A pesar del resultado interanual desfavorable, el relevamiento mostró una señal de alivio para el comercio minorista: en la comparación con abril, las ventas crecieron un 1,2% en términos desestacionalizados, reflejando una recuperación moderada del consumo.
Desde la entidad empresaria explicaron que el comportamiento del mercado evidencia un cambio en los hábitos de compra de los consumidores. Según el informe, la pérdida del poder adquisitivo llevó a las familias a concentrar sus gastos en productos esenciales, mientras que los bienes considerados no indispensables sufrieron una marcada reducción de la demanda.
En ese contexto, los rubros vinculados a la canasta básica lograron sostener o incluso mejorar sus niveles de actividad, mientras que sectores asociados al equipamiento del hogar, la indumentaria y otros consumos postergables continuaron mostrando signos de debilidad.
CAME también advirtió que la recuperación observada en algunos segmentos estuvo fuertemente vinculada a estrategias comerciales como promociones, facilidades de financiamiento, liquidaciones y eventos de comercio electrónico. Sin embargo, señaló que estas herramientas no alcanzaron para recomponer la rentabilidad de los negocios debido al aumento de los costos operativos y de las tarifas.
Respecto de la situación económica de los comercios, casi la mitad de los empresarios consultados consideró que su actividad se mantiene estable en relación con el año anterior. En cuanto a las perspectivas futuras, predominó una visión moderadamente optimista: el 38,8% espera una mejora de la actividad, mientras que el 48,4% proyecta estabilidad y un 12,8% anticipa un escenario de retroceso.
Las expectativas de inversión, en cambio, continúan siendo cautelosas. Cerca del 60% de los comerciantes evaluó que el contexto actual no es favorable para realizar desembolsos de capital, reflejando la incertidumbre que aún atraviesa el sector.
Otro de los datos destacados del informe fue el crecimiento del canal digital. Las ventas online de comercios con locales físicos aumentaron un 15,2% interanual y un 3,7% respecto del mes anterior. No obstante, este desempeño no logró compensar la caída general del consumo minorista.
En cuanto al comportamiento por rubros, Farmacia lideró las subas con un crecimiento interanual del 8,2%, seguida por Perfumería, que avanzó un 2,3%, y Alimentos y bebidas, con una mejora del 0,2%.
Del lado opuesto, los mayores retrocesos se registraron en Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles, que cayó un 8,9%, y en Textil e indumentaria, con una baja del 5,2%. También mostraron resultados negativos Calzado y marroquinería, aunque con una retracción más moderada del 0,2%.
El informe refleja así un escenario de consumo aún debilitado, donde los hogares priorizan los gastos esenciales y los comercios dependen cada vez más de promociones y financiamiento para sostener sus niveles de actividad.
Cuatro de cada diez empresas reportaron caídas en la producción y en las ventas









