El vocero de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), Salvador Femenía, afirmó que el endeudamiento de las familias no responde a gastos suntuarios ni al acceso a bienes de lujo, sino a la caída del poder adquisitivo que obliga a financiar productos de primera necesidad como alimentos y medicamentos.
En ese contexto, el representante gremial describió un escenario de recesión generalizada que afecta al comercio tradicional en todo el territorio nacional. La falta de tracción del mercado interno, combinada con la presión tributaria y los altos costos logísticos, está provocando el cierre de locales y la pérdida de puestos de trabajo genuinos. A su vez, las pequeñas y medianas empresas enfrentan embargos por parte de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y señalan que el comercio electrónico, con apenas un 18% de participación en el mercado global, no logra compensar la caída de las ventas físicas.
La morosidad bancaria
En paralelo a las advertencias del sector privado, el informe del Banco Central de la República Argentina (BCRA) reflejó que la irregularidad total del crédito al sector privado bajó levemente del 7,7% al 7,6% en junio, deteniendo una secuencia al alza de 18 meses consecutivos.
A pesar de este freno general, el nivel de incumplimiento en los hogares se mantuvo en un elevado 12,8%, acumulando una suba de 3,5 puntos porcentuales en el primer semestre. El comportamiento de los créditos según su tipo evidencia las dificultades de financiamiento cotidiano:
Préstamos personales: Encabezan el nivel de morosidad con un 16,4% del total.
Tarjetas de crédito: Registraron un atraso del 12,6%, tras reducirse 0,5 puntos en el mes.
Líneas prendarias e hipotecarias: La mora en prendarios llegó al 7,9% (subiendo al 11% en prendarios UVA), mientras que los hipotecarios UVA mantienen el menor índice con un 1,6%.
Crédito corporativo: Presentó mayor estabilidad, cerrando con una morosidad promedio del 3,5% en las empresas.
El Presidente relativizó los reclamos
Frente al diagnóstico de las pymes y la lectura de las cifras bancarias, el presidente de la Nación, Javier Milei, salió a cuestionar la interpretación sobre el nivel de endeudamiento. Durante una exposición de más de una hora y media en la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el mandatario rechazó que la morosidad sea alta y desestimó que la coyuntura actual pueda atribuirse a la gestión del Gobierno.
De esta manera, el estado del consumo familiar quedó en el centro del debate público: mientras el sector productivo argumenta que el crédito sostiene apenas consumos básicos de subsistencia, la visión del Poder Ejecutivo minimiza el alcance de la mora y defiende el rumbo del ajuste económico.
La crisis de endeudamiento familiar se instala en la campaña









