A principios del mes próximo, la administración de Juan Schiaretti pagará por última vez los salarios con la cláusula gatillo, tal cual se acordó en 2018. Ya con los números inflacionarios en la mano, los trabajadores recibirán un 2,35% adicional. A principios de este mes, fuentes del Centro Cívico hicieron correr la versión de dar de baja esta forma de actualizar los haberes.
El rumor, no obstante, no fue tomado por certero por parte de los gremios, que se llamaron a un prudente silencio al sostener que las conversaciones empezarán cuando sean convocados. “La vigencia de la cláusula es hasta los sueldos de agosto. Lo que ocurra a partir de septiembre son sólo rumores. No nos han comunicado nada al respecto”, declaró días atrás José Pihen, secretario General del Sindicato de Empleados Públicos (SEP).
Si bien se espera que el llamado sea para mediados del mes próximo, se descarta que desde el Ministerio de Finanzas que encabeza Osvaldo Giordano se acercarán a la mesa los números de una recaudación cada vez menor, ya sea por la falta de recursos propios como por la reducción de los ingresos provenientes de la coparticipación nacional.
Sobre este último ítem, se prestará especial atención en los próximos días, puesto las modificaciones en Ganancias, en el monotributo, y en el IVA a los alimentos básicos, que obligan a resignar unos 3.000 millones de pesos, reveló el diario Comercio y Justicia.
Con una inflación galopante, el nulo margen para nuevos ingresos, y un reclamo cada vez mayor en torno a una compensación por la devaluación, las negociaciones podrían llegar a tornarse por demás complejas. Sin embargo, el tiempo es un aliado para la Provincia, ya que la nueva escala deberá ser abonada en octubre, cuando, supuestamente, las aguas estén más calmas.









