El primer ministro de Polonia, Donald Tusk, denunció este jueves nuevos ataques rusos en el oeste de Ucrania, cerca de la frontera polaca, y afirmó que no existen señales que permitan anticipar una tregua en la guerra.
Durante una conferencia conjunta en Varsovia con el canciller de Austria, Christian Stocker, Tusk pidió mantener una postura firme frente a Moscú y llamó a “no actuar con ingenuidad”.
El mandatario señaló que poco antes de su comparecencia se había producido un ataque ruso en la zona de Yahodyin y Dorohusk, próxima a la frontera entre Ucrania y Polonia. Según relató, los bombardeos alcanzaron una estación de servicio y provocaron una importante explosión.
Ante la cercanía de los ataques, cazas polacos realizaron despegues de emergencia para reforzar la vigilancia del espacio aéreo, en una operación similar a las llevadas adelante durante los últimos días.
Polonia refuerza su postura
Tusk también recordó el 87° aniversario de la invasión soviética de Polonia de 1939 y afirmó en un mensaje publicado en X: “No buscamos la guerra, pero si alguien la inicia, sabremos defendernos”.
El primer ministro polaco defendió además que la seguridad sea una prioridad en el próximo presupuesto de la Unión Europea (UE) para el período 2028-2034 y anticipó que su país deberá prepararse para una nueva situación económica, en la que Polonia pasará a ser un contribuyente neto al presupuesto comunitario.
En este contexto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que Washington y Varsovia lograron importantes avances hacia el establecimiento de una base permanente del Ejército estadounidense en Polonia. El mandatario atribuyó el progreso al presidente polaco, Karol Nawrocki, y señaló que la ubicación podría conocerse “muy pronto”.
“Gracias al valiente liderazgo de mi amigo, Karol Nawrocki, presidente de Polonia, se están logrando grandes avances hacia el establecimiento de una base del Ejército estadounidense en Polonia”, escribió Trump. Añadió que, si el proyecto se concreta, “será un paso histórico para nuestra gran alianza entre Estados Unidos y Polonia”.
Las conversaciones entre ambos gobiernos se intensificaron durante las últimas semanas. En junio, el Gobierno polaco autorizó al Ministerio de Defensa a negociar con Washington, evaluar posibles emplazamientos y calcular las inversiones necesarias para recibir una instalación permanente.
Por ahora, no se anunció oficialmente el lugar ni el inicio de la construcción, mientras continúan las reuniones bilaterales y los trabajos técnicos para definir las características de la eventual instalación.
La sucesión de ataques cerca de la frontera polaca, sumada al refuerzo de la cooperación militar entre Varsovia y Washington, volvió a poner de relieve la dimensión regional de la guerra en Ucrania, mientras los gobiernos europeos mantienen sus preparativos de seguridad ante la continuidad del conflicto.
Nueva ofensiva rusa sobre Ucrania
Los ataques registrados cerca de la frontera con Polonia se enmarcaron en una nueva ofensiva rusa con misiles y drones contra distintas regiones de Ucrania, que dejó al menos 19 heridos, entre ellos niños.
Los bombardeos alcanzaron Kiev, Odesa y otras zonas del país. La Administración Militar de Kiev informó que más de 10 puntos de la capital fueron atacados y que 33 sitios sufrieron daños en la región. Entre los heridos se encuentran una niña de 10 años y un niño de 12.
En Odesa, otras siete personas resultaron heridas, incluidos dos menores. Las autoridades informaron daños en departamentos de un edificio residencial, mientras que una vivienda particular quedó destruida.
La Fuerza Aérea ucraniana aseguró que logró destruir o neutralizar 131 objetivos aéreos rusos durante la ofensiva. Según Kiev, Rusia utilizó misiles balísticos y de crucero, además de drones y señuelos.
La ofensiva también alcanzó el mar Negro. Un dron ruso impactó contra un buque civil con bandera de Tanzania y provocó la muerte del capitán y heridas a otros tres tripulantes, según informó el jefe regional de Odesa, Oleh Kiper.
Rusia, por su parte, afirmó que sus fuerzas atacaron plantas metalúrgicas y electrónicas, instalaciones vinculadas al complejo militar-industrial y objetivos energéticos y de transporte.
Respuesta ucraniana
En paralelo, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, aseguró que las fuerzas de su país atacaron objetivos dentro de Rusia, entre ellos una refinería de petróleo en Yaroslavl y un aeródromo militar en la región de Rostov.
Según Zelenski, la operación contra la refinería fue realizada conjuntamente por distintas estructuras de seguridad e inteligencia ucranianas. El mandatario sostuvo además que el ataque contra el aeródromo provocó daños en varias aeronaves y helicópteros.
Sin señales de tregua
La nueva escalada se produce mientras las negociaciones para alcanzar una tregua continúan estancadas.
El ministro de Relaciones Exteriores ucraniano, Andrii Sybiha, aseguró que Kiev está dispuesto a acordar un cese de los ataques contra la infraestructura energética y en el mar Negro, aunque afirmó que no observa señales de que Moscú esté dispuesto a aceptar una medida equivalente.
El presidente estadounidense, Donald Trump, había asegurado días atrás que Rusia y Ucrania habían acordado dejar de atacar mutuamente sus instalaciones energéticas. Zelenski rechazó posteriormente esa afirmación y señaló que la posibilidad había sido discutida con representantes estadounidenses, pero que Ucrania solo aceptará un acuerdo si Rusia también detiene sus ataques.
Sybiha reveló además que Kiev prepara una posible reunión entre Zelenski y Trump al margen de la Asamblea General de las Naciones Unidas, prevista para este mes. “Creo que lograr una tregua podría ser uno de los resultados clave de esta reunión”, afirmó.









