La localidad de Noetinger, ubicada en el departamento Unión (al este cordobés), vivirá este viernes una jornada inusual. La placentera calma que suele marcar las siestas de los viernes, cuando los operarios de Metalfor comienzan a salir de la planta con el fin de semana en el horizonte, se verá sacudida por una protesta organizada por los mismos trabajadores de la histórica fábrica de maquinaria agrícola, tras el despido de 36 trabajadores en el mismo momento en que la Scaloneta escribía otro capítulo épico contra Egipto en su ya larga historia de hitos triunfales.
Despidos en pleno mundial
Ya se conocen los pormenores, la noticia recorrió el país. La indolencia de los dueños hizo que se viralizara por todos lados. Por las dudas, recordemos. El miércoles, autorizaron al personal a retirarse antes de su horario habitual para permitirles ver el partido de la selección Argentina de fútbol, aunque al mismo tiempo aprovecharon para enviar los avisos de despido a 36 operarios. Todo, pese a que la semana anterior el Ministerio de Trabajo de la Provincia había abierto un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) para la fábrica de la localidad, ante el fuerte atraso en el pago de sueldos del personal, que lleva meses. El mecanismo habilita la renegociación de las condiciones laborales entre la empresa, el sindicato y el Estado para buscar una salida a la situación financiera de la firma, pero prohibe los despidos mientras dure el procedimiento.
Los trabajadores están desesperados. No tienen respuestas de la patronal, pero tampoco la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de la regional del departamento Unión puede darles certezas, ya que ni les atienden el teléfono. Muchos temen recibir su propio telegrama de despido en las próximas horas, porque creen que el objetivo de los dueños es llevar la planta de empleados a 100 personas -cuando se anunciaron las cesantías, contaba con 146 operarios especializados-. Quienes fueron despedidos temen no poder cobrar las indemnizaciones que merecen, puesto que la empresa lleva meses de retraso en el pago de los sueldos. Algunos tenían más de 20 años de antigüedad en la fábrica, que ni siquiera cuentan con delegados, según revelaron a HDC. Noetinger es un pueblo de menos de 6000 habitantes, que vive principalmente de la fábrica y la producción agrícola. La situación en Metalfor repercute en todos los hogares y por supuesto afectará la economía del pueblo.
Sin diálogo ni respuestas
“No tenemos contacto con nadie”, aseguró ayer Santiago Luna, uno de los trabajadores despedidos, en diálogo con Infobae. El trabajador relató cómo venían retrasando el pago de sueldos desde hace un año y medio: en los últimos tres meses, la fábrica comenzó a abonar cuotas de $50.000 a cada operario, con una periodicidad de entre dos y tres días. La deuda salarial se fue acumulando: “Ahora nos encontramos con que nos deben casi el 60% del mes de mayo, la totalidad de junio y los días de julio que alcanzamos a trabajar”, enfatizó Luna, quien denunció el traslado de piezas desde la planta de Noetinger hacia las dos fábricas de la localidad de Marcos Juárez, sede central de la compañía. “Están vaciando la fábrica de a poco y nos damos cuenta de que algo está pasando”, advirtió.
“Estamos en una empresa donde hay muchas irregularidades, hay mucho malestar entre los trabajadores: no tenemos delegados, no hay ninguna información de la patronal”, confirmó a HDC otro trabajador que aún sigue en planta, quien recuerda con nostalgia los viejos tiempos cuando Metalfort era conducida por Luis Dadomo, su fundador, quien “nunca nos dejó de pagar, siempre fue una gran persona que luchó por lo que creó, consideraba a la fábrica como una familia”. “Desde que entró Eduardo Borri, en alianza con Bertotto Boglione, todo empezó a ir mal, desvalijaron la fábrica, se llevaron las ganancias, endeudaron a la empresa y saquearon todo”, completó el trabajador, cuya identidad reservamos.
Protestas en la fábrica
Ante este panorama, los trabajadores informaron a este diario que se concentrarán desde las 6 de la mañana frente a las instalaciones de la fábrica, a la vez que convocaron a las familias y a la población en general de Noetinger para este viernes al mediodía para realizar desde allí una manifestación por las calles en reclamo de respuestas, una postal muy pocas veces vista en el pueblo, que de repente se debe enfrentar a la dura crisis que atraviesa la industria nacional.
La empresa Metalfor echó a 35 trabajadores de su planta de la localidad de Noetinger









