Talleres y Estudiantes no se sacaron diferencias e igualaron sin goles en La Plata. En un choque de clasificados, el juego fue disputado y con pocas ocasiones de peligro. Tablas y a pensar en la última fecha.
El Matador llegaba con la tranquilidad de haber clasificado a los octavos de final de manera anticipada. La goleada de Boca a Defensa y Justicia le sirvió para asegurar su lugar en la próxima instancia del Apertura. Del otro lado, el equipo conducido por Alexander Medina buscaba seguir sumando de a tres para mantener su posición de privilegio en la tabla y garantizar la localía para los playoffs.
Las claves del empate
Tévez y Medina optaron por plantear el mismo esquema: 4-2-3-1. Con el campo de juego en mal estado, el trámite se desarrolló principalmente en la mitad de la cancha. Ahí fue levemente superior el local. El tándem Piovi-Neves tuvo mejor control de pelota que la dupla Cáceres – Galarza.
Los volantes del Pincha encontraron espacios principalmente para las subidas de Gastón Benedetti y Mikel Amondarain. Este último fue el arma principal del dueño de casa: se infiltró dos veces en el área de la “T” durante la primera mitad. Guido Herrera fue clave sobre el cierre de los primeros 45 y detuvo un cabezazo del mediocampista.
En un trámite tan cerrado, donde el que hace el gol gana, la función de los marcadores centrales resulta fundamental. En este aspecto, el balance también arrojó mejores dividendos para el anfitrión. Leandro González Pirez y Tomás Palacios tomaron más riesgos en el traslado, adelantaron líneas y filtraron algunos pases para la generación de ataque. En tanto, Catalán y Santiago Fernández estuvieron más nerviosos en los controles y apostaron insistentemente a los pelotazos para Rick Lima Morais y Ronaldo Martínez. En el plano netamente defensivo, los zagueros albiazules estuvieron correctos en los anticipos y fuertes arriba, aunque Fernández salió lesionado en el entretiempo y habrá que aguardar los estudios para determinar la gravedad.
Sin margen para los creativos
La “T” presentó como sus armas de ataque a un trío compuesto por Valoyes, Cristaldo y Rick Lima Morais, con Ronaldo Martínez como única referencia de área. El colombiano fue el más peligroso del conjunto albiazul. En varias oportunidades complicó a Benedetti, aunque debió abandonar el campo prematuramente en el entretiempo debido a una molestia, cediendo su lugar a Valentín Depietri.
Por su parte, Franco Cristaldo no logró erigirse como el enlace necesario entre Galarza y Martínez. El ex Boca y Gremio pasó desapercibido, por lo que fue reemplazado a los 21 minutos del complemento por Juan Sforza. En Estudiantes, el encargado de esa tarea de creación fue Facundo Farías. El ofensivo destacó al principio con movimientos promisorios y una gran asistencia para Mikel Amondarain. Sin embargo, su rendimiento se fue diluyendo y dejó el campo de juego para el ingreso de Tiago Palacios.
En los dos costados de la cancha, las modificaciones no cambiaron el rumbo del partido. Gio Baroni es la buena noticia para el “Apache”. El juvenil volvió a tener rodaje luego de disputar el Sudamericano y estuvo activo.
En conferencia de prensa, Tévez declaró que era un partido donde el que se equivocaba, lo perdía. “Talleres peleó en una cancha donde se hace muy difícil para nuestro club ganar”, resumió el entrenador. Es cierto, su equipo priorizó el orden y rescató un punto de visitante ante el último campeón. No obstante, para afrontar los octavos de final necesitará dar un salto de calidad y ofrecer un plus si pretende seguir peleando el torneo.









