Córdoba mantiene en funcionamiento 821 escuelas primarias rurales distribuidas en distintos puntos de la provincia. De ese total, 35 establecimientos cuentan este año con un solo alumno, acompañado generalmente por una docente que también cumple funciones directivas.
La continuidad de estas instituciones responde a una política orientada a garantizar el derecho a la educación sin importar el lugar de residencia. En numerosos parajes rurales y zonas de montaña, las grandes distancias, los caminos de difícil acceso y las condiciones climáticas pueden convertir el traslado diario hacia otras escuelas en una dificultad significativa.
Por este motivo, la Provincia decidió sostener abiertas aquellas escuelas cuya matrícula es mínima, permitiendo que los niños y niñas puedan continuar su trayectoria educativa cerca de sus hogares.
“Elegimos priorizar la educación y a nuestros jóvenes. En Córdoba no abandonamos a nadie, sin importar dónde viva, ni siquiera en medio de la montaña”, sostuvo el gobernador Martín Llaryora, al destacar la decisión de mantener estos establecimientos aun en un contexto económico complejo.
En la misma línea, el ministro de Educación, Horacio Ferreyra, remarcó que cada escuela rural representa una política concreta de inclusión. “Seguimos avanzando hacia una educación que transforma vidas y comunidades. Nuestro compromiso está en seguir fortaleciendo la inclusión, la innovación y la calidad educativa”, señaló.
Una red educativa que llega a todo el territorio
Las escuelas rurales cumplen un papel central para garantizar la escolarización primaria de niños y niñas que viven alejados de los principales centros urbanos. De acuerdo con las características de cada comunidad, los establecimientos pueden ser rurales aglomerados o agrupados, ubicados en pequeños poblados o parajes de menos de 2.000 habitantes, y rurales dispersos, emplazados en zonas donde las viviendas se encuentran separadas por grandes distancias.
Las 35 instituciones que durante el ciclo lectivo 2026 cuentan con un solo estudiante están distribuidas en distintos departamentos cordobeses, entre ellos Calamuchita, Cruz del Eje, Ischilín, Juárez Celman, Pocho, Río Cuarto, San Alberto, San Justo, Tulumba y Unión.
Entre los establecimientos se encuentran las escuelas Ricardo Rojas, en San José; Leopoldo Lugones, en Lutti; Fray Justo Santa María de Oro, en Bajo Lindo; Domingo Faustino Sarmiento, en El Barrial; Luis Felipe del Rosario Peñeñory, en La Patria; y Mariano Moreno, en Campo Battiston.
También forman parte de este grupo las escuelas San Lorenzo, en Los Cerros; Pío Zárate, en Buena Vista; Doctor Amadeo Sabattini, en Bajo de los Poleos; José de San Martín, en La Aguada; Manuel Belgrano, en Campo Los Tres Árboles; Miguel de Cervantes Saavedra, en Los Morteritos; y Congreso de Tucumán, en Campo San Roque, entre otras.
Internet satelital para achicar las distancias
A la presencia física de las escuelas se suma una política de conectividad que busca reducir las desigualdades vinculadas al aislamiento geográfico. Desde 2024, la Provincia implementa un plan de conectividad satelital destinado a las 821 escuelas rurales y de montaña dependientes del Ministerio de Educación.
El acceso a internet de alta calidad permite incorporar herramientas digitales y ampliar las alternativas pedagógicas en establecimientos ubicados en zonas donde la infraestructura convencional resulta difícil de instalar.
La conexión posibilita acceder a plataformas y contenidos educativos, utilizar recursos audiovisuales, participar de propuestas virtuales y establecer vínculos con otras comunidades educativas. También facilita que los docentes puedan realizar capacitaciones, reuniones y actividades de intercambio a distancia.
De esta manera, la conectividad se presenta como un complemento de la presencialidad y del vínculo cotidiano entre docentes y estudiantes, pero también como una herramienta para reducir la brecha digital y ampliar las oportunidades educativas de quienes viven en los sectores más alejados de la provincia.









