El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes que considera que el final del conflicto entre Rusia y Ucrania, que atraviesa su cuarto año, está “mucho más cerca de lo que la gente cree”, aunque horas antes las fuerzas rusas lanzaron un masivo ataque con misiles y drones contra Kiev y otras regiones ucranianas, dejando al menos 14 muertos y 46 heridos.
“El presidente ruso, Vladimir Putin, quiere ponerle fin, y Ucrania quiere ponerle fin. Estamos en conversaciones y veremos si logramos finalizarlo”, declaró Trump ante periodistas.
El mandatario estadounidense señaló que su administración mantiene contactos tanto con Moscú como con Kiev con el objetivo de avanzar hacia un acuerdo que permita terminar la guerra. La búsqueda de una salida diplomática también estará presente en la próxima cumbre de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (Otan), que se celebrará en Ankara, Turquía.
Trump tiene previsto viajar este lunes por la noche para participar del encuentro, programado para el martes y miércoles, donde la situación de Ucrania será uno de los principales temas de discusión.
Rusia lanza un ataque masivo contra Kiev
Mientras avanzan los contactos diplomáticos, las Fuerzas Armadas rusas lanzaron durante la madrugada del lunes un ataque de gran escala contra Kiev y la provincia homónima, utilizando misiles balísticos, misiles de crucero y drones de largo alcance.
Según informó el alcalde de la capital ucraniana, Vitali Klitschko, el ataque dejó hasta el momento 14 personas fallecidas y 46 heridas, entre ellas cinco niños.
El bombardeo provocó daños en distintos puntos de la ciudad, con edificios residenciales afectados, incendios y evacuaciones de vecinos, mientras los equipos de emergencia continúan con las tareas de rescate.
El jefe de la administración militar de Kiev, Timur Tkachenko, afirmó que “no hay palabras para aliviar este dolor” y confirmó que varios edificios residenciales sufrieron graves daños. “Eran lugares donde la gente simplemente dormía esta noche”, señaló.
El ataque ocurrió a pocas horas del inicio de la cumbre de la Otan y se convirtió en el segundo bombardeo de estas características contra Kiev en menos de una semana.
Rusia afirma que atacó objetivos militares
El Ministerio de Defensa ruso informó que sus fuerzas atacaron instalaciones vinculadas a la industria militar, infraestructura energética y depósitos de combustibles en Kiev y otras regiones de Ucrania.
También fueron alcanzadas infraestructuras de aeródromos militares en las provincias de Dnipropetrovsk, Poltava, Cherkasy y Chernígov.
Según Moscú, la operación fue una respuesta a ataques ucranianos contra infraestructura civil dentro del territorio ruso. Para la ofensiva, Rusia utilizó armas de precisión de largo alcance lanzadas desde tierra, mar y aire, además de drones.
Ucrania denuncia falta de interceptores Patriot
La Fuerza Aérea ucraniana informó que Rusia lanzó contra el país 68 misiles, incluidos 23 balísticos, y 351 drones de larga distancia durante la ofensiva.
Las defensas aéreas lograron derribar 37 misiles y 326 drones, pero no pudieron interceptar los misiles balísticos, una situación que Kiev atribuyó a la escasez de misiles interceptores PAC-3 para los sistemas Patriot.
Tampoco fueron neutralizados seis misiles hipersónicos y antibuque de los modelos Zirkon y Oniks, utilizados durante el ataque ruso.
Horas antes del bombardeo, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, había advertido que Moscú preparaba una nueva ofensiva de gran escala luego de otro ataque que dejó 30 muertos en Kiev la semana pasada.
Ucrania responde con ataques contra territorio ruso
Frente a los ataques, Ucrania informó que bombardeó objetivos militares dentro de Rusia. Entre ellos se mencionó una ofensiva contra una refinería en la región rusa de Yaroslavl, ubicada a unos 250 kilómetros al noreste de Moscú.
Además, Kiev aseguró haber dejado sin electricidad a la ciudad portuaria de Sebastopol, sede de la Flota rusa del Mar Negro, en un ataque que habría involucrado más de medio millar de drones.









