La espera llegó a su fin para los fanáticos del tenis. Tras un parate de cuatro meses sin ver acción oficial, el español Carlos Alcaraz confirmó que regresará a las canchas para disputar el US Open, el último torneo de Grand Slam de la temporada que arrancará en Nueva York el próximo 30 de agosto. Con 23 años, el actual número 3 del mundo pisará la cancha de asfalto con un objetivo claro: defender la corona que logró en 2025 y probar que su físico está preparado para volver a la élite.
La noticia la dio a conocer el propio jugador murciano a través de sus redes sociales con una colaboración muy particular. Fiel a su estilo descontracturado, Alcaraz acudió a un «crossover» con el periodista deportivo Fabrizio Romano, experto en el mercado de pases del fútbol europeo. En la publicación, el tenista usó la famosa frase del italiano: “Here we go” (“Allá vamos”), acompañada de la bandera estadounidense, para confirmar su viaje a Norteamérica.
Ver esta publicación en Instagram
El calvario de Carlitos había comenzado a mediados de abril durante el torneo Conde de Godó, en Barcelona. Tras vencer al finlandés Otto Virtanen en su debut, un dolor persistente en la muñeca derecha lo obligó a retirarse antes de salir a jugar la segunda ronda. Lo que al principio parecía una molestia menor, derivó en una recuperación mucho más extensa de lo planeado. La inactividad de 138 días obligó al bicampeón de Roland Garros y Wimbledon a perderse no solo la gira de polvo de ladrillo europea (incluyendo Madrid, Roma y París), sino también toda la temporada de césped y los recientes Masters 1000 de pista dura en Canadá y Cincinnati.
En las semanas previas al anuncio, el español había intensificado los trabajos en la Real Sociedad Club de Campo Murcia para recuperar el terreno perdido. En un principio, el jugador se había limitado a ejercicios físicos para proteger la zona afectada, pero en las últimas sesiones pudo probar a fondo los golpes de derecha y el servicio frente a un rival de peso como el danés Holger Rune, quien también viene de recuperarse de una lesión en el tendón de Aquiles.
Ahora, el desafío es mayúsculo. El de El Palmar volverá directamente a la exigencia de un torneo al mejor de cinco sets, en una sede donde ya supo hacer historia. En el Abierto de Estados Unidos de 2022 logró su primer título grande de su carrera y alcanzó la cima del ranking por primera vez, algo que repetiría en la edición de 2025 tras vencer en la final al italiano Jannik Sinner. Resta saber si la muñeca derecha soportará los impactos en un escenario de altísima presión.









