En medio de las recientes denuncias por agua contaminada con arsénico en distintas regiones del país, el Dr. Gabriel Oscar Fernández, presidente de la Sociedad Argentina de Medicina del Trabajo y Salud Ocupacional, brindó a Hoy Día Córdoba definiciones clave sobre los riesgos sanitarios y las medidas necesarias para enfrentar la situación. El especialista llamó a mantener la calma, pero también a reforzar el control estatal y la infraestructura de saneamiento.
Fernández explicó que “el arsénico es un metal que se encuentra en la naturaleza y especialmente por la degradación de las rocas. Está desde que la tierra es tierra, desde que fue creada, desde que el hombre es hombre y siempre ha estado, generalmente se encuentra en las capas más profundas de la tierra”. Según detalló, la contaminación suele darse cuando el agua se extrae de napas profundas o cuando existen deficiencias en infraestructura básica. “En muchos lugares, como ser la provincia de Buenos Aires, Córdoba, zonas de la Pampa y demás, hay muchos pozos para extraer el agua. ¿Por qué? Porque no llega el agua potable a esas zonas”, señaló.

El médico subrayó la importancia de contar con sistemas potabilizadores adecuados y recordó que la calidad del agua segura debe mantener “más o menos 10 partes por billón” de arsénico. Además, remarcó que hervir el agua no la vuelve apta para consumo cuando contiene este metal: “Si se hierve esa agua, no es suficiente para que el arsénico pueda desaparecer de la misma. Sino que existen otros procesos de decantación y otros procesos químicos que no es el caso mencionarlos”.
Respecto de las posibles consecuencias para la salud, Fernández enumeró un abanico de patologías asociadas: “Existen afecciones en la piel, afecciones cardíacas, respiratorias, pulmonares, y en ocasiones puede causar también cáncer de vejiga y cáncer de piel, entre muchos otros problemas”. Sin embargo, aclaró que estos efectos se producen por exposición prolongada: “Tenemos que llevar a la población realmente confianza y no causar temor porque esto se produce en forma crónica”.
Cáncer de vejiga: la importancia de detectar a tiempo la enfermedad
El especialista hizo hincapié en los grupos más vulnerables. “Los niños, las embarazadas y los adultos mayores presentan riesgos mayores frente al arsénico y claro, porque el niño y el mayor tienen las defensas bajas”, explicó. En relación al embarazo, insistió en que el acceso a agua segura es fundamental: “La madre, cuando ingiere agua, también esos productos van a través del cordón umbilical, a través de la placenta y del cordón umbilical al feto, a ese niño que se está gestando en el vientre de la madre. Por eso también es muy importante que se beba agua potable”.
Fernández también brindó recomendaciones prácticas para los hogares, sobre todo aquellos que dependen de pozos: “Una manera buena de hacer es que periódicamente los tanques de las casas, aunque sean las más humildes, sean bien limpiados con lavandina u otros productos y volver a llenar el tanque”.
Ante el escenario actual, apuntó directamente al rol del Estado. “Sería invertir en plantas potabilizadoras de agua por determinadas horas”, sostuvo, y recordó las enseñanzas de referentes históricos en salud pública: “Ojalá que nuestros diputados, senadores y los gobiernos comprendan que tienen que invertir en plantas potabilizadoras. Este es el mensaje que les queremos transmitir”.
Finalmente, pidió serenidad y más acciones preventivas: “No quiere decir que todos tenemos arsenicismo crónico, pero sí debemos tomar todas las medidas de precaución”. Y aseguró la voluntad de la institución que preside de colaborar con información y apoyo técnico: “Podemos realmente ayudar desde el punto de vista comunicacional, desde la medicina, desde la salud pública… estamos a vuestra disposición para poder ayudarles en lo que ustedes dispongan”.
La advertencia de los especialistas vuelve a poner en el centro la necesidad de políticas sostenidas de saneamiento ambiental, acceso al agua segura y control de calidad, especialmente en regiones donde las redes de agua potable siguen siendo insuficientes.









