Guillermo Cabrera, vocero de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), confirmó la realización de las medidas que duraron hasta el mediodía. Los corredores afectados por la medida fueron 10, 11, 12, 15, 17 y 64 de Coniferal; 40 y 43, de Aucor; y 31, 45, 82, 83 y 84, de Ersa. En tanto desde las empresas señalaron que los salarios se liquidaron en tiempo y forma de acuerdo a las disposiciones laborales.
Como telón de fondo se encuentra el fin de la conciliación obligatoria a nivel nacional, que vence el jueves y deja latente la posibilidad de un conflicto total en todo el país.
Desde UTA solicitan un incremento salarial de un 20% y un pago de 16.000 pesos. La diferencia es que en Amba, este aumento está financiado por la Nación. Esto descoloca totalmente al interior del país», indicó Gustavo Mira, vicepresidente de Fetap.
«Sabemos que el usuario no da más. Hemos solicitado por todos los medios que el gobierno nacional se sensibilice y revea la medida que tomo en relación a los subsidios al transporte, porque todo salió mal”, explicó el empresario, quien señaló que “la situación es totalmente caótica en el sistema de transporte de pasajeros. La verdad que no soporta ningún cuadro ni ningún análisis financiero». «Es probable que para el jueves haya una paralización del servicio por parte de UTA», indicó Mira en declaraciones a Radio Continental.
El conflicto se suma a lo que ocurre con los corredores del sistema interurbano que explotar Ersa, que continúa sin prestarse hasta el mediodía, cuando se retome la audiencia convocada por el Ministerio de Trabajo de la Provincia. Mientras tanto, continúa el esquema de emergencia que la Secretaría de Transporte dispuso cubrir con las distintas empresas.
Sólo la empresa Tamse, a cargo de los trolebuses funcionó con normalidad.









