La comedia romántica familiar, que marca el primer rol protagónico de Wanda Nara en el cine, continuará su rodaje entre Uruguay y Argentina con un estreno planificado para finales de 2026 en todas las salas. El proyecto, que se oficializó este mes de abril de 2026 en Buenos Aires, representa una apuesta significativa por la ficción rioplatense, integrando a figuras de amplia trayectoria como Jean Pierre Noher y Charo López, junto al talento joven de Agustín Bernasconi. La dirección está a cargo de Hernán Guerschuny, reconocido por su capacidad para explorar los vínculos humanos en obras como «Casi Feliz» y «Una Noche de Amor».

El punto de partida de esta producción fue el sábado en Montevideo, ciudad elegida para las primeras secuencias de una historia que busca equilibrar el humor con la emoción de las segundas oportunidades. La cinta es una remake argentina de la producción mexicana «¿Quieres ser mi hijo?», que alcanzó récords de audiencia en su país de origen tras ser creada por Elefantec Global y Fox Entertainment,. Esta versión local pretende adaptar esos códigos universales del romance al contexto y la idiosincrasia del público argentino y uruguayo.
La trama: una mentira necesaria y un romance generacional
En el corazón de la narrativa se encuentra Lucía (Wanda Nara), una mujer de 40 años cuya vida personal sufre un quiebre tras descubrir la infidelidad de su pareja. Este desencadenante la obliga a regresar a su antiguo departamento de soltera con el «corazón roto», enfrentándose a la incertidumbre de un nuevo comienzo a una edad en la que la sociedad suele exigir estabilidad. Es en este edificio donde conoce a Javier (Bernasconi), un vecino de 23 años que se convertirá en el eje de un enredo inesperado.
El conflicto central surge cuando Lucía, ante la oportunidad de una entrevista laboral clave, decide presentar a Javier como su propio hijo. Lo que se inicia como una estrategia desesperada para obtener empleo escala rápidamente hacia una red de mentiras que, paradójicamente, termina por acercarlos emocionalmente. La película explora así el romance que surge entre ambos a pesar de los 20 años que los separan, poniendo en tela de juicio los prejuicios sobre la diferencia de edad en los vínculos afectivos modernos.
Nara define la obra como “una comedia romántica hermosa, divertida y emocionante”. El enfoque cultural de la cinta no solo reside en el entretenimiento, sino en observar cómo los personajes navegan las crisis de identidad y el peso de las apariencias en el ámbito profesional y personal.
El desafío interpretativo y la preparación de una nueva faceta
Para Wanda Nara, este papel no es una incursión improvisada. La protagonista ha pasado por un proceso de entrenamiento actoral liderado por Pablo Ini, quien además forma parte del equipo de producción. Este debut cinematográfico llega en un momento de madurez personal y profesional para Nara, quien ha manifestado la intensidad detrás de las cámaras: “Estoy trabajando y ensayando hace meses para este día, iniciar el rodaje de una producción internacional no sucede todos los días y hacer una película es un esfuerzo enorme que solo se logra trabajando en equipo con mucho compromiso”.
La actriz también ha vinculado su compromiso con el proyecto a su propia historia de superación. En declaraciones sobre el inicio de las filmaciones, Nara se sinceró sobre el camino recorrido: “Atravesé momentos personales muy difíciles para llegar hasta donde estoy hoy, busco permanentemente nuevos proyectos que me obliguen a exigirme cada vez más, este es un nuevo desafío en mi vida y como todo lo que hago, lo llevo adelante con una enorme responsabilidad y muchísima pasión, siento mucho agradecimiento por la oportunidad y la confianza y como siempre, dejo todo en cada cosa que hago”.
Este nivel de autoexigencia se refleja en la elección de un equipo técnico y creativo de primer nivel. La visión de Guerschuny como director aporta un sello de autoría a una producción que, si bien nace de un éxito comercial extranjero, busca una identidad propia a través de sus interpretaciones y su puesta en escena en el Cono Sur.
Una ingeniería de producción con proyección global
Detrás de «¿Querés ser mi hijo?» se encuentra un conglomerado de productoras que subraya la escala industrial del proyecto. La unión de Zeppelin Studios, Cimarron Cine, Film Suez e IP4, en coproducción con Telefe Studios, garantiza un estándar de calidad orientado a mercados internacionales. Cada una de estas piezas aporta un valor estratégico: desde la experiencia en plataformas de Lucas Jinkis (Zeppelin) hasta el prestigio cinematográfico de Santiago López (Cimarron), cuya compañía ha estado involucrada en hitos como «La Sociedad de la Nieve»,.
La estructura de la película también se beneficia de la visión de Pablo Iacovello (IP4), experto en monetización y desarrollo de originales, y de la capacidad de distribución de Film Suez, liderada por Mariano Suez, quien ha participado en más de 30 producciones argentinas, incluyendo la aclamada «Argentina, 1985». Esta red se completa con el respaldo de Telefe Studios, bajo la dirección de Darío Turovelzky, que actúa como un hub de innovación digital y tecnológica para asegurar que el contenido alcance los estándares de los principales jugadores globales. Con el rodaje en pleno desarrollo, la expectativa crece hacia un estreno que promete ser uno de los eventos culturales y comerciales más relevantes del cierre del próximo año.









