La subsecretaria de Planificación General de la Presidencia, Belén Agudiez, presentó este martes su renuncia formal al cargo alegando razones personales. La dimisión de la exfuncionaria ocurrió en realidad en el marco de una fuerte reestructuración interna en la quinta de Olivos que incluyó despidos y reubicaciones de personal a cargo de la Casa Militar. Fuentes del Gobierno vinculan la salida con un marcado desgaste en la relación con la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y sospechas por filtraciones de información oficial.
Sospechas de filtraciones y reorganización en Olivos
Aunque la versión oficial justificó el alejamiento en motivos personales, la dimisión se formalizó tras la disolución de la Administración General de la Residencia Presidencial de Olivos. Este proceso implicó el traspaso de la gestión operativa de la quinta presidencial a la Casa Militar, el despido de 12 trabajadores y la reubicación de otros 40 empleados. Además, el reordenamiento coincidió con el desplazamiento anterior del intendente del predio, Osvaldo Javier Sosa, cuñado de la ahora exsubsecretaria.
La filtración a la prensa del nuevo esquema de seguridad y tareas de la quinta presidencial generó un fuerte malestar en los despachos de la Casa Rosada. La difusión del operativo antes de la comunicación oficial incrementó los niveles de desconfianza interna sobre Agudiez, a quien se le atribuyeron las filtraciones mientras ejercía la supervisión de los servicios administrativos del área.
Cruces políticos y acusaciones públicas
La salida de la exfuncionaria provocó reacciones inmediatas de figuras del espacio oficialista en redes sociales. El legislador porteño Ramiro Marra publicó un mensaje sin mencionarla directamente: «Roma no debe pagar a traidores. El que te caga a vos, después caga al que lo usó para cagarte. Porque el que vende una vez, vende siempre. No es lealtad. Es oficio», escribió el influencer.
En paralelo, la diputada nacional Marcela Pagano acusó públicamente a Agudiez de utilizar personal y mercadería de la residencia presidencial para una empresa privada de catering.
«Anoche les conté la entrada del Olivosgate. Hoy va el plato principal: cocina, jardinería y carritos de golf. Un emprendimiento familiar dentro de la Quinta de Olivos, con una sola particularidad: lo pagamos todos», señaló Pagano en su cuenta oficial de X, donde aseguró que «la cocina de Olivos quedó en familia» y señaló que estaba a cargo de Analía Agudiez, pareja del ahora exintendente Sosa y hermana de Belén Agudiez, amiga íntima de Karina Milei que hoy presentó la renuncia.
«Además de darle de comer a Milei, tiene un catering privado: ‘Pancitos Caseros?’. Los insumos? Que lo expliquen ante un juez«, agregó Pagano, quien aseguró que «según la documentación, usaron a un jubilado de un barrio carenciado, sin casa ni patrimonio, para facturarle al Estado más de $600 millones. Lo pusieron como ‘proveedor’ de la Presidencia. ¿Alguien cree que esa plata la cobró él?», denunció.
«¿El colmo? Gastan fortunas en aromatizantes Saphirus (para eso si hay plata!). Todo con aval de Karina Milei. Si, la del 3% que se repite más allá de los medicamentos de la Andis. Peculado, fraude y lavado: la Justicia ya tiene la carta«, completó casi al final de su publicación.
Desde el Poder Ejecutivo desestimaron profundizar las denuncias de la legisladora y señalaron que cualquier eventual irregularidad deberá ser dirimida en la sede judicial correspondiente. La cobertura del cargo vacante en la Subsecretaría de Planificación General se resolverá durante el transcurso de la semana.
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