¿Por qué alguien que se considera “un narco picante” cambiaría de vida y de “laburo”? Porfiado como “un chivo que se encara a sí mismo al verse en un espejo”, Evelio Horacio Ramallo está convencido que lo suyo son las drogas. Yiyo nació el 3 de noviembre de 1985 en Suardi (Santa Fe), y a sus 39 años de edad ya suma cuatro condenas, con la quinta a la vista. Actualmente está alojado en la cárcel de máxima seguridad de Ezeiza, y después de haber estado en las de Resistencia, Rawson y Marcos Paz. Ahora, será juzgado junto a otros 25 imputados, a partir del venidero miércoles 18, en el Tribunal Oral Federal 2 de Córdoba, acusado de organizar, dirigir y financiar desde las cárceles mencionadas, a una numerosa banda de hombres y mujeres, quienes entre octubre del 2022 y marzo del 2024, traían cocaína y marihuana desde Paraguay, ingresando los cargamentos por Misiones, pasando por la ciudad de Santa Fe y almacenándolos en Rafaela, para luego distribuir y vender la droga al menudeo en un montón de pueblos y ciudades de la región. Como el “Messi del equipo”, Yiyo ordenaba todo usando celulares que “le acercaban” en las diferentes prisiones y también con las visitas que recibía para coordinar los detalles más finos del negocio. Por supuesto y ante eventualidades, tenía gente que “apretaba e intimidaba”, y contaba con la inestimable participación de su ex-pareja Eunice Trossero, quien desde la cárcel de Rosario, se encargaba de las tareas logísticas de la banda. Mientras tanto, en Rafaela, Milagros Fernández administraba la recaudación y le hacía llegar a Yiyo todo lo que él requería para las comunicaciones y su vida tras las rejas. Con una red de deliveries para la venta, el “Yiyo Team” jugaba de memoria, tal como quedó registrado en la abrumadora prueba telefónica encontrada a partir de la detención de una mujer, que en un colectivo llevaba más de 2 kilos de cocaína.
En este juicio, la acusación será llevada adelante por el fiscal Carlos Gonella, y se esperan condenas para todos o casi todos los involucrados. Por supuesto, para el Yiyo Ramallo será como “una mancha al tigre”. Al fin y al cabo, parece que lo suyo es “ser narco” y por lo tanto es incorregible.









