El Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) lanzó la campaña “Hostigar al periodismo no borra los hechos”, una iniciativa que busca visibilizar el crecimiento sostenido de ataques contra periodistas y medios en Argentina, especialmente ante coberturas sobre corrupción, narcotráfico o causas judiciales sensibles.
Según datos del Informe Anual 2024 de su Monitoreo de Libertad de Expresión, la violencia hacia la prensa creció un 53 % respecto a 2023, con 179 casos registrados. En lo que va de 2025, ya se contabilizaron 220 agresiones, más de la mitad (111) atribuidas a discursos estigmatizantes del presidente Javier Milei.

Además de las agresiones verbales, FOPEA advierte sobre acciones que restringen el acceso a la información, como el decreto 780/2024 y la cautelar que impidió difundir audios atribuidos a Karina Milei, calificada como censura previa, algo inédito desde el retorno democrático.
Casos que marcan una tendencia
La campaña incluye ejemplos emblemáticos de hostigamiento:
Carlos Pagni, acusado de operar políticamente tras revelar el ingreso de valijas sin control aduanero.
Jorge Lanata, desacreditado por exfuncionarios tras exponer el caso de lavado de dinero de Lázaro Báez.
Daniel Enz, investigado por espionaje luego de denunciar al exgobernador Urribarri.
Germán de los Santos, amenazado de muerte por cubrir la violencia narco en Rosario.
Para FOPEA, el ataque al periodismo debilita la democracia, limita el acceso a la verdad y afecta la capacidad ciudadana de tomar decisiones informadas.









