La Municipalidad de Córdoba, a través del Ente de Fiscalización y Control, dispuso la clausura inmediata del bar «Wachitas», ubicado en la calle Ituzaingó 521 de barrio Nueva Córdoba. Los inspectores dispusieron la medida tras constatar graves incumplimientos en las condiciones de habilitación, higiene y seguridad en el establecimiento, el cual cobró notoriedad pública reciente por ser el lugar de trabajo de la pareja de Claudio Gabriel Barrelier, el único detenido por el femicidio de Agostina Vega.
Deficiencias de seguridad y remoción de fajas
Durante el procedimiento del martes, el personal municipal comprobó irregularidades en las instalaciones eléctricas, falta de señalización adecuada, elementos de seguridad vencidos y modificaciones estructurales no declaradas. Asimismo, los agentes verificaron que el negocio desarrollaba actividades espectaculares y comerciales para las cuales no poseía la autorización correspondiente.
El miércoles, los inspectores debieron intervenir nuevamente en el comercio tras constatar la remoción no autorizada de los precintos oficiales colocados el día anterior. Ante esta nueva infracción, las autoridades municipales labraron actas complementarias y repusieron las fajas de seguridad de manera inmediata.
Vínculo con la causa judicial y antecedentes
El bar-pool registró inspecciones previas en agosto y diciembre de 2025, y acumula tres clausuras desde marzo de ese mismo año debido a exceso de capacidad, ruidos molestos y realización de espectáculos públicos no autorizados.
El interés sobre el comercio se incrementó debido a que allí se desempeñaba Soledad Andreani como encargada de producción de eventos. Andreani es la expareja de Barrelier y la propietaria del automóvil Ford Ka que, de acuerdo con la hipótesis de la fiscalía, se utilizó para trasladar y descartar los restos de Agostina Vega en Ampliación Ferreyra.
Descargo de la administración del local
Ante la repercusión del operativo, la dirección de «Wachitas» emitió un comunicado oficial donde negó cualquier vinculación societaria con las personas investigadas por el femicidio. Los responsables del negocio afirmaron que los propietarios son ajenos a los hechos y que colaboraron de forma inmediata con los allanamientos ordenados por la Justicia.
El documento de la firma aclaró que los peritajes no arrojaron elementos que vinculen al establecimiento con el crimen. La empresa lamentó las versiones difundidas en redes sociales y sostuvo que el comercio carece de injerencia sobre las actividades privadas de sus empleados fuera del horario de trabajo, al tiempo que expresó sus condolencias a la familia de la víctima.
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