En una apuesta por la formación ecológica activa, la secretaria General de Ambiente, Economía Circular y Biociudadanía, Victoria Flores, encabezó una visita educativa con alumnos de nivel secundario en el Banco de Semillas provincial. Durante el encuentro, los estudiantes se interiorizaron en el reconocimiento, protección y mantenimiento de las especies autóctonas de Córdoba.
Esta iniciativa, coordinada por la Dirección de Educación Ambiental, permitió que los jóvenes integraran conceptos teóricos sobre ecosistemas y recuperación de áreas degradadas mediante una experiencia práctica en el territorio.
El proceso técnico detrás del patrimonio genético
A lo largo de la jornada, los visitantes realizaron una visita guiada por las diversas áreas de trabajo de la institución. En este sentido, pudieron observar de cerca las etapas de limpieza, selección y conservación del material vegetal, incluyendo el ingreso a las cámaras frigoríficas donde se resguarda el acervo genético de la provincia.
Además del trabajo operativo, los alumnos accedieron a bases de datos y registros estadísticos. El contacto con esta información técnica les permitió comprender la importancia de la sistematización de datos para la gestión ambiental y el desarrollo de habilidades críticas en la toma de decisiones.
Trazabilidad y supervivencia de las especies
Uno de los ejes centrales del taller fue la explicación sobre la trazabilidad de las semillas y su poder de germinación. Sobre este punto, la responsable del Banco de Semillas, Claudia Zana, detalló la relevancia científica del proceso:
“La trazabilidad es fundamental porque garantiza la continuidad de la genética local de las especies: la semilla vuelve al lugar donde fue recolectada, lo que aumenta su probabilidad de supervivencia y reduce la necesidad de riego y cuidados posteriores. Que los estudiantes comprendan esto es clave porque les permite entender de dónde provienen las semillas, cómo se gestionan y por qué es fundamental respetar su origen”.









