El actor argentino Luis Brandoni falleció en la madrugada de este lunes a los 86 años en el Sanatorio Güemes de la ciudad de Buenos Aires, donde permanecía internado desde el 11 de abril tras sufrir un accidente doméstico en su domicilio. La causa de su muerte fue un hematoma subdural, consecuencia del golpe en la cabeza que derivó en complicaciones progresivas durante su internación.
La noticia generó una inmediata conmoción en el mundo artístico y cultural argentino, que despidió a una de las figuras más reconocidas y activas de la escena nacional. El productor teatral Carlos Rottemberg confirmó el fallecimiento mediante un comunicado en el que destacó que “con Beto se va el último primer actor de una generación inolvidable”, subrayando además su compromiso permanente con la cultura más allá del escenario.
⚫️ Murió Luis Brandoni.
Con Beto se va el último primer actor de una generación inolvidable.
Impulsor del teatro nacional, desde esta Casa Teatral seguiremos aplaudiendo su compromiso permanente, que excedió el ámbito del escenario.
Hoy es un día muy triste para nuestra cultura.— Multiteatro (@multiteatro) April 20, 2026
En paralelo, la Legislatura porteña abrió sus puertas para un velatorio público en el Salón Montevideo que se extenderá durante 12 horas ininterrumpidas, con ingreso libre de familiares, colegas, dirigentes y público general. Desde temprano el homenaje se convirtió en un punto de encuentro de distintas generaciones del espectáculo y la política, en una despedida marcada por el recogimiento y la masiva concurrencia.
Entre las expresiones más resonantes, Ricardo Darín escribió en redes sociales: “Chau Beto, te vamos a recordar y extrañar tanto”, mientras que Óscar Martínez lo definió como “irreemplazable” y destacó su aporte al cine argentino. También se sumaron mensajes de Soledad Silveyra, Eduardo Blanco y Graciela Borges, quienes coincidieron en resaltar su talento, profesionalismo y su lugar central en la historia del espectáculo nacional.
Una vida dedicada al escenario y al cine argentino
Adalberto Luis Brandoni nació el 18 de abril de 1940 en Dock Sud, provincia de Buenos Aires. Su debut profesional llegó en 1962 en el Teatro Coliseo con la comedia musical El novio, marcando el inicio de una carrera que se extendería por más de seis décadas. Desde sus primeros pasos en la Comedia Nacional, desarrolló un estilo interpretativo basado en la construcción de personajes cotidianos, atravesados por conflictos emocionales, sociales y políticos, que lo convirtieron en una presencia constante en la cultura argentina.
A lo largo de su trayectoria teatral, Brandoni participó en obras fundamentales como Parque Lezama, Made in Lanús, El acompañamiento, Art, Conversaciones con mamá, Panorama desde el puente, Convivencia, Gris de ausencia, El gran deschave y Don Arturo Illia, entre muchas otras. Su vínculo con el teatro se mantuvo ininterrumpido hasta sus últimos días, con la obra ¿Quién es quién?, que continuaba en cartel en Buenos Aires antes de su internación.
Del cine clásico a los éxitos contemporáneos
En el cine argentino, Brandoni fue parte de producciones que marcaron distintas etapas de la industria nacional. Su nombre quedó asociado a títulos emblemáticos como La Patagonia rebelde, La tregua, Esperando la carroza, Made in Argentina, Cien veces no debo, Darse cuenta, Mi obra maestra, La odisea de los giles y El cuento de las comadrejas, entre muchas otras.
Su versatilidad le permitió transitar con naturalidad entre la comedia popular y el drama social, construyendo personajes de fuerte identidad argentina. Esa capacidad lo convirtió en uno de los intérpretes más reconocibles del cine nacional durante más de cinco décadas.
Televisión, plataformas y una vigencia sostenida hasta el final
Tanto en televisión como en plataformas digitales, Brandoni también dejó una marca extensa. Participó en ficciones como Mi cuñado, El hombre de tu vida, Un gallo para Esculapio, El encargado, Graduados, Señores papis, Vulnerables, Durmiendo con mi jefe, Derecho viejo y la serie Nada, donde compartió elenco con Robert De Niro.
En los días previos a su internación, el actor había estado en Córdoba presentando la obra Made in Lanús en el Teatro Ciudad de las Artes. La gira tuvo una fuerte respuesta del público y reafirmó la vigencia de su figura en escena. En entrevistas recientes, había reflexionado sobre la persistencia de ciertos conflictos sociales en la Argentina, una mirada que atravesó buena parte de su pensamiento artístico y público.
Su última actividad en Buenos Aires fue la obra ¿Quién es quién?, en el Teatro Liceo, donde sostenía funciones con localidades agotadas. Allí continuaba en contacto directo con el público, manteniendo una presencia activa sobre el escenario hasta pocas semanas antes de su internación.
Política, gremialismo y el alfonsinismo como identidad
Más allá de su trayectoria artística, Brandoni tuvo una participación central en la vida gremial y política argentina. Su recorrido comenzó en 1962 con su afiliación a la Asociación Argentina de Actores, donde luego fue Secretario General entre 1972 y 1983, y nuevamente entre 1996 y 1997.
Su vida política estuvo marcada por la persecución durante los años setenta. Fue incluido en listas de actores prohibidos durante la actividad de la Triple A, lo que derivó en amenazas directas y en un exilio temporal en México. En ese período, según expresó en distintas entrevistas, consolidó una convicción que marcaría su vida pública: la de “perder el miedo” como forma de participación en la esfera pública.
Con el retorno de la democracia en 1983, Brandoni se identificó de manera activa con la Unión Cívica Radical y con la figura de Raúl Alfonsín, a quien acompañó políticamente y con quien mantuvo una relación de cercanía personal e ideológica. Ese vínculo lo posicionó como un referente del alfonsinismo dentro del mundo cultural.
En 1997 fue electo diputado nacional por la UCR, cargo que ocupó hasta 2001. Durante ese período impulsó temas vinculados a la cultura y a las instituciones en un contexto de crisis política y económica. Posteriormente fue candidato a senador y vicegobernador bonaerense, además de integrar el Parlasur.
En los años siguientes mantuvo una posición crítica frente al kirchnerismo, lo que derivó incluso en su renuncia a la Asociación Argentina de Actores en 2017, tras 55 años de afiliación. También acompañó posteriormente espacios de la oposición política y respaldó el armado de Juntos por el Cambio.
Con más de seis décadas de trayectoria, Luis Brandoni construyó una obra que abarcó cine, teatro y televisión, con una presencia constante en la cultura argentina hasta el final de su vida. Su capacidad para interpretar personajes complejos, su vigencia en escena y su vínculo con el público lo consolidaron como una figura central del espectáculo nacional.
La despedida a Luis Brandoni en la Legislatura porteña, en un velorio que durará 12 horas









