Hace más de una década, en las canchas del predio de Villa Esquiú y en el Gigante de Alberdi, una cámara registraba el crecimiento de los juveniles de Belgrano. Detrás del lente estaba Ivana Maritano, fotógrafa oficial del club entre 2012 y 2019, quien hoy atesora en sus discos rígidos las imágenes de un chico que recorría la cancha con la frente en alto y la seguridad de un veterano. Ese chico era Cristian «Cuti» Romero, hoy campeón del mundo y uno de los referentes de la Selección Argentina.
La historia de Ivana con el Pirata empezó con el sentimiento puro del hincha. Antes de ser empleada del club, Ivana ya recorría los escalones de la tribuna capturando imágenes por proyectos personales y documentales. Su compromiso era tal que formó parte del grupo de socios que fundó la Subcomisión del Socio en julio del 2011, cuando Belgrano volvió a ser club.
«Siempre fue mi sueño ser la fotógrafa oficial del club», confesó Ivana, quien finalmente en 2012 fue contratada para profesionalizar el área de comunicación. En aquellos años de estructura pequeña, Ivana era una todoterreno: fue la primera community manager y se encargaba de toda la imagen institucional, desde las campañas de socios hasta la cobertura de cada disciplina. «Todo lo que era imagen pasaba por mi dedo y mi ojo», recuerda sobre aquella etapa fundacional.
«En esa época la estructura de comunicación del club era muy distinta a la actual. Éramos solo dos personas trabajando en el área de comunicación. Me pone muy contenta ver todo lo que creció el club», recordó Ivana.
El «crack» que se paraba distinto
Fue en ese trajín de cubrir no solo la Primera, sino también las inferiores y la Liga Cordobesa, donde se cruzó con el Cuti. Las primeras fotos que Ivana conserva de él datan de 2013, cuando aquel defensor de la categoría 98 jugaba en la séptima división de AFA.
A pesar de que el enfoque de los fotógrafos suele estar en los delanteros que buscan el gol, Romero lograba robarse el protagonismo desde el fondo. «Era un jugador que de esos que vos lo ves cómo se paran, cómo caminan en la cancha, decís ‘qué crack’. Un tiempista, un tipo que jugaba siempre con la cabeza levantada», describió Ivana con la precisión de quien pasó horas observando a través del visor.
Entre sus recuerdos más íntimos, destacó una foto que retrató una tarde en Alberdi, alrededor de las siete, cuando el club ya estaba cerrado y el silencio envolvía el estadio. Ivana fue testigo de un momento bisagra: la firma del primer contrato profesional del Cuti, en una oficina donde solo estaban su padre y el presidente del club.
Construir la historia foto a foto
Para muchos, pasar horas en las canchas de inferiores podía parecer un exceso, pero para Ivana era una misión. Ante las preguntas de colegas que no entendían por qué se quedaba toda la jornada, ella tenía una respuesta clara: «Es que nunca sabés cuál de estos niños mañana es el próximo ídolo de Belgrano y yo quiero tener las fotos desde que son chiquitos. Siempre pensaba en esa construccion historica a traves de la fotografía».
Esa visión le permite hoy resignificar su archivo. Una de sus fotos, un retrato del Cuti adolescente con el predio de fondo bajo una luz de atardecer, se volvió viral en todo el mundo como el registro primordial de los orígenes del «guerrero». «Mi archivo fotográfico es mi tesoro», afirmó, lamentando incluso el material perdido por discos duros dañados a lo largo de los años.
Tras alejarse de la labor diaria en el club en 2019 para dedicarse a la maternidad, Ivana volvió a las canchas en 2023 de forma independiente. Su regreso coincidió con un periodo vibrante para Belgrano, coronado con el histórico campeonato de Primera División en mayo de 2026.
Aunque hoy su principal actividad profesional está vinculada a la fotografía institucional, nunca dejó de sentir que el estadio era su lugar. «Volver a la cancha es porque es el lugar donde soy feliz. Cuando vi que volvió el Mudo, volví con otro empuje; el plantel era otra cosa. Ya no era solo ir a hacer fotos por trabajo o por placer, me dio ese plus de pensar: ‘este año se nos da'», contó.
Para Ivana, cubrir la consagración de Belgrano en Primera también significó saldar una deuda personal. «Pude cumplir mi sueño, pero nunca se me había dado fotografiar un campeonato. Arranqué en 2012. Cuando descendió River estaba ahí, en la tribuna del Monumental. Tengo fotos de eso como hincha. Después, en 2022, Belgrano se consagró campeón y ascendió a Primera Divisón», contó.
Pero ese ascenso coincidió con el nacimiento de su hija y no pudo seguirlo de cerca. «Ese campeonato no lo viví ni siquiera a nivel hincha. Por eso ahora me di el gusto, el mismo gusto que nos dimos todos los hinchas de Belgrano, de vivir este campeonato histórico para Córdoba», concluyó.
Hoy, mientras el Cuti brilla en el Mundial 2026 liderando estadísticas de recuperaciones y bloqueos, Ivana ya tiene la mirada puesta en el futuro. En sus redes sociales, compartió un deseo que es también una promesa profesional: «El objetivo es en el Mundial 2030 volver a retratarlo desde campo de juego». Para ella, no sería solo una foto más; sería cerrar el círculo de una historia que empezó con un clic silencioso en una tarde de inferiores, mucho antes de que el mundo supiera que ese chico estaba destinado a la gloria.
Ver esta publicación en Instagram
El paso de los años
Más de una década después, Ivana sigue encontrándose en las canchas con varios de aquellos protagonistas que conoció cuando daban sus primeros pasos en el club. En su archivo no solo aparecen las primeras imágenes del Cuti Romero, sino también las de otros futbolistas surgidos de la cantera celeste, como Emiliano Rigoni y el «Chino» Zelarayán.
«Conozco al Chino, a Rigoni lo fotografié en sus primeros años. El Ruso Zielinski sigue siendo el mismo técnico de aquella época. Cada vez que me ve me saluda y me dice ‘hola, Colo’, porque en esos años tenía el pelo rojo. Y de Juan Carlos Olave ni hablar, es un tipazo; siempre que nos cruzamos en la cancha nos saludamos», contó entre risas.
A pesar de esos vínculos construidos durante años de trabajo, Ivana asegura que siempre procuró mantener una distancia profesional. «No tengo una relación con ninguno porque siempre fui de respetar esa distancia profesional», concluyó.
Ver esta publicación en Instagram









