A partir de este miércoles, la Ciudad de Buenos Aires se transformará por 12 días en la capital mundial del séptimo arte alternativo con el inicio del BAFICI —Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente—. En esta edición, el certamen alcanza una escala ambiciosa al presentar 327 películas distribuidas en distintas sedes.
COMPETENCIA OFICIAL INTERNACIONAL
En la sección internacional, el público podrá acceder a obras que transitan entre el documental y la ficción híbrida, reflejando tendencias globales y conflictos sociales contemporáneos.
En ese núcleo se cruzan “El tren fluvial” y “Queda en mí”, donde la infancia y la filiación funcionan como zonas de búsqueda. En la primera, un niño imagina la fuga como emancipación; en la segunda, padre e hijo intentan construir un vínculo a partir de un gesto simbólico. En ambos casos, crecer implica ensayar formas de conexión.
Esa búsqueda se vuelve más opaca en “Nosso segredo” y “Las visitas de Camilo”, donde la familia y la memoria dejan de ser estructuras estables. En la primera, el duelo reorganiza silencios dentro de una casa; en la segunda, la aparición intermitente de un hombre instala una identidad inestable, hecha de recuerdos fragmentados. Lo doméstico se vuelve un territorio de lo no dicho.
Desde otro registro, “Los vencedores” y “Hangar rojo” desplazan esa tensión hacia la historia política. La guerra de Malvinas y el golpe de Estado en Chile aparecen como escenarios donde los personajes enfrentan dilemas éticos concretos: cómo mirar al otro, cómo sostener la conciencia, cómo actuar dentro de sistemas de violencia histórica.
En “Monstruo madre” y “Hair, Paper, Water…”, el foco se traslada al cuerpo y la lengua como zonas de transformación o desaparición. La maternidad se vuelve experiencia de extrañamiento corporal, mientras que la transmisión de una lengua en riesgo se convierte en resistencia cultural silenciosa. En ambos casos, lo humano aparece en estado de vulnerabilidad.
“Forêt ivre” y “Banho Maria” trabajan desde la escala mínima, donde el paisaje y lo cotidiano funcionan como superficies sensibles. La montaña, el refugio o un gesto cotidiano abren pequeñas fisuras donde el tiempo actúa lentamente y produce desplazamientos íntimos.
En contraste, “Le Tour de Canada” introduce el absurdo como ruptura del orden realista. La carrera ciclística se convierte en un dispositivo de juego visual y exceso, donde el cine se libera de la lógica narrativa y se afirma como artificio.
Finalmente, “Linka Linka” y “La lucha” cierran el recorrido desde la persistencia de lo afectivo. La memoria fragmentada y el duelo familiar no se resuelven, sino que se habitan en movimiento: el pasado permanece como fuerza activa dentro del presente.
COMPETENCIA OFICIAL ARGENTINA
La Competencia Oficial Argentina reúne un conjunto de películas que recorren distintas formas del cine contemporáneo nacional, atravesadas por vínculos familiares, amistades, deseos de fuga, crisis de identidad y tensiones afectivas y sociales, junto con propuestas que exploran el humor, la deriva narrativa y el riesgo formal.
En este panorama se inscriben historias como “Casi 30”, donde el colapso emocional de una noche compartida entre amigas organiza una experiencia de exceso, amistad y desborde afectivo, o “Chicos normales”, que observa la infancia como un territorio de crueldad, ingenio y lealtades inestables que se transforman con rapidez.
También aparecen propuestas que llevan la forma cinematográfica hacia zonas más experimentales, como “CIN3 FILI4”, atravesada por la cinefilia como sistema de mundo y la libertad formal, mientras que en registros más contenidos se ubica “Cuarto de flores”, donde un espacio cerrado condensa una relación marcada por la obsesión corporal, el encierro y la deformación del espacio íntimo.
En otros casos, el eje se desplaza hacia la comedia o la observación de procesos personales, como en “Dra. Miranda”, que explora la inestabilidad de la adultez y el timing de la comedia, o en “El estirón”, donde una situación mínima deriva en una transformación emocional sostenida en la potencia de lo pequeño.
La búsqueda de identidad aparece con fuerza en “Emi”, donde un joven intenta reconstruir su historia familiar desde un pasado fragmentado, mientras que “En el campo los días son más largos” trabaja el pasaje de la infancia a la adultez en el marco de una experiencia familiar atravesada por la naturaleza, el tiempo y la transformación.
En registros más breves, “Esquirlas” condensa una tensión entre madre e hijo a partir del lenguaje y el equívoco, y “Lauchita” construye un relato atravesado por la voz en off, el secreto familiar y la tensión entre lo visible y lo oculto.
En el terreno de las derivas más intensas o distópicas, “Los nadadores” imagina un mundo en suspensión donde el agua y las piscinas ocupadas por jóvenes organizan una experiencia de escapismo y fin del mundo, mientras que “Gente de la ruta” se sitúa en un contexto atravesado por la violencia, la desaparición y la intemperie social.
Desde otras formas de experimentación, “Hipótesis sobre mis dos huevos” articula una estructura doble que cruza deseo, política y humor, mientras que “in the sentimental lugo” despliega un universo marcado por la cinefilia, la memoria y la construcción de mundos personales.
En el terreno de la comedia de vínculos, “La amiga de mi amigo” organiza un triángulo afectivo sostenido en la inestabilidad de los deseos y los enredos sentimentales, mientras que “La hora de irse” recorre una deriva entre deseo, vulnerabilidad y peligro que transforma una situación íntima en amenaza.
Por su parte, “La muerte es algo que les sucede a los demás” trabaja desde el registro familiar la memoria, el duelo y la transmisión generacional, y “La situación local” se apoya en la precisión de la comedia de situación para explorar un intercambio de roles atravesado por la economía del gesto y la exactitud narrativa.
En clave de secreto y relato oral, “Lauchita” condensa una tensión familiar sostenida por la voz, el montaje de recuerdos y la opacidad del pasado, mientras que “Los días posibles – Trilogía sobre la ternura” se detiene en el reencuentro de dos amigos atravesado por la ternura y lo no vivido.
Finalmente, “Machado” reconstruye una historia familiar marcada por la actuación, el archivo y la enfermedad, explorando la memoria íntima y la identidad fracturada, mientras que “Mortemburgo” se sitúa en un espacio político y urbano donde el pasado retorna como fragmento, articulando una reflexión sobre la memoria, el poder y lo inconcluso.
COMPETENCIA OFICIAL – VANGUARDIA Y GÉNERO
En esta sección, el festival reúne una constelación de obras que, desde registros muy diversos, exploran los bordes del relato contemporáneo y tensionan las fronteras entre ficción, ensayo, archivo y experimentación, componiendo un panorama donde el cine aparece como un campo en permanente transformación.
En ese marco, “Gavagai” abre una reflexión sobre el cine dentro del cine, donde un rodaje conflictivo deriva en un romance atravesado por tensiones raciales que resurgen más tarde en un estreno en Berlín, haciendo que la ficción se pliegue sobre sí misma para interrogar sus propias responsabilidades éticas y afectivas. En esa misma línea de desvíos, “Phantoms of July” propone una deriva entre lo melancólico, lo político y lo fantástico, donde una camarera de Alemania del Este y un youtuber iraní se embarcan en una caza de fantasmas que transforma la historia en un territorio de humor y ensoñación proletaria.
Desde otra vertiente, “El nacimiento del niño cripto” articula un universo de obsesiones esotéricas, políticas y conspirativas, donde el cine se vuelve un dispositivo total —visual, sonoro y narrativo— para construir una fábula sobre el poder, la memoria y lo oculto. En un registro más mínimo pero igualmente perturbador, “Ensayo2611” reduce la narración a gestos esenciales y desplaza el sentido hacia la textura de la imagen, generando una experiencia sensorial cercana a lo alucinatorio.
En clave de observación poética, “Mi casa [suite entomológica]” transforma lo doméstico en un microcosmos vivo, donde insectos y arácnidos componen una coreografía mínima que revela la potencia estética de lo invisible, mientras que “Sí, cambio” se desplaza entre el policial y la comedia contenida, siguiendo a una detective cuya investigación se diluye en derivas urbanas y vínculos afectivos que desarman cualquier lógica de género.
En un registro más provocador, “Sueño pélvico” cruza cuerpo, deseo y performance en una historia donde el tratamiento físico deriva en una experiencia sexual, lúdica y política, mientras que “Vlidi Mazo” retoma la tradición del monstruo y la ciencia ficción para narrar la creación de una cura imposible en un cuerpo que se petrifica, expandiendo la lógica del laboratorio hacia una reflexión sobre la propia creación del cine.
En diálogo con la historia del cine y sus espectros, “Alfred Edel’s Attack on Himself” reconstruye, a través del montaje de archivos del Nuevo Cine Alemán, una figura que se desdobla en múltiples voces, mientras que “Zone of Silence” reduce el mundo a una geografía espectral de niebla, neón y vacío urbano, donde la ausencia humana se vuelve estructura narrativa y política.
Desde el registro histórico, “Heysel 85” retoma un hecho trágico del fútbol europeo para articular un drama de responsabilidades cruzadas y tensiones morales, mientras que “Branches from Concrete” observa un centro comercial abandonado en China donde la naturaleza reconfigura lentamente las ruinas del proyecto moderno, entre lo urbano y lo orgánico.
Por último, “Piedras preciosas” trabaja el policial desde una economía seca y melancólica, donde el robo de una esmeralda se convierte en excusa para explorar desplazamientos y fracturas existenciales, al tiempo que “How to Listen to Fountains” transforma el espacio público en objeto de escucha poética, imaginando ciudades que pueden ser oídas. Cerrando el recorrido, “Tourists” desplaza una historia de supervivencia en el bosque hacia una fábula de liberación y crisis conyugal, mientras que “Balearic” lleva el género al exceso satírico, donde el verano, la violencia y lo absurdo construyen una crítica feroz a los instintos contemporáneos.
Tras la categoría de Vanguardia y Género, las secciones que restan en el catálogo son Noches Especiales, Baficito, Artes y Oficios, Cine sobre Cine y Comedias. Más tarde, se encuentran las categorías de Familias, Hacerse Grande, Lugares, Música, Nocturna, Óperas Primas, Pasiones, Políticas, Romances y Trayectorias.
También el catálogo incluye un Tributo a Fran Gayo & José Luis Cienfuegos y la sección de Rescates. Además, se presentan focos dedicados a la National Film Board of Canada, György Pálfi, Liliana Paolinelli, Pere Portabella, Yugo Sakamoto y Ángel Santos. Por último, se detallan las actividades del Museo del Cine, el 21° Talents Buenos Aires y la sección de Premieres.
Para conocer toda la programación, las guías y la información vinculada a las entradas generales, es posible encontrarlas en mayor detalle en la página oficial Bafici.org.
Jurados
En relación al jurado de la Competencia Oficial Internacional, el veredicto final estará en manos de György Pálfi, Catalina Saavedra, Ángel Santos, Clara Schwinning y Tim Sutton, reconocidas figuras del cine contemporáneo internacional. Sus trayectorias abarcan la dirección, la actuación y la producción en distintos circuitos de festivales y espacios de cine de autor, con una obra que combina la experimentación formal, la circulación en festivales de primera línea y una participación activa en la consolidación del cine independiente a nivel global.
Por su parte, en la Competencia Oficial Argentina, la evaluación será realizada por Anahí Berneri, Christoph Friedel, Gabriela Martí, Leandro Picarella y Diego Soto, referentes con fuerte inserción en el cine local e internacional. Sus recorridos incluyen la dirección de largometrajes y documentales, la producción de cine de autor, la programación de festivales y el desarrollo de proyectos audiovisuales, consolidando una mirada que articula la producción argentina con las tendencias contemporáneas del cine mundial.
En tercer lugar, la Competencia Oficial Vanguardia y Género estará integrada por Víctor Kino González, Élise Labbé, Simon Mozgovyi, Deborah Osborn y Anu Vaidyanathan, un jurado de perfil diverso que reúne realizadores, productores, curadores y artistas vinculados al cine experimental, documental y a las nuevas formas de producción audiovisual. Sus trayectorias combinan la investigación estética, la gestión cultural, la circulación de obras en festivales internacionales y la exploración de lenguajes que amplían los límites del cine contemporáneo.
En nueve sedes
Nota en desarrollo.




















