Martin Baron es, sin dudas, una de las figuras más influyentes y respetadas del periodismo contemporáneo. Con una trayectoria que abarca cabeceras legendarias como The New York Times, Los Angeles Times y The Miami Herald, su legado se define por un compromiso inquebrantable con la rendición de cuentas y la verdad.
Nacido en Tampa en 1954 y formado en la Universidad de Lehigh, Baron es reconocido globalmente por haber liderado dos de las redacciones más importantes de Estados Unidos en momentos críticos. Como director de The Boston Globe (2001-2012), orquestó la investigación sobre los abusos sexuales en la Iglesia Católica, una labor que no solo le valió el Premio Pulitzer en 2003, sino que fue inmortalizada en la película ganadora del Oscar, Spotlight.
Su etapa al frente de The Washington Post (2012-2021) fue igualmente trascendental. Bajo su mando, el diario obtuvo diez Premios Pulitzer y navegó la compleja transición a la era digital tras la compra de Jeff Bezos. En este periodo, Baron se convirtió en un defensor acérrimo de la independencia editorial frente a las presiones del poder político, experiencia que plasmó en su libro Frente al Poder: Trump, Bezos y The Washington Post.
En la entrevista que realizamos, Baron —quien domina nuestro idioma— reflexiona sobre los desafíos de la profesión. Con la claridad que le otorgan décadas en la primera línea, insiste en que los periodistas no deben ser «combatientes» ni «propagandistas», sino profesionales con una lealtad absoluta a los hechos. Su visión es un recordatorio vital: la misión del periodismo es exigir cuentas al poder, sin importar quién lo ostente.
El disparador de esta entrevista fue el despido de más de 300 periodistas por parte del Washington Post (un tercio de su plantilla) a principio de febrero. Pero por supuesto, abordamos también la situación del periodismo independiente, los ataques de Trump a la prensa, las posibles consecuencias de los archivos de Epstein y de las acciones del ICE, el comando que persigue a los inmigrantes en Estados Unidos.
Es un honor contar con el testimonio de un editor que ha dedicado su vida a proteger el alma de la libertad de expresión.
Cuando Jeff Bezos adquirió el Washington Post Martin era el director y según él mismo describe, la actitud con la que el fundador de Amazon llegó al periódico era la de defender el ejercicio periodístico, algo que claramente ha cambiado: “Sí, me sorprendieron los despidos masivos en el Washington Post. De vez en cuando espero recortes en la plantilla por los cambios drásticos en el entorno mediático, sin embargo, lo que ha hecho es increíble y representa un gran cambio en las ambiciones del medio. Ha hecho mucho daño a la imagen del periódico y a la democracia en los Estados Unidos, porque ese periódico siempre representaba un bastión de libertad de expresión y ahora tendrá menos recursos para su trabajo”, comenzó su respuesta Marty.
HDC: Cuando estuviste aquí en la Argentina nos contaste que te había causado una buena impresión la actitud con la que Bezos se sumó al proyecto del periódico. ¿Crees que cambió?
Martin Baron: Creo que ha cambiado mucho. Yo creo que él tenía miedo de Trump cuando ganó (o ante la posibilidad de que ganara) las elecciones en 2024. Trump decía durante su campaña que iba a vengarse de sus supuestos enemigos políticos y Bezos siempre se veía como un enemigo debido a la cobertura del Washington Post. Creo que sentía la necesidad de reparar sus relaciones con Trump porque podría haber cancelado los contratos con Amazon (servicios en la nube) y con su empresa privada espacial, Blue Origin, que necesita contratos con el gobierno federal. Bezos tenía miedo de las represalias de Trump.
HDC: ¿Tienes la impresión tal vez como nosotros a la distancia de que lo más honesto que podría hacer Bezos es desprenderse del periódico?
Martin Baron: Muchas personas piensan que debería vender el periódico, pero hay que pensar en quién lo va a comprar; podríamos tener un propietario peor, como aliados de Trump. Yo no quiero que los propietarios sean aliados de ningún partido; prefiero el periodismo independiente que exige cuentas a todos los gobiernos y presidentes. Aparentemente, Bezos ha rechazado algunas ofertas; no sé por qué, pero no quiere vender el periódico.

HDC: Hablabas del periodismo independiente y siempre Estados Unidos ha tenido medios que son faros a seguir. ¿Cuál es tu visión de este momento del periodismo independiente en Estados Unidos?
Martin Baron: Hay muchos medios que están ejerciendo buen periodismo, pidiendo cuentas al gobierno y mirando más allá de la superficie; no somos taquígrafos ni propagandistas, somos periodistas. Sin embargo, ha habido muchas amenazas debido a la política de Donald Trump. Él dice que favorece la libertad de expresión, pero parece que solo favorece la expresión de apoyo hacia él. Ha puesto en marcha medidas para vejar a los periodistas, acosándolos con demandas infundadas e investigaciones maliciosas contra redes de televisión, y ha recortado fondos para la radio y televisión pública. Siempre está intentando deshumanizar a los periodistas.
HDC: ¿Y esto le está dando resultado? ¿En lo que te dicen tus colegas se sienten amenazados? ¿Han caído en una especie de autocensura?
Martin Baron: En algunas redes de televisión hemos visto alguna autocensura o cambios en la independencia del periodismo. Pero por lo general, los periodistas estadounidenses están cumpliendo con su misión y siempre sabemos más sobre lo que ocurre «detrás de la cámara»; admiro y apoyo esa cobertura.
HDC: Hay un caso sobre el cual en nuestra región se habla poco pero sabemos que tanto allí como en Europa es diferente: los archivos de Epstein. ¿En qué puede terminar esto?
Martin Baron: No puedo prever el futuro, pero es importante reconocer que el trabajo de un medio tradicional resucitó la investigación de Epstein: fue una serie de artículos en el Miami Herald por la periodista Julie Brown. Ella escribió sobre el tratamiento favorable que Epstein recibió del fiscal en Florida y su trabajo suscitó el procesamiento en Nueva York en 2018. Ahora, años después, estamos investigando sus vínculos con los superricos por todo el mundo.
HDC: Ya has vivido un periodo presidencial de Trump. ¿Qué podrías aconsejarle a quienes están liderando los medios y a los periodistas que hoy trabajan en Estados Unidos?
Martin Baron: Siempre digo que tenemos una misión periodística. La primera enmienda de la Constitución nos dio la libertad de prensa y la primera tarea que nos encomendaron los fundadores del país era exigir cuentas a los poderes. No somos combatientes, somos periodistas; no estamos en una guerra contra el presidente, pero nos recae la responsabilidad de cumplir con la misión periodística encomendada.
HDC: Pero si desde el poder auténtico, real te están tratando como si esto fuera una guerra… ¿Qué hacer?
Martin Baron: Deberíamos mantener nuestra postura de periodistas. Entiendo que los políticos quieren pelear, socavar nuestra estabilidad, deshumanizarnos y reprimir derechos, pero deberíamos seguir con nuestro trabajo y estar determinados. No deberíamos evadir nuestras responsabilidades debido a los ataques; tenemos que mantener la credibilidad y demostrar lealtad a los hechos, no a un partido o ideología. Para ganar la confianza de los lectores, debemos comportarnos como profesionales, no como combatientes.
HDC: ¿Qué estás notando en la opinión pública estadounidense? ¿Quiere continuar con este tipo de liderazgo o cambiar?
Martin Baron: Tenemos una sociedad muy polarizada. Trump tiene una base leal del 35%, aunque su nivel de aceptación ha bajado al 42%. Hay elecciones en noviembre y vamos a ver la actitud de los votantes; hay mucho descontento y resistencia. Sin embargo, nuestro sistema es extraño porque la mayoría de los escaños en el Congreso no tienen competencia real por ser regiones puramente republicanas o demócratas. Hay mucho temor sobre las intenciones de Trump con respecto a las elecciones, ya que podría intentar manipularlas o intervenir, recordando lo que hizo en 2020 con sus pruebas inexistentes de fraude.
HDC: ¿Lo que sucedió con ICE tuvo impacto real en la opinión pública?
Martin Baron: Había preocupación por la inmigración masiva en la frontera sur; es casi imposible negar que era una situación desordenada. Los ciudadanos están a favor del control de la frontera, sin embargo, hay mucha resistencia contra su política con respecto a los inmigrantes que ya están aquí, porque la gran mayoría trabaja, no tiene antecedentes penales y son miembros de la comunidad. Ha habido una reacción negativa contra las redadas para capturar y deportar personas dividiendo familias, porque es una política muy cruel. La mayoría de los votantes favorecerían una política más compasiva.
HDC: Finalmente, sobre tu tarea actual, hace poco tiempo publicaste un libro. ¿Estás con algún proyecto similar?
Martin Baron: Todavía no; es un trabajo bastante solitario y tardé dos años en escribir mi libro anterior. Todo el mundo está escribiendo sobre Trump ahora y tengo que pensar en algo fresco, una perspectiva única. Además, hay muchos lectores que quieren evitar las noticias sobre Trump porque piensan que es una amenaza para su salud mental. Por ahora estoy viajando mucho hablando de la necesidad del periodismo independiente y de lo que hace Trump para minar la libertad de expresión. Desafortunadamente, creo que hemos perdido nuestra alma con respecto a la libertad.
HDC: La última consulta tiene que ver con los nuevos medios, como los canales de streaming, ¿podrías tener uno propio?
Martin Baron: Participo mucho en entrevistas con podcasters, youtubers e influencers. Si ejercen buen periodismo con lealtad a los hechos, estoy a favor. Sin embargo, hay muchas personas que difunden información falsa y conspiraciones. Tengo 71 años de edad y me jubilé hace 5; buscaba más libertad personal pero mi agenda sigue completa, viajando y participando en juntas directivas. No estoy dispuesto a fundar mi propio medio ahora, aunque intento ayudar a quienes me piden consejo. Estoy satisfecho con mi vida tal como es.









