La comercialización de yerba mate registró una caída cercana al 3% durante los primeros cinco meses de 2026 debido principalmente a la contracción del consumo en el mercado interno. El Instituto Nacional de la Yerba Mate confirmó que se despacharon 3,89 millones de kilos menos en comparación con el mismo período del año pasado. La crisis sectorial sumó en el último mes signos negativos en el renglón exportador y una fuerte reducción en el ingreso de materia prima.
La demanda de los hogares locales representó la casi totalidad de la baja en los molinos harineros. Entre enero y mayo de este año, los consumidores argentinos adquirieron 113.093.927 kilos del producto, mientras que en el mismo lapso de 2025 la cifra se ubicó en 116.882.287 kilos. Las estadísticas oficiales muestran que el mes de marzo constituyó la única excepción con signo positivo dentro de la tendencia decreciente medida en lo que va del año.
El mes de mayo consolidó la tendencia contractiva del negocio yerbatero. Durante esos 31 días salieron de las plantas fraccionadoras 23.491.154 kilos, frente a los 25.455.399 kilos comercializados en el mismo mes del año anterior. La situación encendió alertas entre los productores debido a la simultánea parálisis del mercado externo, que venía de alcanzar niveles máximos de ventas durante la temporada previa.
Las ventas al exterior ingresan en terreno negativo
El comercio internacional interrumpió su ritmo de crecimiento y aportó preocupación a las economías regionales. Los puertos despacharon 18.805.278 kilos de producción argentina hacia el mundo durante los primeros cinco meses, marcando una diferencia de 100.462 kilos por debajo de 2025. Los industriales siguen con atención esta variable para evaluar el impacto de la desregulación económica implementada por el Gobierno Nacional en la cadena de valor.
La crisis de rentabilidad afectó de manera directa las actividades de recolección en los campos. Los precios abonados a los colonos no lograron cubrir los costos de producción, situación que empujó a numerosos productores a suspender la cosecha anual de las plantaciones. Como consecuencia de este freno, el ingreso de hoja verde a los secaderos cayó 41.326.513 kilos, lo que representa una merma del 12,9%.
Hasta el cierre de mayo ingresaron a las plantas procesadoras 275.170.147 kilos de materia prima, quedando lejos de los 316.496.660 kilos procesados en 2025. El volumen manufacturado en el último mes analizado se posicionó en niveles similares a los registros de la temporada 2023. Los secaderos trabajaron 122.738.151 kilos, una cifra distante del récord histórico de 157.714.516 kilos que se había alcanzado en mayo de 2024.









