El gendarme argentino Nahuel Gallo prestó declaración testimonial este jueves ante la Justicia Federal en el marco de la causa que investiga presuntos delitos de lesa humanidad cometidos en Venezuela. En una audiencia virtual que se extendió por más de tres horas, Gallo relató ante el juez Sebastián Ramos y el fiscal Carlos Stornelli las circunstancias de su detención y los tormentos sufridos durante los 448 días que permaneció privado de su libertad. La presentación judicial busca aportar elementos clave para acreditar la existencia de una práctica sistemática de represión por parte del gobierno de Nicolás Maduro.
Detalles de la declaración y el rol de querellante
Durante la audiencia, el gendarme realizó un repaso minucioso de su cautiverio, que comenzó el 8 de diciembre de 2024 y finalizó el pasado 2 de marzo. Según fuentes judiciales, su testimonio ratificó su voluntad de constituirse como querellante en el expediente, trámite que ya había solicitado formalmente hace dos semanas. En su relato, Gallo describió lo vivido como un “infierno” y sostuvo que su caso no constituye un hecho aislado, sino que forma parte de un engranaje represivo mayor.
Al término de la audiencia, Gallo utilizó sus redes sociales para reforzar el contenido de su denuncia: “El régimen venezolano sí tortura, y lo sigue haciendo”. El uniformado enfatizó que su testimonio no es un posicionamiento político, sino el relato de una vivencia personal: “No es un discurso, es una realidad que muchos hemos vivido”. En su declaración, detalló haber sufrido condiciones de aislamiento prolongado y una total falta de información sobre los motivos legales de su detención durante gran parte de su encierro.
El proceso de testificar fue calificado por el gendarme como una instancia necesaria pero dolorosa. “Hoy di un paso que me costó mucho: por primera vez conté lo que viví en Venezuela desde el 08 de diciembre de 2024”, expresó a través de su cuenta de X. En sus mensajes públicos, subrayó la importancia de la verdad por sobre el temor: “Volver a esos momentos duele. Revivirlos no es fácil. Pero hay algo más fuerte que el miedo: la verdad”.
La reconstrucción de los hechos presentada ante el tribunal indica que la detención de Gallo se produjo de manera arbitraria al momento de su ingreso a Venezuela. De acuerdo con su testimonio, las autoridades venezolanas procedieron a la revisión de su teléfono celular, donde hallaron un mensaje de texto enviado a su pareja en el que el gendarme manifestaba críticas hacia la gestión de Nicolás Maduro. Este hallazgo habría sido el desencadenante de su captura y posterior reclusión.
A lo largo de los 448 días de detención, el ciudadano argentino permaneció en un estado de indefensión jurídica, encontrándose incomunicado y sin acceso a asistencia legal ni consular. Esta situación fue denunciada oportunamente por el Gobierno argentino, que calificó el procedimiento como una detención arbitraria carente de garantías procesales básicas. Gallo manifestó que su decisión de avanzar con la denuncia judicial tiene como objetivo obtener justicia tanto para él como para otras víctimas en situaciones similares: “Este es mi momento de exigir Justicia. Por mí, por mi familia y por todos los extranjeros que atravesamos ese infierno”.
La declaración aportó información técnica y fáctica que el juzgado considera relevante para determinar el modus operandi de las fuerzas de seguridad venezolanas en relación con ciudadanos extranjeros. Al respecto, el gendarme insistió en su inocencia desde el inicio del proceso: “Hoy, con la frente en alto, lo digo sin miedo: soy inocente, siempre lo fui”.
El avance del expediente judicial
La causa en la que testificó Gallo se tramita bajo el principio de jurisdicción universal, una figura jurídica que faculta a los estados a investigar y juzgar crímenes internacionales graves, como la tortura y los delitos de lesa humanidad, independientemente del lugar donde ocurrieron o la nacionalidad de los implicados. Este expediente en particular se inició en el año 2023, tras una denuncia radicada por el Foro Argentino para la Defensa de la Democracia (FADD).
El juez Sebastián Ramos consideró que el testimonio de Gallo es fundamental para acreditar la existencia de violaciones sistemáticas a los derechos humanos. Con la información aportada en la audiencia, el juzgado continuará con el análisis de las medidas de prueba ordenadas, mientras se define formalmente la aceptación del gendarme como querellante y víctima directa en la causa.
Finalmente, el gendarme hizo un llamado a visibilizar la situación de otras personas que permanecen detenidas en territorio venezolano. “La verdad es que esto no puede seguir pasando”, reclamó desde la sede judicial, añadiendo que su testimonio también busca dar voz a quienes aún no pueden hacerlo: “Mientras muchos callan, otros siguen presos, siguen siendo víctimas, siguen esperando”. Gallo concluyó su exposición pública con un pedido de “justicia y libertad”, marcando el inicio de una nueva etapa en su proceso de reinserción social tras el periodo de cautiverio.
El gendarme Nahuel Gallo llegó a Argentina y fue recibido por su esposa e hijo









