El Banco Central de la República Argentina (BCRA) ordenó la compra de 400 millones de billetes de $20.000 a China para cubrir la demanda de efectivo del año 2027. En paralelo, la Casa de la Moneda reactivará su planta de Don Torcuato para fabricar papel moneda destinado a Nigeria. La decisión oficial busca abastecer los picos de pago del aguinaldo y aprovechar la capacidad instalada local mediante la exportación de servicios.
La autoridad monetaria adjudicó la provisión a la imprenta estatal China Banknote Printing and Minting Corporation (CBPM). El dictamen del 7 de julio pasado consideró la oferta de entre US$ 54 y US$ 58 el millar de unidades como conveniente. La operación demandará un total de US$ 22,6 millones y postergó a competidores de Alemania, Francia, Estados Unidos y Polonia.
Con este nuevo despacho de papeles con la efigie de Juan Bautista Alberdi, la gestión de Javier Milei acumula 1.820 millones de billetes importados de China. El gasto total consolidado con el proveedor asiático ronda los US$ 100 millones. «Solo se presenta China y fue la oferta única en las últimas tres licitaciones, ya nadie quiere competir, y los chinos se avivaron, subieron los precios un 20% y mataron la competencia», detalló una fuente de Clarín que está al tanto de la licitación sobre el incremento del costo.
Reactivación fabril para el mercado africano
La planta bonaerense de Don Torcuato volverá a operar tras el cese de impresión de pesos ordenado en diciembre de 2023. La firma internacional De la Rue subcontrató al organismo estatal argentino para confeccionar 700 millones de billetes de 500 nairas, la moneda oficial nigeriana.
La conducción del organismo público, presidido por Pedro Cavagnaro, acordó que la compañía contratante adquirirá los insumos principales. La provisión de tintas y papel moneda correrá por cuenta de la empresa extranjera debido a las restricciones financieras locales. La Casa de la Moneda afronta deudas operativas superiores a los US$ 300 millones con sus proveedores internacionales habituales.
El ministro Luis Caputo diseñó un esquema de cancelación en 12 cuotas que no cubre los intereses devengados. La falta de giros efectivos paralizó el crédito con las casas de acuñación de España, Brasil y firmas privadas del sector. La prioridad de acumular reservas y sostener el superávit fiscal demoró los desembolsos, provocando reclamos legales de proveedores como 3M. Los trabajos para el mercado exterior iniciarán la próxima semana con 710 empleados, la mitad de la dotación previa.









