La industria argentina volvió a retroceder en septiembre y no logra consolidar una recuperación. Según estimaciones del Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (CEU-UIA), la actividad fabril cayó 0,2% respecto de agosto, en la medición desestacionalizada, y se contrajo 3,4% en comparación con septiembre de 2025.
Con este resultado, la producción acumuló una baja interanual de 2,8% entre enero y septiembre. Además, se mantuvo 11% por debajo de los niveles de 2022 y 2023, de acuerdo con el relevamiento elaborado a partir de indicadores de consumo eléctrico, demanda industrial y consultas a referentes del sector.
El desempeño de las distintas ramas manufactureras fue dispar, aunque los avances puntuales no alcanzaron para revertir el panorama general. La debilidad de la demanda interna y el menor dinamismo de actividades vinculadas con la construcción y los bienes durables continúan entre los factores que condicionan la producción.
Construcción y metalmecánica, entre los sectores más afectados
Los indicadores vinculados con la construcción mostraron resultados mixtos en septiembre. Las ventas de insumos relevadas por el Índice Construya bajaron 1% mensual, mientras que los despachos de cemento crecieron 14%, impulsados principalmente por las entregas a granel. Sin embargo, ambos indicadores acumularon retrocesos frente al mismo período de 2025: 1,5% en los insumos y 3% en el cemento.
La industria metalmecánica registró una mejora mensual de 2,5%, pero mantuvo una caída interanual acumulada de 5% y un nivel de actividad 18% inferior al de 2022.
En tanto, la producción de acero retrocedió 4% mensual, mientras que la de aluminio primario avanzó 4%. La refinación de petróleo cayó 5% frente a agosto, aunque conservó un crecimiento acumulado de 6% respecto de 2025.
La producción automotriz sigue en retroceso
La fabricación de vehículos aumentó 1% mensual, pero registró el nivel más bajo para un septiembre de los últimos seis años. En los primeros nueve meses de 2026, la producción automotriz acumuló una caída interanual de 17% y quedó 20% por debajo de los registros de 2022.
En alimentos y bebidas también hubo diferencias entre actividades. La producción de bebidas creció 8,5% mensual, la faena vacuna subió 3,3%, la porcina avanzó 1,9% y la producción láctea mejoró 0,4%. En contraste, la molienda de oleaginosas cayó 5%.
Por último, el consumo eléctrico de los grandes usuarios industriales aumentó 1% respecto de agosto y mejoró 5% frente al nivel de septiembre de 2025. La liquidación de divisas agroindustriales también creció 13% mensual, aunque esos avances no modificaron el balance general de una industria que continúa sin recuperar los niveles de actividad de años anteriores.
La morosidad de las microempresas quintuplica a la de las grandes firmas









