La provincia de Córdoba registró un episodio de intimidación pública dirigido contra el ministro de Seguridad provincial, Juan Pablo Quinteros. El funcionario fue blanco de una amenaza de muerte enviada a través de un mensaje privado a una cuenta oficial de la Policía de Córdoba, en el que se le exigía de manera explícita abstenerse de ingresar o realizar patrullajes en el barrio Villa Boedo, ubicado en la zona periférica de la capital cordobesa.
Según trascendió, el texto contenía insultos y advertencias directas donde los agresores aseguraban que lo estaban «esperando para atacarlo» si se presentaba en el sector junto a su equipo de trabajo. La comunicación venía acompañada con la fotografía de una mesa negra repleta de armamento pesado, incluyendo fusiles, subfusiles, pistolas, cargadores y accesorios tácticos, combinada con pequeñas calabazas naranjas alusivas a la celebración de Halloween. De acuerdo con las primeras pericias informáticas, se investiga si la imagen fue generada mediante inteligencia artificial, aunque el envío provino de una cuenta con un perfil de red social real y activo.
Las actuaciones judiciales quedaron bajo la órbita de la Fiscalía de Instrucción Especializada en Cibercrimen, conducida por el fiscal Franco Pilnik, desde donde se ordenaron diversas medidas técnicas para determinar la identidad y responsabilidad penal de quien administra el usuario emisor.
Rechazo a la custodia personal y continuidad territorial
Frente a este escenario, Juan Pablo Quinteros restó dramatismo al hecho y ratificó la continuidad de su agenda de trabajo territorial. “Yo no le di mucha bola. De igual manera, desde la Policía me dijeron que había que entregar el procedimiento”, señaló el ministro, quien enfatizó que las intimidaciones no modificarán sus recorridas semanales en las barriadas. En ese sentido, rechazó tajantemente la posibilidad de sumar una custodia policial personal reforzada: “No voy a quitarle un recurso de seguridad a la ciudadanía para ocuparlo en una custodia personal”, afirmó.
Con cierta ironía, el ministro también minimizó la redacción del mensaje señalando que «la única ofensa que tengo es que me puso Quintero y yo soy Quinteros, con S al final». En tanto, desde el Gobierno provincial confirmaron que los operativos de seguridad preventiva en la ciudad de Córdoba continuarán desarrollándose con normalidad.










