El sueño de jugar al fútbol en Europa terminó convertido en una pesadilla para una delegación de cordobeses que viajó a España con la promesa de conseguir contratos en un club de Madrid. En total, nueve jugadores —cuatro mujeres y cinco varones— y dos acompañantes llegaron al país europeo luego de realizar pruebas en Córdoba y recibir la confirmación de que habían sido seleccionados. Sin embargo, al arribar descubrieron que las condiciones ofrecidas no existían y terminaron sin poder ser fichados, con importantes gastos y algunos sin dinero para regresar.
Entre los damnificados se encuentra Julieta Tobares, quien aseguró que dejó 10 años de trabajo en la Policía de Córdoba, su casa y su familia para perseguir esa oportunidad. También viajó un adolescente de 17 años acompañado por su madre, Lorena Videla.
Ambos contaron su experiencia en El Show del Lagarto y señalaron a Claudio Asteggiano, quien se habría presentado como representante, como el responsable de organizar el viaje junto a Luciano Echeverría, señalado como director de operaciones, y un preparador físico identificado como Diego. Las familias realizaron presentaciones ante el Consulado Argentino en España y una comisaría de Madrid.
La promesa de un contrato y las pruebas en Córdoba
Según relataron los damnificados, las convocatorias se realizaron en Córdoba durante marzo, donde los jóvenes participaron de distintas pruebas deportivas. Luego recibieron la noticia de que habían sido seleccionados para viajar a España e incorporarse al Club Deportivo Coslada, en Madrid, con la promesa de contar con vivienda, comida y un sueldo de entre 1.000 y 1.500 euros.
“Nos ofrecía venir a Madrid a un club que nos iba a fichar, dar comida, casa y un sueldo”, contó Julieta. Para concretar el viaje, las familias debieron afrontar gastos que, según denunciaron, llegaron a unos 5.000 dólares por persona, entre pasajes, trámites y un supuesto seguro médico.
Los damnificados también denunciaron que algunos pasajes habrían sido cobrados a valores muy superiores a los habituales y que incluso se encontraron con itinerarios de regreso hacia Tánger, Marruecos, en lugar de Argentina. Además, aseguraron que habían pagado por documentación vinculada a la residencia y por un seguro médico que, según afirmaron, no existía.
El club negó que hubiera contratos
La situación quedó al descubierto cuando Lorena acudió al Club Deportivo Coslada para averiguar por qué su hijo no podía ser incorporado. Allí, de acuerdo con su relato, las autoridades de la institución les explicaron que ninguno de los jugadores podía ser fichado porque no contaban con la documentación de residencia necesaria.
La explicación que recibieron también generó desconcierto. Según Julieta, al comunicarse con el director deportivo descubrieron que la versión que manejaba el club era completamente diferente a la que les habían transmitido en Córdoba.
De acuerdo con su relato, Echeverría habría informado a la institución española que los jóvenes habían ganado un concurso televisivo en Argentina, que viajaban becados y que debían jugar sin pagar, a cambio de publicidad. Las familias, en cambio, sostenían que habían abonado importantes sumas de dinero para concretar la llegada y tramitar la documentación necesaria. “Nosotros teníamos una versión y ellos otra”, resumió Julieta.
“Dejé diez años de trabajo, mi casa y mi familia”
El impacto económico y personal fue especialmente fuerte para Tobares. “Yo era policía y dejé 10 años de trabajo, dejé mi casa y mi familia, traje este sueño”, expresó.
La mujer contó que inicialmente tuvo dudas sobre la propuesta, pero que terminó confiando en el supuesto representante. “Al principio uno desconfiaba, pero después con el tiempo nos fue envolviendo y bueno, no solo caí yo, cayeron un montón”, relató.
Según las familias, cada participante terminó desembolsando alrededor de US$5.000. Una de las denunciantes afirmó que un pasaje que originalmente costaba cerca de $1,8 millones terminó siendo cobrado a unos 4,8 millones. Julieta, por su parte, señaló que cada integrante había pagado cerca de tres millones de pesos por el traslado.
Una vez en España, los jóvenes comenzaron a afrontar gastos que, según denunciaron, no estaban contemplados. Algunos debieron alojarse en un hostel que pagaban de su propio bolsillo, mientras que familiares en Argentina tuvieron que enviarles dinero para que pudieran sostenerse o comprar los pasajes de regreso.
“Nos estamos sosteniendo con el dinero que trajimos como ahorro, pero ya se acabó”, contó Lorena.
La situación obligó a que al menos tres integrantes del grupo, entre ellos una joven de 17 años, regresaran a la Argentina. Otra menor, identificada como Bianca, ya volvió a Córdoba y, según señalaron sus allegados, inició una denuncia.
Julieta también relató que una de las jóvenes se quedó sin dinero y que, al pedir ayuda, recibió como respuesta que no había fondos disponibles porque se había comprado una casa con varias habitaciones para montar una pensión destinada a futuros jugadores.
Denuncias y advertencia a otras familias
Los damnificados acudieron a la Policía de Madrid y al Consulado Argentino en España para realizar las presentaciones correspondientes. Según las familias, durante el proceso también tomaron conocimiento de que Asteggiano tendría antecedentes por una situación similar en Málaga, aunque esa información forma parte de las denuncias y deberá ser determinada por las autoridades correspondientes.
Mientras tanto, los afectados sostienen que el supuesto representante continuaría convocando a nuevos aspirantes desde Córdoba y que estaría solicitando sumas de entre 9 y 10 millones de pesos para nuevas oportunidades en el exterior.
“Nuestro fin era que ninguna otra persona caiga en la trampa de este hombre”, resumió Julieta, al advertir a otros jóvenes y familias que buscan una oportunidad para jugar al fútbol en Europa.









