Un importante incendio forestal que se desarrolla desde hace más de 24 horas en la zona de Dunwich Heath, sobre la costa del condado de Suffolk, en el este de Inglaterra, mantiene en alerta a las autoridades y obligó a evacuar a cientos de personas. La proximidad de las llamas con la central nuclear Sizewell B incrementó la preocupación, aunque la empresa operadora aseguró que la planta no corre peligro.
El siniestro fue declarado como un «incidente grave» debido a su magnitud y al rápido avance del fuego, favorecido por las condiciones meteorológicas. Según reportaron medios internacionales, alrededor de 90 bomberos y 18 camiones continuaban este jueves trabajando para contener un foco que las autoridades describieron como «activo y dinámico».
Las tareas de extinción se ven dificultadas por los fuertes vientos, que mantienen el incendio fuera de control en algunos sectores. Los responsables del operativo estiman que el combate contra las llamas podría extenderse entre 24 y 48 horas más.
Como medida preventiva, las autoridades dispusieron la evacuación de residentes de viviendas y caravanas ubicadas en la franja costera cercana al incendio, mientras los equipos de emergencia continúan monitoreando la evolución del fuego.
Uno de los principales focos de atención se concentra en la central nuclear Sizewell B, ubicada a pocos kilómetros del área afectada. No obstante, la empresa EDF Energy, responsable de la operación de la planta, informó que sigue de cerca la situación y remarcó que no existe riesgo para la seguridad de las instalaciones, pese a la cercanía del incendio.
Además del impacto sobre las zonas habitadas, las llamas también alcanzaron parte de la reserva natural RSPB Minsmere, un espacio protegido que alberga hábitats de alto valor ecológico y que está catalogado como Lugar de Interés Científico Especial (SSSI) por su importancia para la conservación de la biodiversidad.
Mientras continúan las tareas para controlar el incendio, las autoridades mantienen activos los operativos de emergencia y el monitoreo permanente tanto de las áreas evacuadas como de la central nuclear, con el objetivo de evitar mayores consecuencias para la población y el ambiente.









