Juan Manuel Cerúndolo logró la victoria más trascendente de su trayectoria profesional al derrotar a Jannik Sinner, actual número uno del mundo, en la segunda ronda de Roland Garros. El porteño de 24 años se impuso en el court central por 3-6, 2-6, 7-5, 6-1 y 6-1, tras tres horas y 36 minutos de intensa disputa. La remontada comenzó a gestarse cuando el europeo, que dominaba ampliamente el marcador, empezó a padecer severos problemas físicos.
El desarrollo del encuentro tuvo un quiebre notable durante el tercer parcial. Sinner ganaba 5-2 y se encaminaba hacia un triunfo cómodo, pero un fuerte golpe de calor bajo los 33 grados de temperatura afectó drásticamente su rendimiento.
El italiano sufrió mareos y perdió once puntos consecutivos, lo que le permitió al argentino achicar la diferencia y adueñarse de esa manga por 7-5. A partir de allí, Juanma no perdonó: con la cabeza fría, mantuvo la concentración al máximo, hizo correr a un rival que apenas podía sostenerse en pie y dominó con absoluta autoridad los dos capítulos finales (6-1 y 6-1) para sellar su boleto a la siguiente fase.
Este triunfo gigante cortó una larga sequía para el tenis nacional: la última vez que un argentino había superado a un número uno en un Grand Slam fue en las semifinales del Abierto de Estados Unidos de 2018, ocasión en la que Juan Martín del Potro venció a Rafael Nadal.
La palabra de los protagonistas
Tras consumar la gesta deportiva, Juanma mantuvo los pies sobre la tierra y reconoció el impacto de la descompensación de su rival. “Tuve suerte, yo puse lo mejor y traté de jugar el mejor tenis, pero tampoco me voy a agrandar y decir cualquier cosa porque no le estaba pudiendo meter tres games por set”, expresó en la entrevista posterior al choque. Además, agregó: “Mi parte la hice bien, pero no quiero decir que le gané, porque fue un tema más de él”.
Por su parte, el líder del circuito internacional no puso excusas relacionadas exclusivamente con el clima y asumió su bajón. “Empecé a sentirme muy mareado. Muy bajo de energía”, admitió. Para intentar sobrevivir en el duelo, confesó haber cedido deliberadamente una parte del juego: “El cuarto set lo dejé ir un poco tratando de tener un poco más de energía en el quinto, pero no pude mantenerlo. Luego todo fue un poco cuesta abajo”.
El festejo de Francisco y la caída de Díaz Acosta
La alegría familiar fue completa en París, dado que Francisco Cerúndolo también avanzó a la tercera fase tras vencer al local Hugo Gaston por 2-6, 6-4, 6-2 y 6-1. El mayor de los hermanos se enteró del batacazo de Juan Manuel mientras disputaba su propio compromiso y confesó su sorpresa. “De repente yo estaba en el cuarto set jugando, iba a buscar la toalla y todo el mundo me decía que mi hermano estaba ganando. Fue todo muy loco”, relató entre risas sobre la inusual situación vivida.
En contraste con las celebraciones, Facundo Díaz Acosta no logró estirar su buen momento y se despidió del cuadro principal. El tenista, que se ubica en el puesto 151, batalló intensamente pero terminó cayendo en cinco ajustados parciales frente al estadounidense Learn Tien, con un marcador adverso de 7-5, 4-6, 3-6, 7-6 y 6-3.









