalistas, antiimperialistas, comunistas, anarquistas o marxistas. Pero su naturaleza fundamental es siempre la misma: un resentimiento ponzoñoso, disfrazado con el lenguaje de la igualdad, la justicia y la liberación”. Como si de repente estuviéramos en la Guerra Fría de los ’60 y ’70.
La respuesta de Pérez
“Los dichos del presidente Milei donde acusa a la comunidad universitaria de estar infiltrada por terroristas revisten de una gravedad institucional inaceptable: no se puede creer que Javier Milei vuelva a discursos de los años ’60”, respondió ayer Pedro Pérez en diálogo con Hoy Día Córdoba, donde ratificó que “entendemos que hay una línea que baja desde Estados Unidos, con Marcos Rubio, pasa por el nuevo presidente de Colombia (Abelardo de la Espriella), replica en el candidato presidencial de Brasil Flavio Bolsonaro, entre otros, que vuelven con estos discursos sobre la supuesta existencia de terroristas”.
“El presidente Milei inició con un discurso anti-woke para atacar a minorías sociales y sus derechos, siguió con la palabra ‘zurdo’, que también remite a los ’70 y ahora utiliza la palabra ‘terroristas’ para definir a quienes forman con capacidad crítica a sus estudiantes”, explicó el último candidato a rector de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) por el espacio Vamos en diálogo con este diario, donde enfatizó que “los docentes universitarios no somos terroristas, no existen terroristas en la comunidad académica, no existe terrorismo en las aulas y me parece que el presidente Milei está teniendo tintes ya de un autoritarismo inaceptable al catalogar al disenso y la formación de intelectuales críticos como terroristas”.
Para finalizar, Pérez consideró que “la comunidad universitaria entera se debe pronunciar en contra de lo que acaba de decir el jefe de Estado porque si lo dejamos pasar esto puede traer consecuencias gravísimas” para la convivencia democrática en la Argentina.









