Las apuestas online encontraron en el Mundial de Fútbol 2026 un escenario ideal para profundizar una tendencia que ya venía creciendo. En los primeros siete meses del año, la recaudación de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) vinculada con apuestas y juegos online acumuló una suba interanual del 40%, según una estimación de la consultora Analytica. Junio y julio, coincidentes con la disputa de la Copa en Estados Unidos, México y Canadá, concentraron los mayores incrementos.
El fenómeno también quedó reflejado en el comportamiento de los argentinos. Un relevamiento de Voices! Research & Consultancy mostró que el 29% de los adultos participó de algún tipo de prode o apuesta durante el Mundial y que el 14% jugó por dinero. Entre los jóvenes de 18 a 29 años, la participación fue todavía mayor: 47% intervino en alguna modalidad y 28% apostó dinero. Además, entre quienes utilizaron casas, aplicaciones o plataformas de apuestas deportivas, el 28% aseguró haberlo hecho por primera vez durante el torneo.
Y hay un dato que permite mirar más allá del Mundial: el 46% de quienes apostaron dinero afirmó que probablemente continuará haciéndolo durante los próximos meses. La Copa, así, aparece menos como un episodio aislado que como un acelerador de una práctica que ya estaba instalada.
Ese escenario vuelve a poner en el centro una advertencia que el padre Munir Bracco, vocero del Arzobispado de Córdoba, había llevado al Senado en octubre de 2025. En aquella oportunidad calificó a la ludopatía como una “pandemia silenciosa” y advirtió sobre el riesgo de dejar una generación de jóvenes afectados por el juego.
“La preocupación expresada en el Senado no sólo que se confirmó, sino que se agravó, se agravó muchísimo”, sostuvo Bracco en diálogo con Hoy Día Córdoba.
“Se naturalizó una conducta”
Para Bracco, uno de los principales problemas es la naturalización de las apuestas, especialmente entre adolescentes y jóvenes. “Lo que más preocupa de la naturalización es que no se dimensiona el peligro, la gravedad”, señaló, y cuestionó que se hable de “juego” cuando, según planteó, “no es un juego, es una apuesta”.
El sacerdote atribuyó parte de esa naturalización a la exposición publicitaria. “Esta es una de las cosas que se han logrado con la publicidad”, sostuvo, y advirtió que la práctica puede generar un deterioro importante. También señaló que hay adultos que apuestan junto a sus hijos, una situación que consideró “muy preocupante”.
Desde la Pastoral Social, afirmó, reciben consultas de familias preocupadas. “Mamás desesperadas” se comunican para saber dónde buscar ayuda o a qué especialista recurrir, mientras que también mencionó casos de internaciones por problemas de salud mental y situaciones que docentes comienzan a detectar en las escuelas.
Bracco consideró que el Mundial no fue un episodio aislado, sino un acelerador. “Agravó absolutamente la tendencia. No fue un fenómeno puntual”, sostuvo. Según explicó, el crecimiento ya había sido notorio durante la pandemia y el Mundial de Qatar, pero durante la última Copa se produjo una mayor exposición.
“Fue brutal, brutal por el acoso publicitario que hubo permanentemente en todos los partidos: antes, durante y después”, afirmó. Y agregó que ya observan casos de jóvenes que, después del torneo, quedaron con “deudas muy, muy grandes”.
En ese sentido, recuperó una expresión del cardenal Ángel Rossi para describir el alcance que adquirieron las plataformas: “Pusimos un casino en el celular de cada chico”.
Reclaman avanzar con una regulación
Bracco pidió que el Congreso retome el tratamiento de la legislación sobre apuestas online. “La primera medida que debería tomarse es que tengan la dignidad de debatir la ley que tiene media sanción en Diputados”, planteó. La Cámara de Diputados había aprobado en noviembre de 2024 un proyecto que contemplaba restricciones a la publicidad, promoción y patrocinio de las apuestas, además de mecanismos de protección para menores. La iniciativa obtuvo media sanción, pero no llegó a convertirse en ley.
Para Bracco, la publicidad requiere una respuesta específica. “Hay que prohibir la publicidad”, sostuvo, al considerar que la promoción de estos sitios puede incentivar una conducta adictiva. También reclamó campañas de prevención y educación sobre el uso de las pantallas, las redes sociales y la tecnología, especialmente para niños y adolescentes.
En paralelo, la Cámara de Diputados bonaerense reactivará el próximo miércoles 16 de septiembre la comisión de Juegos de Azar, Lotería y Prevención de la Ludopatía, que tiene 27 proyectos en condiciones de ser tratados. El objetivo es avanzar en una propuesta que reúna las principales iniciativas sobre prevención y regulación del juego online.
La preocupación por la salud mental
En el marco del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, que se conmemora este 10 de septiembre, Bracco también vinculó el problema de las apuestas con situaciones de salud mental.
“En el último año una de las principales causas de muerte, fue en Argentina, en los jóvenes, el suicidio. ¡Esto es tremendo!”, afirmó. Y, sin presentar esa relación como exclusiva, agregó: “Dentro del suicidio, que tiene muchas causas, una causa tiene que ver con las apuestas”.
El sacerdote cerró su planteo con un llamado a quienes deben intervenir sobre la problemática: “Siempre se está a tiempo para hacer algo. Ojalá que lo hagan”.









