sábado 24 de enero
Suscribite al diario papel
Hoy Día Córdoba
Recibí contenido gratuito
  • Inicio
  • Hoy Córdoba
  • Hoy País
  • Hoy Mundo
  • Análisis
  • Política
  • Economía y Negocios
  • Deportes
 
Sin resultados
Ver todos los resultados
 
  • Inicio
  • Hoy Córdoba
  • Hoy País
  • Hoy Mundo
  • Análisis
  • Política
  • Economía y Negocios
  • Deportes
Sin resultados
Ver todos los resultados
 
Hoy Día Córdoba
Inicio Cultura
Ensayos

Curzio Malaparte y el poder

Por Antonio Rubio

Opinión Por Opinión
15 de diciembre de 2022
Curzio Malaparte y el poder

El 19 de julio de 1957 fallecía en Roma uno de los grandes escritores y periodistas italianos del siglo pasado, Curzio Malaparte, pseudónimo de Kurt Erich Sucker, que eligió firmar sus obras con una ilusión irónica a Napoleón Bonaparte.

Para muchos, su vida fue de una absoluta incoherencia con un esnobismo camaleónico que le llevó de apoyar, primero, el fascismo de Mussolini, y luego el comunismo de Togliatti, con todavía tiempo, poco antes de morir, para viajar a China y expresar su admiración por el régimen maoísta. En el fondo, como diría una vez Oriana Fallaci, nuestro autor no veía grandes diferencias entre los fascistas y los antifascistas. Sin embargo, hay que reconocer que en obras como “Kapput” y “La piel”, con imágenes descarnadas de la segunda Guerra Mundial y de la posguerra, Malaparte supo presentar con profunda humanidad el sufrimiento de los inocentes humillados.

Curzio Malaparte fue además un analista internacional cultivador de los paralelismos históricos. En este sentido, su obra maestra es “Técnica del golpe de Estado” (1931) donde disecciona los golpes o intentos de golpes de Estado en la Revolución Rusa y el período de entreguerras: Trotski, Kapp, Pilsudski, Primo de Rivera, Mussolini, Hitler. Dedica también un capítulo a un pronunciamiento clásico: el del 18 de brumario de Napoleón Bonaparte. He tenido ocasión de revisar este libro poco después de la lectura de “La revancha de los poderosos”, de Moisés Naím, una obra de referencia sobre los populismos actuales. Naím los califica de “autocracias 3P”, tres iniciales para el populismo, la polarización y la posverdad.

En mi opinión, no es exagerado afirmar que en los ejemplos del libro de Malaparte esas “3P” también están presentes. Los golpistas dicen actuar en nombre del pueblo, fomentan la polarización porque dicen estar contra las élites o la clase dominante, y construyen una verdad a su medida, que intentan transmitir al conjunto de la sociedad. Los autócratas de la obra de Malaparte suelen constituir una minoría audaz y decidida que toma el poder por la fuerza. En cambio, los autócratas del populismo actual llegan al poder por la vía electoral, con una serie de métodos oportunistas de los que no se libran ni las democracias recientes ni las de tradición secular. A Bonaparte y los autócratas de entreguerras les resultaba inconcebible tener que revalidar en las urnas el poder conquistado. Los populistas del siglo XXI no quieren ser tachados de antidemócratas, y aceptan la convocatoria de las urnas, aunque ponen todos los medios posibles para que las elecciones sean un mero plebiscito. Socavan la democracia y algunos de sus gobiernos reciben el calificativo de “iliberal democracies”, pero otros ejecutivos, sin dejar de ser populistas, poseen la habilidad de salvarse de dicho estigma.

Por lo demás, hay una cita de antología en “Técnica del golpe de Estado” que se ajusta perfectamente a situaciones de nuestros días: “Es una ilusión peligrosa creer que el Parlamento es la mejor defensa del Estado contra una intentona bonapartista, y que se puede defender la libertad con la práctica de la libertad misma y a través de medidas parlamentarias”. Cierto, porque el populismo aspira a servirse de la legalidad.

Todavía hay quien asocia golpismo y militarismo, pero Malaparte, en su época, ya se dio cuenta de que los golpes militares tenían poco futuro. Analiza el fracaso del general Kapp, en Alemania en 1920, aunque a la vez pronostica que gobiernos militares como los de Primo de Rivera, en España, y Pilsudski, en Polonia, no estaban llamados a perdurar. En otros capítulos sale al paso de quienes presentan el fascismo de Mussolini, pese a sus actitudes histriónicas, como una comedia, y pone al descubierto la táctica de Hitler, que ha dejado atrás la violencia de su “putsch” de Múnich, para presentarse como defensor de la ley y restaurador de la tradición nacional, un auténtico “servidor del Estado” que llegará al poder por la vía electoral.

Con todo, en la obra de Malaparte se considera a Trotski y a Bonaparte como los auténticos maestros del golpe de Estado moderno. En el análisis marxista, compartido por Lenin, la revolución debería producirse cuando las condiciones vinieran dadas: en el caso de la Rusia zarista eran las crisis política, social y económica, unidas a la derrota de su ejército frente a Alemania, y a esto debería añadirse la supuesta debilidad del gobierno de Kerenski aunque, según Malaparte, no era tan débil, pues disponía de todos los resortes para sofocar una insurrección, mas no para resistir a un golpe de Estado audaz y bien organizado que en pocas horas se adueñó de todas las infraestructuras de Petrogrado, mientras que el gobierno se creía seguro por controlar las sedes de los ministerios.

Con su golpe de Estado, habitualmente conocido como la Revolución de Octubre, Trotski no necesitaba buscar justificaciones, y menos aún pretextos, en el gobierno de Kerenski. De ahí que Malaparte subrayara que un golpe de ese tipo podría dirigirse contra cualquier gobierno de una democracia consolidada de Europa occidental. Por lo demás, se podría afirmar que la táctica “troskista” hoy en día la han trasladado los populismos a la toma de las instituciones, mientras sus enemigos se han quedado esperando un ataque frontal, casi similar a esos golpes militares que todavía se siguen produciendo en África. Pese a todo, Malaparte pronostica la derrota de Trostki en su enfrentamiento con Stalin. Este último encarna la impasibilidad y la paciencia, mientras que el primero es “orgulloso, violento, egoísta e impaciente”. Estos calificativos bien podrían extenderse a la mayoría de los populistas de nuestro tiempo, aunque dado que el populismo no es una ideología, ni un sistema político, podríamos asegurar que hay algunos populistas con cualidades estalinianas.

Curzio Malaparte considera el 18 de brumario de Napoleón Bonaparte un modelo de golpe de Estado parlamentario. En realidad, son Sièyes y su hermano Luciano los que organizan la llegada al poder de Napoleón, en una acción con apariencia de legalidad que debe de ser refrendada por el Consejo de los Quinientos y el Consejo de Ancianos. El futuro emperador se presenta ante las cámaras como el defensor de una legalidad amenazada, pero demostrará ser un imprudente en su obsesión por el respeto formal al ordenamiento en vigor. Todo está a punto de fracasar por el rechazo de una mayoría de parlamentarios que no creen en el liberalismo del general Bonaparte, ni en toda la retórica que despliega ante ellos. El camaleónico Sièyes está a punto de darse a la fuga, pero el general recurrirá a las bayonetas para disolver las cámaras. Le dice a Sièyes que la otra alternativa es mucho más temible: la revolución. Con todo, Luciano Bonaparte consigue reunir a una minoría de parlamentarios dispersos para conseguir su aprobación del nuevo régimen político.

La tesis principal de Malaparte es que la conquista del Estado no es un problema político sino técnico. Quien domina la técnica, y las 3P del citado libro de Moisés Naím son un ejemplo actual, estaría en condiciones de hacerse con el poder.

Compartir en WhatsAppCompartir en FacebookCompartir en Twitter

Noticias relacionadas

Luis Alberto Spinetta en La Falda '86. La foto fue coloreada por el fan Matías Peralta. Foto: Andy Cherniavsky.
Cultura

Homenaje. Spinetta y su legado en las sierras cordobesas

23 de enero de 2026
Natalia Costantino, escritora y licenciada en Letras Modernas, autora de Una letra naif.
Cultura

Literatura. Una letra naif, de Natalia Costantino

22 de enero de 2026
fantasma
Cultura

Historias. Juan Cruz Taborda Varela: El Sir y sus fotos de fantasmas

20 de enero de 2026
Inscripciones antiguas reaparecen en Pompeya gracias a técnicas digitales que revelan emociones, conflictos y deseos de sus habitantes.
Cultura

Chisme viejo. La “red social” de Pompeya: revelan inscripciones antiguas de amor y combate

20 de enero de 2026
Por favor, inicia sesión para comentar
Ganá entradas con Hoy Día Córdoba Ganá entradas con Hoy Día Córdoba Ganá entradas con Hoy Día Córdoba

Noticias más leídas

Un hombre de 70 años se descompensó y murió en el centro

En un comercio. Un hombre de 70 años se descompensó y murió en el centro

Por Redacción
23 de enero de 2026
0

El Inmobiliario Urbano mostró un aumento en el cumplimiento durante los primeros días de 2026.

Recaudación. El Inmobiliario 2026 registra un aumento del 30% en el cumplimiento y crece el pago anticipado

Por Redacción
23 de enero de 2026
0

Autoridades del TSJ se reunieron con representantes de la Justicia de Paz

Agenda 2026. Autoridades del TSJ se reunieron con representantes de la Justicia de Paz

Por Redacción
23 de enero de 2026
0

Operativo despistó en Circunvalación y su auto quedó incrustado en un desagüe

Ruta 19. Operativo: despistó en Circunvalación y su auto quedó incrustado en un desagüe

Por Redacción
23 de enero de 2026
0

Víspera de año nuevo con el cielo mayormente despejado y un intenso calor

Pronóstico. Fin de semana sofocante en Córdoba: las temperaturas seguirán en ascenso

Por Redacción
23 de enero de 2026
0

Últimas destacadas

Fútbol

Talleres se impuso de local y venció a Newell’s por 2 a 1

6 horas atrás
Córdoba

Piden informes al Municipio por la subasta de colectivos de TAMSE

6 horas atrás
Nacional

Patricia Bullrich apura el debate de la baja de edad de imputabilidad

7 horas atrás
Córdoba

La apertura del período legislativo se realizará por segunda vez en el interior provincial

7 horas atrás
Hoy Día Córdoba

Medio de comunicación de la ciudad de Córdoba, Argentina. Periodismo con agenda propia.

Secciones

  • Agrietados
  • Ambiente
  • Análisis
  • Análisis internacional
  • Automovilismo
  • Autos
  • Azar
  • Basquet
  • Boxeo
  • Ciencia
  • Club de la Porota
  • Columnistas
  • Córdoba
  • Cuaderno de bitácora
  • Cuentos de Verano
  • Cultura
  • Cultura y tecnología
  • Deportes
  • Economía y Negocios
  • El centinela ciego
  • El Imperdible
  • El ojo de Horus
  • El Transeúnte Insomne
  • En las redes
  • Espectáculos
  • Estilo y Bienestar
  • Finanzas
  • Fútbol
  • Gastronomía
  • Gente
  • Golf
  • Hacia la tierra sin mal
  • Hockey
  • Hoy Comunidad
  • Hoy Córdoba
  • Hoy Día Clip
  • Hoy Mundo
  • Hoy País
  • Humor
  • Información
  • Información General
  • Mascotas
  • Nacional
  • Negocios y empresas
  • Política
  • Política Cordobesa
  • Rugby
  • Salud
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Tapa del día
  • Tecnología
  • Tenis
  • Turismo
  • Un pedante en delantal
  • Voley

Institucional

  • Inicio
  • Staff
  • Edición Impresa
  • Registro Gratuito al News
  • Suscripción Papel
  • Juegos
  • Sorteos
  • Política de privacidad
  • Contacto
  • Inicio
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 1997-2026 - Hoy Día Córdoba - Todos los derechos reservados. Desarrolla: Daskalos.

¡Bienvenido de nuevo!

Inicie sesión en su cuenta a continuación

¿Contraseña olvidada? Registrarse

Crear cuenta

Complete los siguientes campos para registrarse

Campos obligatorios. Iniciar sesión

Recupera tu contraseña

Ingrese su nombre de usuario o dirección de correo electrónico para restablecer su contraseña.

Iniciar sesión


Sin resultados
Ver todos los resultados
Registrate al news
  • Hoy Córdoba
  • Ambiente
  • Análisis
  • Autos
  • Azar
  • Ciencia
  • Cultura
  • Deportes
  • Economía y Negocios
  • Espectáculos
  • Estilo y Bienestar
  • Gastronomía
  • Gente
  • Hoy Comunidad
  • Hoy Día Clip
  • Hoy Mundo
  • Hoy País
  • Humor
  • Mascotas
  • Política
  • Salud
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Tecnología
  • Turismo
  • Edición Impresa
  • Podcasts
  • Hoy Día Juegos

© 1997-2026 - Hoy Día Córdoba - Todos los derechos reservados. Desarrolla: Daskalos.