El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que Irán aceptó no desarrollar armas nucleares y sostuvo que las negociaciones en curso con el gobierno iraní podrían derivar en un acuerdo de paz “durante el fin de semana”, en el marco de los esfuerzos por poner fin al conflicto en Medio Oriente.
En una entrevista con medios locales, el mandatario afirmó que las conversaciones avanzan de manera “rápida” y que existe un entendimiento preliminar entre ambas partes. “Ya acordaron que no van a tener armas nucleares”, señaló, al tiempo que remarcó que el objetivo de su administración es garantizar que “no haya un arma nuclear iraní”.
Trump también destacó el rol del líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, a quien consideró “absolutamente involucrado” en la toma de decisiones para alcanzar un acuerdo. En ese sentido, expresó su disposición a mantener un encuentro bilateral. “Me gustaría conocerlo… probablemente nos reuniremos tarde o temprano”, afirmó, sin descartar un entendimiento en el corto plazo, aunque evitó precisar una hoja de ruta concreta.
Pese a ese tono optimista, la situación en la región continúa marcada por una fuerte escalada militar. En los últimos días se registraron ataques cruzados entre Irán, Estados Unidos y aliados regionales, incluido un bombardeo con drones iraníes contra el Aeropuerto Internacional de Kuwait que dejó al menos un muerto y más de 60 heridos, además de daños materiales y la suspensión del tráfico aéreo.
El gobierno kuwaití condenó la ofensiva y advirtió que la escalada “socava la seguridad y la estabilidad de la región”, mientras que autoridades militares informaron la interceptación de misiles y drones lanzados desde territorio iraní. Teherán, en tanto, justificó las acciones como represalia y elevó el nivel de alerta de sus fuerzas armadas, que se declararon “preparadas para todos los escenarios posibles”.
En otro frente del conflicto, el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Seyed Abbas Araghchi, advirtió que Irán respondería ante un eventual ataque israelí sobre Beirut, al señalar que una acción de ese tipo podría desencadenar una nueva escalada bélica en la región.
Asimismo, el contexto diplomático también incluye tensiones con Israel. Durante la misma entrevista, Trump confirmó diferencias con el primer ministro Benjamín Netanyahu, a quien habría calificado de “loco” en una conversación privada, debido a los bombardeos israelíes contra Hezbolá en el Líbano, que —según dijo— dificultan las negociaciones con Irán. Sin embargo, minimizó el conflicto y destacó la relación bilateral: “Hemos trabajado muy bien juntos. Me gusta mucho Bibi”, afirmó.









