Un adolescente de 13 años fue atropellado por un móvil policial en el barrio Juan Pablo II y permanece internado tras sufrir graves lesiones en la cabeza. Su familia denunció a dos efectivos por el siniestro y cuestionó el procedimiento realizado después del impacto.
El hecho ocurrió el martes 1 de septiembre, alrededor de las 15, sobre Pedro Naón al 1200, cuando el adolescente regresaba en bicicleta luego de asistir a una clase de Educación Física en el Colegio Escuti.
La familia, representada por el abogado Héctor Meli, denunció a dos efectivos policiales por el accidente y por presuntas irregularidades posteriores al impacto. Según el letrado, los agentes minimizaron inicialmente lo ocurrido y calificaron el episodio como “un golpe leve”. Sin embargo, el adolescente sufrió una fractura de cráneo con hematomas, un coágulo de sangre y politraumatismos.
Cuestionan cómo fue trasladado
Uno de los principales cuestionamientos de la familia apunta al modo en que fue asistido el adolescente inmediatamente después del impacto. En diálogo con Hoy Día Córdoba, Meli señaló que los policías lo cargaron en el móvil y lo trasladaron por sus propios medios, en lugar de esperar la llegada de asistencia médica especializada.
El abogado sostuvo que, ante un traumatismo de estas características, el paciente debe ser inmovilizado y trasladado con los elementos correspondientes, una vez descartadas lesiones en la columna cervical.
“No solo hay una mala instrucción para manejar los móviles policiales, sino también sobre cómo deben actuar en un caso de esta índole, con lesiones graves”, cuestionó Meli.
En esa línea, explicó que una persona que sufrió un impacto con fractura de cráneo y posibles lesiones cervicales debe ser movilizada con especial cuidado. Según su planteo, un traslado incorrecto podría agravar las lesiones, motivo por el cual las ambulancias cuentan con elementos de inmovilización como collar cervical y tabla rígida.
Meli también hizo referencia al hematoma intracraneal que sufrió el adolescente y sostuvo que los movimientos bruscos o sentarlo después de un traumatismo pueden representar un riesgo, por lo que, a su entender, los efectivos debieron mantenerlo inmovilizado y esperar asistencia especializada. “Todo lo que no hicieron los policías”, resumió el abogado al cuestionar el procedimiento.
Retiraron el patrullero antes de las pericias
La familia también cuestionó que el móvil policial involucrado haya sido retirado del lugar antes de que se realizaran las pericias correspondientes.
Meli consideró que el vehículo y la escena debían preservarse para permitir el trabajo de los investigadores. “Hay que levantar las pruebas, hacer fotografías, planos, establecer las ubicaciones y secuestrar el móvil para peritarlo en el lugar donde fue el golpe”, sostuvo.
El abogado también expresó preocupación por la posibilidad de que el vehículo pudiera ser lavado o reparado antes de ser sometido a una pericia. “No llevarlo a otro lado donde pueden lavarlo, arreglarlo, etcétera”, agregó.
Hasta el momento, Meli aclaró que no puede confirmar si la Justicia ya ordenó el secuestro del patrullero.
En cuanto a las imágenes del hecho, señaló que en la zona existen algunos domos, aunque la familia todavía no sabe si funcionan. Por eso, se encuentra buscando cámaras públicas, vecinales y de instituciones educativas que puedan haber registrado el momento del impacto o lo ocurrido después.
Según el abogado, algunos testigos grabaron con sus teléfonos el momento en que el adolescente fue subido al móvil policial y también el retiro del patrullero del lugar.
La falta de repercusión del caso
Por otro lado, Meli también manifestó su preocupación por la escasa repercusión que, según considera, tuvo el caso, pese a que involucra a un menor de edad, un móvil policial y lesiones de gravedad.
El abogado atribuyó parte de las irregularidades denunciadas a una falta de capacitación de los efectivos policiales, tanto para conducir los móviles como para actuar frente a un siniestro vial con una persona gravemente lesionada.
Para Meli, no se trata solamente de determinar cómo ocurrió el choque, sino también de analizar qué protocolo aplicaron los policías después del impacto y si actuaron de manera adecuada frente a las lesiones del adolescente.
La familia también espera conocer qué medidas tomó la Fiscalía y si los dos efectivos fueron formalmente imputados. Por el momento, tampoco definió si se constituirá como querellante particular en la causa.
Una causa que genera cuestionamientos
En este marco, Meli también cuestionó el accionar de la dependencia y vinculó el caso con una denuncia previa que involucra a esa misma unidad judicial. “Es la misma unidad judicial en donde la madre de Agostina Vega (Melisa) denunció que no quisieron tomarle la denuncia de la desaparición de su hija”, señaló el abogado.
Mientras continúa la investigación, la principal preocupación de la familia está puesta en la recuperación del adolescente. El joven dejó la terapia intensiva, pero permanece internado y los médicos siguen evaluando la evolución de la hemorragia en su cabeza.
La familia espera que la Justicia avance con las medidas necesarias para determinar las responsabilidades y reclama una solución justa y rápida, además de que los responsables afronten los daños ocasionados. También pretende que tanto las autoridades policiales como el ministro de Justicia se comuniquen con la madre del adolescente y le brinden explicaciones y un pedido de disculpas.









