El profesor y doctor en Ciencias Económicas Eugenio Gimeno Balaguer no necesita mayor presentación. Se trata de una persona querida y respetada, cuya actividad agregó valor a la Córdoba de las últimas décadas, tanto en la academia como en la gestión pública o privada.
Tengo la fortuna de haber coincidido con él en la UNC (compartiendo staff docente en carreras de posgrado de las que Eugenio fue importante protagonista); como también en el Poder Ejecutivo Provincial -lustros atrás- donde Gimeno Balaguer se distinguió como Ministro de Planificación del doctor José Manuel de la Sota, entre otros roles. Asimismo, nos cruzamos en ámbitos institucionales donde confluyen distintas jurisdicciones y miradas sobre el desarrollo y las relaciones entre la Nación Argentina y sus Provincias, como el Consejo Federal de Inversiones. Y trabajamos juntos en la reedición de uno de sus textos más importantes –Liderazgo, Motivación y Acción para una gestión eficaz, publicado por la Editorial de la Provincia de Córdoba en 2013-.
Aunque ninguno de esos roles -ni siquiera su suma- permiten abarcar o explicar a la vasta personalidad del autor. Su últimas dos obras así lo acreditan.
La primera de ellas es la autobiografía Historia de mi Vida (2025, agotada y reeditada en 2026 en formato e-book). La segunda, es el ensayo (con reminiscencias testimoniales) Camino al liderazgo (2026), ofrecido por la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional Autónoma de México -con descarga gratuita- en un portal de libros redactados por quienes son o han sido sus docentes e investigadores (Gimeno Balaguer ha enseñado en una decena de universidades, incluyendo países como Canadá, España, Perú, Ecuador o Italia).
El recorrido que nos propone el autor en ambos trabajos (uno de ellos más personal, el otro más enfocado en el desarrollo del programa de Formación en Liderazgo Social, cuya preparación comenzó tras la grave crisis argentina de 2001), no se presenta como una cronología exhaustiva. En el amplio universo del género biográfico -que abarca desde las narraciones estrictamente documentales hasta las reconstrucciones literarias de una vida-, ambos libros se ubican en la tradición de los raccontos que condensan la reflexión, a partir de los aciertos, errores y aprendizajes personales.
Los textos muestran que ese andar sin descanso por décadas se encuentra acompañado por un infrecuente capital afectivo. La trayectoria de este autor no se mide sólo por las funciones desempeñadas o los números de profesionales capacitados, sino por el legado transmitido a las instituciones, los procesos y a las personas.
Los capítulos siguen el hilo de los recuerdos. La infancia en el pueblo de Sueras, en Castellón, Valencia (donde Eugenio nació, en 1946). La temprana experiencia de la guerra civil española que gravita de modo determinante en el entorno familiar; la emigración hacia la Argentina, siguiendo la huella de su padre. Los años de formación y desarrollo profesional en nuestro país, al cual se asimila íntegramente; la llegada de la vida de adulto. Su primer retorno a Sueras a más de dos décadas de su partida, en los albores de la Transición Española. La añoranza de su madre -que se fue demasiado pronto-.
Entre estos tramos, aparecen flashbacks o -en términos del autor- “destellos”. Son fragmentos, testimonios de personas que se cruzaron con Gimeno Balaguer en distintos momentos de su vida y que aportan una mirada externa sobre su influencia como docente, formador, funcionario o mentor. La elección del término no es casual: el propio autor entiende esos momentos como ráfagas de sentido, instantes breves que iluminan una experiencia y que, al recordarlos, permiten comprender mejor el camino recorrido.
Ese procedimiento narrativo produce un efecto singular. El relato construye un diálogo entre memoria personal y memoria compartida, convocadas para explicar cómo se forma una persona, cómo se construye un carácter y cómo influyen ciertas marcas vitales.
Quienes conocemos al autor reconocemos en ambos textos algo que trasciende cualquier cargo o función -y ojalá que el lector que lo empiece a conocer por estas obras también lo perciba-. El economista, el escritor, el asesor, el letrista de canciones (en fecunda asociación creativa con el cantautor Luis Aguilé), el docente, el alto funcionario, es -de modo básico y liminar- una persona sensible. Curioso, con ganas de hacer, de interactuar en su contexto -para entenderlo-. De hacer experiencia y compartirla, como también de absorber nuevas ideas, sintetizarlas y volver a empezar. Ese impulso proactivo, siempre presente en sus clases, conversaciones o en sus espacios de formación como Argex, se palpita en los libros.
Las muchas imágenes con las que el autor ha ilustrado ambas obras, terminan de mostrarlo en un plano que trasciende, insisto en ello, cualquiera de sus aportes específicos en diversas disciplinas.
En tiempos en que la autobiografía suele oscilar entre el culto a la propia figura, la justificación de algunas decisiones o el inventario de anécdotas, Gimeno Balaguer propone un ejercicio de memoria que busca enlazarse con las tramas que la contienen.
Porque al final, más que contar una (su) vida, Eugenio intenta mostrar cómo un rumbo es muchos rumbos a la vez, pues eso exige el duro oficio de vivir. Y vaya si nuestro querido maestro lo ha logrado.
Se vuelve evidente algo que quienes lo frecuentamos ya sabíamos: su viaje, ciertamente inacabado aún, dejó y deja huellas duraderas en la memoria, el corazón o el alma de tantos.










Tuve la fortuna de ser alumno de Eugenio Gimeno Balaguer y puedo confirmar cada palabra: es de esas personas que dejan huella más allá del aula. Un maestro en el sentido más profundo del término.
Soy uno de sus miles alumnos q pasamos por sus aulas, cursos, conferencias, etc. Gracias, siempre te condideré un gran maestro.
Excelente nota del Dr Ortega que hace nada más que el honor merecido al profesor que tuve la suerte de tener en una etapa de mi vida. Gran persona y maestro. En tiempos de agitada creatividad, un acierto su referencia y homenaje.
Investigar bucear en mi propio ser desde la búsqueda mas profunda me llevaron a descubrirme . Gracias por todo me distes sentido a mí vida desde que me descubrí profe ,investigar todo fue lo más descubierto .Te encontré en lo más difícil dei vida muy duro y vos me ayudaste es ha construirme ,no hay pala bras tu, lo sabes ,,no sentía rumbo a pesar de los años transcurrido sos mi ídolo mi Maestro,siempre pre lo serás un y mil gracias te quiero MAESTRO CON CARIÑO Y MUCHO AFECTO OLGA CALANTONI
Un ejemplo de superación constante ….que logra todas sus metas a seguir por todo lo que queda por vivir…
Qué hermoso comentario, querido Eugenio, sobre tu vida y tu obra. Me ha emocionado esta lectura que revela algo de lo que siento por tu persona a pesar de conocerte desde hace poco tiempo, a través del ajedrez.