Más allá de las canciones, Ciro Martínez aprovechó distintos momentos del recital para hablar del presente argentino. No es habitual que un artista se detenga varias veces durante un show para expresar su preocupación sobre lo que ocurre, pero Ciro lo hizo y encontró entre los presentes una respuesta inmediata. Algunas veces lo hizo con palabras y otras, con canciones que volvieron a cobrar sentido muchos años después de haber sido escritas.
El show comenzó pasadas las 21:40. Después de las primeras canciones, el artista se tomó unos minutos para agradecer la presencia del público:
«Córdoba querida, una alegria estar acá de nuevo. Lamentamos que hubo mucha gente que quiso venir y no había más lugar, pero bueno, muchas gracias.»

Gentileza EnVivo Producciones.
A unos veinte minutos del comienzo, cuando el ritmo del recital ya había tomado temperatura, el cantante volvió a dirigirse a la gente antes de la interpretación de “El Garca» :
«Bueno, en un tiempo de garcas creemos que la riqueza en nuestra tierra es la presencia de los otros«, dijo.
La frase fue el punto de partida para una canción cuya letra también habla de una realidad atravesada por el poder y las desigualdades. En tanto, en un mundo donde lo revolucionario parece estar ligado en la escucha, Ciro eligió detenerse nuevamente para decir lo que piensa. Del otro lado, el público respondió de manera espontánea, con aplausos, cánticos y arengas.
Después llegaron otros clásicos del repertorio hasta que el escenario volvió a cambiar de clima con “Héroes de Malvinas”. Mientras Ciro interpretaba la canción, las pantallas proyectaban imágenes de los héroes y heroínas de la guerra.
La reacción fue verdaderamente emotiva. La gente acompañó el tema y, al finalizar, la Plaza entera se convirtió en un coro con el grito: «El que no salta es un inglés».

El tema que siguió fue “El balneario de los doctores crotos”. Después de esa interpretación, Ciro volvió a tomar la palabra para referirse al contexto en el que había sido escrita y en cómo aquello aún parece dialogar con las situaciones actuales.
«El tema que acabamos de hacer es un tema del año 98, en una época en donde la gente no era dueña de nada y era dueña cada vez de menos cosas por las privatizaciones y la entrega de las riquezas que nos pertenecen. Eso pasaba en el año 98. Cualquier parecido con la actualidad, por supuesto, es pura coincidencia», expresó.
La expresión generó una gran ovación en toda la plaza y dio paso a otro tramo del repertorio.
«A mi querido Dani»
La emoción también apareció desde un lugar más personal. Ciro le dedicó «Ay ay ay» a Daniel Buira, primer baterista y miembro fundador de Los Piojos, fallecido el 21 de marzo de este año a los 54 años. El homenaje estuvo acompañado por las palmas coordinadas del público y por el marcado protagonismo instrumental.

Daniel Buira integró Los Piojos entre 1988 y 1999.El repertorio siguió con “Mírenla” y la introducción de “San Jauretche” antes de “Ruleta”. Luego llegaron “Luz”, “Genius”, “Danza en la sombra” y “Morella”, en un recorrido que combinó canciones de distintas etapas de la trayectoria de Ciro.
El recuerdo de la Selección
Otro de los momentos más celebrados tuvo como protagonista a la Selección Argentina de fútbol. En las pantallas se proyectó un compilado con imágenes del último Mundial mientras la banda interpretaba “Luz”. A lo que el público acompañó con gritos de “Argentina, Argentina, Argentina” y, una vez más, apareció el cantico: «Y ya lo ve, el que no salta es un inglés».
La escena se sumó a los distintos momentos de la noche en los que el recital se convirtió en una experiencia compartida. Las canciones funcionaron como punto de encuentro y las imágenes proyectadas terminaron de completar algunas de las escenas más emotivas.
En el tramo final aparecieron la introducción de rock inspirada en los Rolling Stones y “Me gusta”, seguida por “Como Alí”, un cover de Al Green, “Pacífico”, “Insisto”, “Cruel” y “Uoh pa pa pa”.
La despedida llegó acompañada por un cover de “Rezo por vos”, pero Ciro todavía tenía un último gesto preparado. Con la armónica, interpretó un fragmento del Himno Nacional Argentino, cerrando así un show que recorrió distintas emociones y referencias a lo largo de sus 27 canciones.
Entonces, la noche tuvo momentos de fiesta, emoción y homenaje. Ciro habló, cantó y recordó; el público respondió escuchando, ovacionando y cantando.
Las 27 canciones del show
Ciro Martínez
Nota en desarrollo.











