El ministro de Educación provincial, Horacio Ferreyra, analizó en diálogo con Hoy Día Córdoba los resultados de la evaluación internacional, explicó las claves detrás de la mejora y adelantó los programas que se vienen para sostenerla.
La provincia de Córdoba lideró las puntuaciones argentinas en las pruebas PISA 2025 y se ubicó en el tercer puesto de América Latina. La evaluación internacional midió el nivel de 2.242 estudiantes locales de 15 años en 79 escuelas del territorio. Los datos expusieron un avance en el desempeño provincial mientras los registros generales del país retrocedieron respecto a 2022.
Los alumnos locales alcanzaron marcas por encima del promedio argentino en la totalidad de las materias analizadas. En Ciencias la provincia registró 434 puntos, valor que superó por 41 unidades la media del país y marcó una suba de 12 puntos en relación a la edición previa. En Aprendizaje en el Mundo Digital, categoría sumada en este proceso, el nivel provincial llegó a 441 puntos frente a los 403 del indicador nacional.
Asimismo, en Lectura la jurisdicción obtuvo 417 puntos contra los 389 de la media de Argentina. Por su parte, la materia Matemática registró 393 puntos en el fuero local, cifra superior a los 367 recolectados a nivel general en la nación.
El ministro de Educación provincial, Horacio Ferreyra, remarcó en diálogo con este medio que los números confirman una tendencia sostenida en el tiempo. «Los datos muestran que Córdoba mejoró dos puntos, algo relevante si se considera que, a nivel internacional, las pruebas Pisa registró una caída de nueve puntos», señaló el funcionario, y agregó que ese contraste «es una señal de alerta interesante para seguir en la senda de mejora que iniciamos, porque de ninguna manera estamos en la cúspide; al contrario, necesitamos sostener una mejora continua».
Ubicación de Córdoba en la escala de América Latina
Al considerar a los 13 países latinoamericanos que participaron del operativo, Córdoba alcanzó la tercera colocación general. La provincia se posicionó únicamente por detrás de Uruguay y Chile, mientras que superó las cifras recopiladas en Colombia y Costa Rica. La República Argentina finalizó en el noveno lugar del listado regional.
Ferreyra puso en contexto ese resultado con una comparación directa entre la provincia y el país: «Mientras Argentina obtiene 393 puntos, Córdoba llega a 434: 38 puntos más». Según explicó, «el parámetro de PISA va de 400 a 600 puntos, y ese rango indica un país en proceso de mejorar lo básico». El ministro detalló además el cuadro completo de la provincia: «Hoy Córdoba tiene 434 en ciencia, 417 en lectura, 441 en mundo digital y 393 en matemática. Estamos cerca, pero ahí está nuestro talón de Aquiles: hay que seguir fortaleciendo la enseñanza de matemática, y ya estamos trabajando en eso«.
Por otro lado, la proporción de estudiantes locales que cumplió o superó el nivel básico fijado por la medición alcanzó el 59% en Ciencias. En el área de Lectura dicho piso fue cubierto por el 54% de los evaluados, en tanto que en Matemática el registro se ubicó en un 36%. En competencias digitales, el 56% de la muestra superó los parámetros requeridos.
Los nudos críticos, según el ministro
Consultado sobre los obstáculos que persisten en las aulas cordobesas, Ferreyra planteó primero un matiz sobre el enfoque de la pregunta: «Habría que preguntarse por qué los estudiantes cordobeses pudieron avanzar y lograr resultados en ciencia». Lo atribuyó a una decisión de política pública tomada en 2024: «El Plan Apunta a la Alfabetización Científica, Lingüística y Matemática ocupa la centralidad de la política pública». Esa definición, explicó, se tradujo en medidas concretas: «En nuestras aulas se destinan mensualmente, en matemática y en lengua, cuatro horas exclusivas para plantear desafíos lingüísticos y matemáticos».
El funcionario también vinculó los resultados con la extensión de la sala de tres años, hoy con «casi el 100% de cobertura en toda la provincia», en línea con el compromiso del gobernador Martín Llaryora «de que en 2027 todos los chicos tengan acceso a esa sala», ya que «empezar antes garantiza mejores aprendizajes». A esto sumó un esfuerzo de formación docente: «Más de 50.000 se capacitaron en procesos de alfabetización durante estos años, acompañado por el uso responsable de la tecnología en la escuela».
Sobre las dificultades puntuales por materia, Ferreyra fue específico. En ciencia, sostuvo que el área «tiene que estar más cerca de la vida cotidiana», por lo que la provincia impulsa «proyectos escolares vinculados a problemáticas reales» y no «teóricos». Explicó que este enfoque responde a la lógica de la evaluación internacional: «Lo que evalúa PISA son las habilidades del estudiante para resolver problemas, no tanto el contenido en sí, que hoy circula por múltiples canales».
En matemática, el diagnóstico del ministro apunta al vínculo entre lo abstracto y lo concreto: «Hablamos de ‘leer con números’: si un chico no comprende bien un problema, no podrá resolverlo». Para Ferreyra se trata de «un cambio de paradigma en la enseñanza: no se trata solo de repetir ejercicios, como en mi época, sino de entender para qué sirve ese conocimiento».
En lectura, el ministro identificó un nudo específico a partir del cruce entre PISA y las pruebas Aprender: «Los chicos comprenden muy bien los textos literarios, pero no los científicos». Por eso, dijo, este año la provincia inició un proceso al que llaman «leer ciencia», del que «seguramente dará frutos en las próximas evaluaciones».
Sobre el salto en competencias digitales, admitió sorpresa por la magnitud del resultado: «Nos sorprendió gratamente el resultado en tecnología, que nos ubica en un lugar estratégico a nivel latinoamericano, fruto de un proceso intensificado que ya está dando resultados».
Reducción de brechas socioeconómicas
En relación a la disparidad socioeconómica, el informe indicó un acortamiento en las distancias de rendimiento entre los sectores de mayores y menores ingresos. Dicha diferencia descendió 16,9 puntos en Lectura, 5,7 puntos en Ciencias y 2,2 puntos en la materia Matemática. Los alumnos cordobeses pertenecientes a los estratos de menores recursos económicos consiguieron marcas equiparables a los promedios de los estratos medios del país.
Por su parte, las instituciones de gestión pública impulsaron las subas en el rendimiento general de la provincia. Sus evaluaciones crecieron 17 puntos en el rubro Ciencias, 9 puntos en la materia Lectura y 4 puntos en el área Matemática.
Lo que viene: nuevos programas y ajustes en marcha
De cara a lo que resta del año y a las próximas ediciones de la evaluación, Ferreyra adelantó que la estrategia central pasa por sostener y profundizar las líneas ya en marcha. Entre las acciones que detalló, mencionó la definición clara de contenidos «desde la sala de tres años hasta séptimo año de la escuela técnica», orientada a fortalecer tres capacidades evaluadas por PISA: «oralidad, lectura y escritura; abordaje y resolución de situaciones problemáticas; y ciudadanía digital». También destacó la incorporación de la alfabetización como tarea transversal: «Enseñar a leer y escribir no solo desde lengua, sino también desde educación física, arte y ciencia».
El ministro citó además instancias de estímulo que se realizarán en las próximas semanas, como el Festival de la Palabra que se realizará en octubre, la Olimpíada de Matemática y la Feria de Ciencia. En paralelo, remarcó el avance en ciencias de la computación, presente «desde el jardín hasta finalizar la secundaria», con la mira puesta en profundizar el pensamiento computacional tomando como referencia a Uruguay, un país «que estamos mirando para aprender de su enfoque holístico en esta área», que va «mucho más allá de aprender Excel o Word» y apunta a «comprender la lógica con la que piensa una máquina».
En cuanto al refuerzo horario, Ferreyra precisó que este año la provincia ya destinó «entre 6 y 26 horas extra en las secundarias para acompañar a quienes tienen más dificultades», sin negociar lengua ni matemática, materias obligatorias en ese esquema. También anunció el inicio de 35 cursos de capacitación en el interior provincial, dictados por institutos de formación docente junto a universidades, con foco en debilidades detectadas como la enseñanza de geometría en el nivel primario: «Para eso sirven las pruebas: para identificar los problemas y poder actuar».
El funcionario sumó el trabajo con las familias a través de un portal habilitado para acompañar la educación de los hijos, y anticipó una decisión concreta vinculada a la lectura: la compra de libros para el nivel secundario resuelta por el gobernador, que se entregará «a fines de septiembre y principios de octubre», en momentos en que —advirtió— «PISA muestra que los chicos están acostumbrados a lecturas superficiales, del tipo scroll rápido». Para Ferreyra, «hay que recuperar la lectura en voz alta y dar tiempo para acercarlos a la literatura», porque «en Córdoba el libro nunca se abandonó».









