En los pasillos de clínicas, sanatorios y hospitales, la espera de una cirugía suele estar atravesada por la incertidumbre. Los minutos se vuelven extensos y la falta de información puede convertirse en una fuente de angustia para los familiares de los pacientes. En ese escenario nació Berta Soluciones Integrales, una startup cordobesa que desarrolló una plataforma tecnológica para acompañar a quienes aguardan noticias desde afuera del quirófano.
El proyecto fue creado por Pablo Vega Fernández, licenciado en Administración y especialista en comercialización, y Francisco Fernández, desarrollador, con el objetivo de mejorar la comunicación entre las instituciones de salud y los familiares de pacientes quirúrgicos. La herramienta funciona como un “espejo” del proceso que ocurre dentro del quirófano y permite conocer el avance de la intervención sin interferir en la tarea del equipo médico.
La idea surgió a partir de una experiencia personal de Vega Fernández durante una cirugía programada de su pareja, cuando la falta de información durante la espera generó preocupación e incertidumbre. “Esa espera que, como dice la palabra, desespera, termina generando una situación de mucha incertidumbre. Uno no quiere molestar porque entiende que es un proceso privado e íntimo, pero necesita saber qué está pasando”, explicó el cofundador.
Cuatro clics para seguir una cirugía en tiempo real
El sistema fue diseñado para integrarse al funcionamiento cotidiano de las instituciones de salud sin generar una carga adicional para los profesionales. Desde el quirófano, el personal autorizado solo debe realizar cuatro clics en una interfaz sencilla para indicar las principales etapas del procedimiento: preparación, inicio de cirugía, recuperación y finalización.
Esa información llega a los familiares a través de pantallas ubicadas en las salas de espera, una aplicación móvil disponible para iOS y Android, y un código de seguimiento similar al utilizado por las empresas de logística. De esta manera, incluso quienes se encuentran lejos de la institución pueden recibir actualizaciones sobre el estado del paciente en tiempo real. “Es como cuando tenés que tomar un avión, sabés que sale a determinada hora y desde qué puerta. La idea es algo similar, reflejar lo que está pasando adentro del quirófano en tiempo real”, explicó Vega Fernández.
Privacidad y límites
En cuanto a la seguridad de la información, la plataforma se conecta con el calendario de turnos de la institución, pero no accede a historias clínicas ni a datos sensibles sobre los motivos de la intervención. Vega Fernández explicó que el sistema protege la privacidad de los pacientes al evitar la exposición de nombres completos en pantallas públicas y remarcó que la herramienta no reemplaza la comunicación médica. “No buscamos con esto eliminar la evolución final del cirujano, sino atajar un poco todas esas preguntas cuando de pronto te dicen que entra a las 9, sale a las 10 y son las 11:30 y nadie te dice nada”, señaló.
Ante situaciones complejas, la plataforma tampoco informa diagnósticos ni resultados médicos. En esos casos, emite una alerta para que los familiares se acerquen al quirófano y sea el profesional de salud quien comunique personalmente la situación.
Actualmente, el proyecto se encuentra en una etapa crítica de validación y realizará este sábado 25 de julio el «Berta Experience Lab». Se trata de una experiencia inmersiva con 24 participantes que recreará dos escenarios: uno de espera tradicional sin información y otro utilizando la plataforma Berta, con el fin de medir científicamente cómo cambia la percepción de ansiedad y confianza. Los resultados de este laboratorio serán fundamentales para la presentación del sistema ante clínicas, sanatorios e inversores.
El modelo de negocio propone un canon mensual que abona la institución de salud por el uso y la adaptación de la herramienta a su propia iconografía y colores. De esta manera, el servicio no representa un costo adicional para el paciente, quien accede al beneficio por el solo hecho de atenderse en dicha institución. Aunque en esta etapa inicial la plataforma no utiliza Inteligencia Artificial para priorizar la empatía humana, los fundadores planean incorporarla en una segunda versión para ofrecer seguimientos más personalizados.
Con proyecciones de expansión hacia Rosario, Buenos Aires y el resto de Latinoamérica, Berta busca consolidarse como una herramienta de acompañamiento para familiares de pacientes en momentos de incertidumbre. El nombre de la startup es un homenaje a Berta, la perra de Pablo Vega Fernández, cuya compañía desde 2018 inspiró la idea de un apoyo constante y silencioso en situaciones de vulnerabilidad.










