La estabilidad social de barrio Argüello Norte, en el noroeste de la ciudad de Córdoba, se encuentra en vilo ante el posible cierre de «Los Caruchines». Este refugio diario, que asiste a más de un centenar de chicos y decenas de familias, recibió una notificación judicial de desalojo que pone fecha de vencimiento a sus actividades de contención.
David Heredia, responsable del establecimiento, vinculó directamente el conflicto con intereses políticos locales. Según explicó, el objetivo es desplazarlos para abrir un centro vecinal en el predio. «Nos quieren quitar el espacio porque quieren poner un centro vecinal. Es una puntera política del barrio que nos manda una orden judicial alegando daños y perjuicios», denunció Heredia en declaraciones a Canal 10.
Un pulmón social construido por los vecinos
El proyecto actual dista mucho del estado original del predio, el cual fue recuperado íntegramente por el esfuerzo de los habitantes del sector. En la actualidad, el lugar no solo funciona como comedor, sino que alberga una biblioteca popular, un ropero comunitario, cine móvil y diversos talleres educativos.
Al respecto, Heredia recordó que el inmueble «estaba totalmente abandonado; no era habitable» y que fue la firma y el trabajo de los vecinos lo que permitió que el espacio surgiera. Incluso, resaltó que los sistemas de seguridad actuales fueron costeados por la propia comunidad para proteger los recursos del lugar.
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Contención para la discapacidad y vínculos internacionales
El impacto de un eventual desalojo afectaría también a sectores vulnerables y programas de intercambio. El centro es un punto clave de integración para personas con discapacidad, como es el caso de Jonathan, de 30 años. Su padre, José Paz, expresó con angustia la importancia del lugar: «Acá él viene, practica dibujo, fútbol… tiene contención. El Estado nos abandonó totalmente y este lugar se mantiene a pulmón».
Por otro lado, «Los Caruchines» ha logrado trascender las fronteras del barrio mediante convenios con la Universidad de Georgia (EE.UU.) y organizaciones de Alemania. Gracias a estos acuerdos, el comedor recibe anualmente voluntarios extranjeros que realizan sus pasantías colaborando en las tareas diarias de asistencia.
El pedido a la Justicia y el municipio
Ante la inminencia de la medida, los referentes de la organización social solicitaron a la Municipalidad de Córdoba y a las autoridades judiciales que revean el fallo. El argumento central de quienes impulsan el cambio es la inversión de 2 millones de pesos para la creación del mencionado centro vecinal en esa ubicación específica.
Sin embargo, desde el comedor insisten en que no poseen una sede alternativa para mudar sus prestaciones. «No están desalojando paredes, están desalojando niños y familias enteras», sentenció Heredia, reflejando el malestar de una comunidad que se mantiene en estado de alerta para defender lo que consideran un patrimonio social de Argüello Norte.









