Tomás Aranda, la gran figura de Boca Juniors y dueño de la camiseta número 10, sufrió una fractura de peroné en su pierna derecha durante el entrenamiento de este miércoles por la mañana en el predio de Ezeiza. El enganche de 19 años se lesionó solo, sin fricción alguna con un compañero, cuando su botín quedó clavado en el césped al intentar un repentino cambio de dirección en medio de un rondo, según trascendió. El duro diagnóstico marginará al futbolista de tres a cinco meses, por lo que se perderá lo que resta de la temporada.
El mundo xeneize recibió un verdadero cimbronazo. Lo que en un primer momento parecía un simple esguince, encendió las alarmas del departamento médico de inmediato al constatar el dolor del jugador. Tras las pruebas pertinentes, aún se espera el parte oficial del club. Desde el centro de entrenamiento adelantaron que la lesión “en principio es quirúrgica”, por lo que el mediocampista debería pasar por el quirófano en los próximos días y apuntaría su regreso para la pretemporada de 2027.
Un freno en pleno despegue
La baja representa un golpe al mentón para el equipo que conduce Rodolfo Arruabarrena. El pibe había dejado de ser una simple promesa para transformarse en el motor del plantel. Tras consolidarse en Primera División bajo el mando de Claudio Úbeda, el atacante fue utilizado en los 11 encuentros del actual ciclo del Vasco.
Su nivel superlativo lo llevó a heredar la casaca que dejó Edinson Cavani y a despertar la atención de Lionel Scaloni, quien lo convocó como sparring e incluso lo hizo debutar en la Selección en un amistoso previo al Mundial frente a Honduras. Juan Román Riquelme ya había elogiado su temple hace poco tiempo: “Tomás es un chico con mucha técnica. Ha tomado la responsabilidad de una manera muy normal, pero tenemos que cuidarlo y apoyarlo”.
Obligados a rearmar el tablero
Sin tiempo para lamentos, el cuerpo técnico debe buscar alternativas urgentes de cara a un calendario asfixiante. El primer desafío será este viernes, cuando el elenco de la Ribera reciba a Lanús en la Bombonera por la séptima fecha del Torneo Clausura. Alan Velasco, de buenas apariciones recientes, asoma como el reemplazante natural para tomar las riendas de la creación. Otras opciones en el banco son Ángel Romero o Carlos Palacios, aunque ninguno atraviesa el brillante presente del juvenil.
La agenda no da respiro: luego del cruce por el certamen doméstico, Boca viajará a Córdoba para medirse con Vélez el 2 de septiembre por la Copa Argentina y, una semana después, abrirá los cuartos de la Copa Sudamericana frente a San Pablo.









