La causa por la desaparición de Delicia Mamani Mamani, de 26 años, dio un giro y comenzó a ser investigada como un posible caso de trata de personas con fines de explotación laboral. La joven fue vista por última vez el 21 de noviembre de 2025, cerca de su vivienda en Punta de Agua, en las inmediaciones de Malagueño.
La investigación quedó a cargo del fiscal federal Carlos María Casas Nóblega, quien habría imputado a un hombre y una mujer de origen boliviano, ambos residentes en Argentina. Los acusados enfrentan cargos por presunta trata de personas con fines de explotación y reducción a la servidumbre, en concurso real con tráfico ilícito de migrantes.
Según la investigación, uno de los imputados sería cuñado de Delicia y habría trasladado a la joven desde Córdoba hacia el norte del país. La otra acusada, que reside en Jujuy, habría colaborado para que la joven fuera trasladada de manera clandestina hacia Bolivia.
La hipótesis se sostiene, entre otros elementos, en registros de cámaras de una terminal de ómnibus, datos de pasajeros de un colectivo y comunicaciones telefónicas que podrían respaldar el recorrido investigado.
“Es un avance muy importante. A través del accionar de la Fiscalía Federal se ha logrado profundizar la investigación y establecer quiénes fueron las personas que la captaron, la controlaron y se aseguraron de que cruzara la frontera”, señaló la Dra. Natalia Lescano, abogada de la familia de Delicia.
“No obstante, también uno de ellos radicó una denuncia falsa, por lo que también se lo va a imputar por esa denuncia, que tuvo como objetivo encubrir la causa de trata y hacerle creer a la Justicia que ella se había ido por voluntad propia”, agregó.
Sospechan que está en Bolivia
Los investigadores creen que Delicia podría encontrarse actualmente en Bolivia, donde habría sido sometida a una situación de explotación extrema. También se busca intensamente al hombre imputado, quien habría mantenido comunicaciones desde ese país y cambiado de manera reiterada sus líneas telefónicas para evitar ser localizado.
La familia de la joven ya había señalado desde fines de 2025 la posibilidad de que Delicia hubiera sido llevada a Bolivia. Sin embargo, recién a fines de junio el fiscal Casas Nóblega pudo asumir la investigación bajo esta hipótesis, luego de una resolución de la Cámara Federal de Apelaciones.
Uno de los imputados habría tenido un taller de confección textil en Malagueño, donde Delicia habría trabajado. También existen indicios de que la joven había viajado en distintas oportunidades para realizar tareas de cosecha en el norte del país.
Una posible deuda
Otra de las líneas que analiza la Justicia apunta a una posible deuda o situación extorsiva que habría atravesado Delicia antes de desaparecer.
Según lo aportado por sus familiares, la joven se encontraba triste durante los últimos días y habría realizado preguntas a personas cercanas sobre qué sentirían si ella se marchaba. La investigación intenta determinar si esa situación tuvo relación con su posterior desaparición y con el supuesto traslado hacia Bolivia.
La familia también había denunciado sus sospechas sobre personas de su entorno y reclamado en reiteradas oportunidades que esas hipótesis fueran consideradas. En julio, integrantes de la comunidad educativa de la Escuela Normal Superior Domingo Carbó, donde Delicia estudiaba el profesorado de magisterio, marcharon junto a sus familiares para exigir avances en la búsqueda.
La investigación también contempla las condiciones de vulnerabilidad en las que vivía la familia Mamani Mamani. Sus integrantes residen en Punta de Agua, un asentamiento cercano a Malagueño caracterizado por una situación de extrema precariedad.
Además de las dificultades económicas y laborales, algunos integrantes de la familia presentan condiciones que podrían haber incrementado su vulnerabilidad. En ese contexto, los investigadores sospechan que quienes habrían trasladado a Delicia pudieron aprovecharse de esas circunstancias para someterla a una situación de explotación.
Mientras continúa la investigación, la principal prioridad es determinar el paradero de la joven y establecer qué ocurrió desde el momento de su desaparición. La Justicia Federal busca articular recursos y contactos con autoridades de Bolivia para avanzar en su localización.
Una nueva convocatoria por Delicia
A nueve meses de la desaparición de Delicia, familiares, amigos y miembros de la comunidad educativa volverán a reunirse este viernes 21 de agosto a las 9:30 en la Escuela Normal Superior “Dr. Alejandro Carbó”, donde la joven cursaba sus estudios.
La convocatoria busca mantener visible el reclamo por su aparición y exigir avances en la investigación. Desde la organización solicitaron a quienes participen que lleven un alimento no perecedero, que será entregado a la familia de Delicia.
La actividad se realizará bajo la consigna “9 meses sin Delicia Mamani Mamani”, en un nuevo pedido para conocer su paradero.









