El sistema bancario argentino registró un 7,3% de morosidad en sus préstamos al sector privado durante el primer trimestre del año, ubicándose como el más alto de América Latina. La cifra del informe elaborado por la Federación Latinoamericana de Bancos más que duplica el promedio regional del 2,78%. El fenómeno expone la fragilidad del financiamiento en un contexto de inflación alta y endeudamiento de familias y empresas.
Mayor tasa de impagos en la región
El sistema financiero tradicional abarca casi dos tercios de los 14 billones de pesos en préstamos en situación irregular en el país. El tercio restante de los créditos morosos corresponde a fintech, tarjetas de supermercados, cadenas de electrodomésticos, cooperativas y mutuales.
A nivel regional, la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban) señaló que «la cartera vencida del sistema bancario latinoamericano reforzó su tendencia alcista y cerró en marzo con un saldo cercano a 104.621 millones de dólares». Según la entidad, que agrupa a 540 instituciones, esto representa un aumento del 10% respecto a diciembre anterior y un 44% interanual.
Junto con la Argentina, los niveles de morosidad más elevados los registraron Brasil con un 4,3% y Colombia con un 3,7%. En el extremo opuesto, la menor irregularidad la mostraron República Dominicana con un 1,1%, El Salvador con un 1,4% y Uruguay con un 1,7%.
Baja profundidad crediticia y cobertura de previsiones
A pesar de exhibir mejoras en los últimos dos años, el indicador de crédito sobre el Producto Bruto Interno ubica al país en el último lugar de la tabla de 16 naciones. El ratio argentino alcanza un 14,3%, un valor lejano al promedio de la región, fijado en un 47,3%.
El bajo desempeño histórico del crédito se vincula con la inflación, factor que restringe los incentivos para otorgar préstamos y para asumir deudas. Salvo Venezuela, excluida del informe, la economía nacional es la única analizada con registros inflacionarios anuales de dos dígitos.
El reporte de Felaban advirtió que la cobertura de provisiones para sostener operaciones ante impagos cayó a nivel general al 164%. En ese renglón, la entidad detalló que «Argentina y Panamá se posicionaron como los únicos países con indicadores de cubrimiento inferiores a 100%», con marcas del 84% y 93% respectivamente.
Debate por el auxilio financiero
El financiamiento al sector privado avanzó en el último bienio por la desaceleración de la suba de precios, la menor competencia de títulos remunerados y la estabilidad cambiaria. No obstante, esa reactivación trajo un incremento de la morosidad que divide opiniones en el ámbito económico.
Frente al alza de morosos, la posición oficial del Gobierno sostiene que el problema constituye «un asunto entre privados» sin intervención estatal. En contraste, analistas y sectores de la oposición reclaman que el Banco Central de la República Argentina auxilie a los cerca de 7 millones de personas endeudadas con bancos, fintech y mutuales.









