La crisis que sacude a la empresa de maquinaria agrícola Metalfor en las localidades de Marcos Juárez y Noetinger, al este cordobés, no ha dejado de profundizarse desde que trascendiera a nivel nacional el despido de parte de sus trabajadores en este último pueblo el mismo día en que habían sido autorizados a retirarse para ver un partido de Argentina del Mundial de Fútbol. Entre las dos plantas, la firma reúne alrededor de 600 trabajadores directos, a los que se suman numerosos puestos indirectos ligados a la cadena productiva del sector.
Las negociaciones en marcha
La empresa perteneciente a los empresarios Bertotto Boglione y Eduardo Alberto Borri había iniciado un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) a principios de julio ante la Secretaría de Trabajo de Córdoba por el atraso en el pago de sueldos. Eso no impidió que, en pleno partido de la Scaloneta contra Egipto, enviara telegramas de despidos a 36 de los 120 trabajadores de la planta de Noetinger, una localidad de apenas 6.000 habitantes donde la fábrica es la principal fuente de trabajo, pese a que el PPC prohíbe estas medidas mientras duran las negociaciones para reestructurar la compañía. Vale recordar que, a principios de año, la firma había recibido un financiamiento inédito de 50.000.000 de dólares de la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional (DFC) de Estados Unidos para reestructurar su deuda.
Las familias de Noetinger piden respuestas a los dueños de Metalfor
El escándalo que desató la noticia de los despidos obligó a los dueños de la firma a sentarse a negociar con la cartera laboral y la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). En ese ámbito, la firma declaró que atraviesa “una crisis económica, financiera y productiva de extrema gravedad” y denunció que sus ventas cayeron más de un 70% en el último semestre, algo que viene sucediendo en los últimos años, crisis “agravada por el contexto económico, el ingreso de maquinaria importada nueva y usada y la apertura indiscriminada de las importaciones”. También aseguró “tener cuentas bancarias bloqueadas o embargadas, falta de fondos y hasta un pedido de quiebra promovido por un acreedor”, según informó a HDC una fuente de los trabajadores.
La propuesta para los despidos
Lo cierto es que, para evitar el cierre definitivo de la fábrica de Noetinger, Borri y Boglione plantearon medidas drásticas que fueron rechazadas por la UOM. Según se desprende del acta de la reunión en la secretaría laboral, los dueños de Metalfort plantearon la necesidad de “desvincular hasta el 65% del total de los trabajadores de su planta”, para quienes hicieron una particular propuesta: para un 70% de ellos, ofrecieron abrir un programa de retiros voluntarios que contempla pagarles el 70% de la indemnización en 12 a 18 cuotas mensuales, manteniéndoles la obra social por seis meses. La oferta estaría disponible sólo por siete días: quienes no acepten en ese plazo, recibirían el 60% de la indemnización, también pagadera en cuotas. Para el 30% restante de los trabajadores afectados, proponen el despido por «falta o disminución de trabajo no imputable a la empleadora», pagando una indemnización “bajo una modalidad de pago acorde a la grave situación económica y financiera denunciada”, como reza el acta.
La propuesta ya implica una nueva ampliación de los despidos informados a inicios de julio, ya que los que conservarían su trabajo son apenas el 35% de la planta actual en Noetinger. Para ellos, los dueños de Metalfort propusieron “un plan de suspensiones rotativas”, donde los trabajadores no cobrarían su sueldo normal sino una asignación «no remunerativa» equivalente al 50% de su salario básico de convenio. Además, Borri y Boglione proponen otras medidas de ajuste para la planta, como reducir las horas de trabajo, pagar los sueldos de manera fraccionada y suspender temporalmente el pago de premios por productividad y presentismo.
La empresa Metalfor echó a 35 trabajadores de su planta de la localidad de Noetinger
La posición de los trabajadores
La UOM rechazó de plano la propuesta y estaba prevista una nueva reunión en la cartera laboral para acercar a las partes, aunque no había mucha esperanza en los trabajadores que destacaban la intransigencia de la patronal. Entre tanto, ellos denuncian que, mientras Boglione reestructura deudas y despide personal en la planta de Metalfor en Noetinger, al mismo tiempo amplía la capacidad industrial de su fábrica en Marcos Juárez para abastecer a la minería y al sector energético. “Nosotros creemos que la planta de Metalfor en Noetinger ya tiene fecha de cierre… Usaron esta empresa para hacer crecer a la otra, que tiene mejores perspectivas en el modelo de negocios actual del país”, aseguró a HDC uno de los trabajadores de la fábrica.
Lo concreto es que la firma de Boglione incorporó una línea específica de equipos de transporte para combustibles, cargas peligrosas, crudo y otros fluidos utilizados en proyectos mineros y petroleros en su planta de Marcos Juárez para abastecer a Vaca Muerta, entre otros proyectos energéticos. La ampliación implicó no sólo inversión en capacidad productiva, sino también la incorporación de nuevas tecnologías para desarrollar productos muy específicos. “Hoy tenemos una línea de producción de equipos de transporte que alimenta todas las necesidades de minería, oil y gas”, señaló Carlos Robotti, gerente de minería del grupo Boglione, a un medio regional. “Nos seguimos especializando, no solamente en metros cuadrados, sino en nuevas tecnologías, nuevos productos a almacenar y nuevos mercados que se van abriendo tanto en minería como en petróleo y gas”, agregó el directivo en el portal Punto biz.









