Los líderes de la Unión Europea (UE) celebrarán este jueves una cumbre de emergencia para analizar las amenazas arancelarias lanzadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el marco de su insistente plan para que Washington adquiera el control de Groenlandia, territorio autónomo bajo soberanía de Dinamarca. Así lo confirmó este lunes el portavoz de la Comisión Europea, Olof Gill.
Durante la reunión se evaluarán posibles medidas de represalia frente al anuncio de Trump de imponer aranceles a países europeos que rechazan su iniciativa sobre la isla ártica. Gill aseguró que la UE mantiene contactos “a todos los niveles” con Washington y que la prioridad sigue siendo el diálogo, aunque advirtió que el bloque “dispone de herramientas y está preparado para responder” si las amenazas se concretan, incluido el instrumento anticoerción.
En la misma línea, el comisario europeo de Economía, Valdis Dombrovskis, señaló que Bruselas cuenta con un paquete de aranceles pendiente que podría activarse en febrero, además de otros mecanismos frente a la coacción comercial. El funcionario criticó duramente a Estados Unidos por utilizar la presión económica para abordar cuestiones de soberanía e integridad territorial, y advirtió que una escalada perjudicaría tanto a Europa como a las empresas y trabajadores estadounidenses.
El respaldo europeo a Dinamarca y Groenlandia fue reiterado por varios líderes. El canciller alemán, Friedrich Merz, afirmó que “Dinamarca y el pueblo de Groenlandia pueden contar con nuestra solidaridad”, aunque se mostró dispuesto a apoyar conversaciones con Washington siempre que se respeten los principios fundamentales del derecho internacional.
En tanto, el portavoz del Gobierno alemán, Stefan Kornelius, calificó las amenazas de Trump como “inaceptables” y alertó que no puede haber ganadores en un conflicto comercial de este tipo.
Desde el norte de Europa, la ministra de Finanzas de Suecia, Elisabeth Svantesson, consideró las medidas estadounidenses como “absurdas” y sostuvo que Europa no debe ceder ante presiones. A su juicio, la amenaza de imponer aranceles para forzar a Groenlandia a “entregarse” a Estados Unidos marcó “un nuevo mínimo” en la política comercial global.
El propio primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, reafirmó que las declaraciones y advertencias de Washington no modificarán la postura del territorio. “No nos dejaremos presionar. Nos mantenemos firmes en el diálogo, el respeto y el derecho internacional”, afirmó, y agradeció las manifestaciones de apoyo registradas durante el fin de semana en Dinamarca y Groenlandia.
Las tensiones se intensificaron tras el anuncio de Trump de que Estados Unidos impondrá un arancel del 10% a partir del 1 de febrero a productos de ocho países europeos —Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia—, con la advertencia de elevarlo al 25% desde junio si no se alcanza un acuerdo sobre Groenlandia.
En ese contexto, el primer ministro de Noruega, Jonas Gahr Støre, confirmó haber recibido una carta de Trump en la que el mandatario estadounidense afirmó que ya no se siente obligado a pensar “exclusivamente en la paz”, tras no haber recibido el Premio Nobel de la Paz.
En el mensaje, Trump sostuvo que el mundo no será seguro sin un “control total y completo de Groenlandia” por parte de Estados Unidos, y reclamó que la Organización del Tratado del Atlántico Norte (Otan) “haga algo” por Washington, argumentando que su país ha sido el principal sostén de la alianza.
Por su parte, la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, fue contundente al afirmar que “Europa no será chantajeada”.
Tras mantener llamadas de emergencia con líderes como Emmanuel Macron, Friedrich Merz y Keir Starmer, subrayó que el respaldo recibido demuestra que el conflicto “trasciende las fronteras danesas” y afecta a toda la comunidad europea.
Ocho países de la UE emitieron una declaración conjunta de solidaridad total con Dinamarca y Groenlandia, advirtiendo que los aranceles estadounidenses podrían desencadenar una “peligrosa espiral descendente” en las relaciones transatlánticas.
Desde París, fuentes cercanas al presidente Emmanuel Macron indicaron que Francia considera las amenazas de Trump como una grave vulneración del multilateralismo y del rol de Naciones Unidas, reforzando así la postura europea de rechazo a cualquier intento de presión económica ligada a disputas territoriales.
Mientras tanto, Groenlandia —territorio estratégico por su ubicación en el Ártico y su riqueza en minerales— continúa en el centro de una disputa que amenaza con profundizar la fractura entre Estados Unidos y Europa, en un escenario marcado por crecientes tensiones geopolíticas y comerciales.









