El riesgo país argentino alcanzó este jueves los 927 puntos básicos, tras subir 75 unidades respecto del cierre anterior, cuando había terminado en 852. El incremento del 8,8% se produjo en una jornada negativa para los bonos soberanos y las acciones argentinas.
El indicador de JP Morgan llegó así a su nivel más alto en más de un año. Además, acumula una suba del 17,8% en noviembre y del 62,4% en lo que va de 2026.
La escalada se profundizó desde el 10 de julio, cuando había tocado un mínimo de 402 puntos. En casi cuatro meses, prácticamente duplicó su valor, en medio del deterioro de las expectativas económicas y financieras.
Factores externos y locales
El contexto internacional agregó presión sobre los activos argentinos. La incertidumbre política en Estados Unidos, la derrota electoral del Partido Republicano de Donald Trump y el resultado adverso para Flavio Bolsonaro en Brasil modificaron las expectativas de los inversores.
Sin embargo, las dificultades locales también pesan sobre los bonos. El economista Martín Polo, fundador de Polomix, señaló que la inflación todavía no desacelera al ritmo esperado y advirtió sobre el freno de la actividad económica y la pérdida de poder adquisitivo.
A estos factores se suma la incertidumbre por las elecciones presidenciales de 2027. Según un indicador de Portfolio Personal Inversiones (PPI), la probabilidad implícita de una reelección de Javier Milei pasó del 90%-92% a mediados de julio a menos del 50% el 3 de noviembre.
También preocupan los vencimientos de deuda en moneda extranjera del próximo año, estimados en unos US$25.000 millones. La capacidad del Gobierno para acumular reservas y conseguir financiamiento será determinante para afrontar esos compromisos.
Caída de bonos y acciones
La jornada reflejó el deterioro de los activos argentinos. Los bonos en dólares retrocedieron hasta un 3%, mientras que las acciones locales que cotizan en Wall Street registraron pérdidas de hasta el 14,4%.
En el mercado porteño, el S&P Merval cayó 4,2% en pesos y 4,8% en dólares. Entre las principales bajas se ubicaron YPF (-6,7%), Edenor (-6%) y Sociedad Comercial del Plata (-4,6%).
Para revertir la tendencia, los analistas consideran necesarias señales de recuperación económica, acumulación sostenida de reservas y mayor previsibilidad política.










