La Federación de Fútbol de Estados Unidos (US Soccer) presentó una denuncia formal ante el Comité de Ética de la FIFA contra Claudio “Chiqui” Tapia, Pablo Toviggino y Guillermo Tofoni.
El escrito, elevado directamente a Zúrich, acusa a los dirigentes argentinos de haber ejercido presiones indebidas, interferencias y maniobras consideradas “contrarias al fair play institucional” en el marco de la disputa por la organización de la Copa América 2024 y otros negocios vinculados a partidos internacionales, según publica hoy Clarín.
La denuncia sostiene que Tapia, Toviggino y Tofoni habrían participado en gestiones irregulares para influir en decisiones de la Conmebol y en negociaciones comerciales relacionadas con la cesión de derechos, organización de amistosos y acuerdos de explotación. US Soccer afirma que existieron contactos no autorizados, presiones sobre funcionarios y un intento de condicionar decisiones estratégicas del fútbol estadounidense.
El documento enviado a la FIFA —según fuentes citadas por Clarín— incluye correos electrónicos, comunicaciones internas y testimonios que, a criterio de la federación norteamericana, demostrarían conductas incompatibles con los códigos éticos del organismo. La presentación también menciona episodios vinculados a la disputa por la sede de la Copa América y a la relación comercial con Tofoni, empresario histórico en la organización de partidos internacionales.
La federación estadounidense pidió que el Comité de Ética abra una investigación formal, evalúe sanciones y determine si los dirigentes argentinos violaron normas sobre integridad, conflicto de intereses y abuso de posición. La denuncia se produce en un contexto de tensión creciente entre US Soccer y la AFA, luego de varios cruces públicos y privados por la organización de torneos y amistosos.
Desde la AFA, según reconstruye el artículo, evitaron pronunciarse de inmediato y se limitaron a señalar que cualquier presentación ante la FIFA debe seguir los canales correspondientes. En el entorno de Tapia y Toviggino consideran que la denuncia responde a una disputa política y comercial y que no existen elementos que justifiquen sanciones.
El caso abre un nuevo frente internacional para la dirigencia del fútbol argentino, que ya enfrenta cuestionamientos internos y externos por su manejo institucional y por la influencia creciente de Toviggino en decisiones estratégicas. La FIFA, por su parte, deberá determinar si la denuncia amerita la apertura de un expediente disciplinario.









