El pasado lunes 17 de agosto, el gobernador Martín Llaryora firmó el decreto que reconoce formalmente a Salsipuedes como ciudad. La localidad cuenta con más de 400 años de historia; sin embargo, no tiene fecha de fundación específica, y la primera vez que se encontró escrito su nombre fue el 2 de octubre de 1604, dentro del testamento de Juan de Burgos, quien había recibido las tierras de parte de Jerónimo Luis de Cabrera.
Este nombramiento surge a partir de los datos del último censo, realizado en 2022, que constató que la localidad cuenta con 15.882 habitantes. Según la Ley Orgánica de Municipios y Comunas de Córdoba (Ley 8.102), un municipio, para pasar a ser ciudad, tiene que tener más de 10.000 habitantes, y de esta manera se habilita la capacidad para sancionar ordenanzas, redactar una Carta Orgánica propia y ejercer de manera plena el poder de policía municipal, entre otras cosas.

El intendente David Strasorier dialogó con Hoy Día Córdoba sobre los factores que explican el crecimiento de la ciudad y los desafíos ante este nuevo marco.
Hoy Día Córdoba: ¿Cómo fue el proceso para convertirse en una ciudad? Si se puede sintetizar, ¿cómo se construye una ciudad como Salsipuedes?
David Strasorier: El proceso viene de mucho tiempo. Básicamente, tiene que ver con la cantidad de habitantes que llegan a la ciudad, lo cual se produce por un movimiento migratorio que podríamos sintetizar en tres momentos. Hay un primer momento, en el año 2000, en que mucha gente viene a vivir frente a la crisis económica: vuelven a ocupar sus casitas de veraneo o se instalan con sus padres en una piecita al fondo, porque alquilan sus casas en Córdoba. Después hay un segundo momento muy importante, con el programa Procrear, que hace que la localidad tenga un crecimiento muy organizado, porque la situación crediticia de esas propiedades tenía muchas exigencias, lo cual permitió cumplir con los requisitos del sistema de planeamiento local. Y después hay un tercer momento, el actual, que está un poco mezclado también con resabios del primero, y que tiene que ver con que la gente viene a vivir a las localidades cercanas a Córdoba porque busca una vida verde, armónica con el ambiente, y porque puede disfrutar, a pocos minutos y con fácil accesibilidad, de un lugar diferente para construir su vida. Y esta ciudad se va construyendo con dinámicas distintas: algunas familias generan su vida permanente en la localidad, trabajan en Córdoba, pero sus hijos ya estudian acá, hacen actividades deportivas y recreativas en nuestra ciudad, y la vida comercial se fortalece con esa actividad, especialmente los fines de semana. Y después están quienes mantienen una relación directa con Córdoba capital, pero los fines de semana transcurren, como en toda su historia, en esta localidad.
H.D.C.: ¿Qué expectativas tienen los vecinos ante este cambio? ¿Cuáles son las características propias de la localidad que se van a acentuar o a modificar a partir de ahora?
D.S.: En realidad, entre los vecinos ya viene dándose esta cuestión entre los nativos, los que nacimos aquí, y los que llegaron a vivir, los migrantes. Y existe una expectativa de aprender, de compartir saberes y costumbres, porque quienes vienen de otros lugares traen a veces la costumbre de un mal uso de un recurso crítico para nosotros, que es el agua; nosotros les enseñamos cómo lo utilizamos aquí, y ellos tal vez nos enseñen otras prácticas que tenían en la ciudad o en los lugares donde vivían. Así se va conformando una sociedad de relación: el hombre no nació para estar solo, sino para relacionarse con otro. Entonces, tanto quien llega como quien ya vive aquí empieza a fortalecer ese vínculo consigo mismo, con el vecino y también con la naturaleza. En cuanto a las características propias de la localidad, somos una comunidad serrana que quiere conservar el monte, cuidar el río, proteger las tierras y los árboles autóctonos, y eso no lo vamos a modificar. Pero a eso vamos a tener que sumarle el progreso y el desarrollo de los emprendimientos, sobre todo los habitacionales. Constitucionalmente, todos podemos decidir dónde queremos vivir; ahora bien, el poder de policía sobre el uso de la tierra lo tienen los municipios. Nosotros queremos seguir teniendo los cerros verdes, y eso se logra a través de acuerdos. Por eso se viene trabajando, no solo en Salsipuedes sino también con las localidades vecinas, en un ordenamiento territorial participativo, para empezar a definir cuál va a ser el límite de crecimiento que va a tener la localidad de Salsipuedes.
H.D.C.: Salsipuedes no tiene fecha de fundación. ¿Van a empezar a celebrar la ciudad los 17 de agosto?
D.S.: En realidad, el 17 de agosto es una fecha que siempre estará ligada al paso a la inmortalidad del general San Martín. Nosotros vamos a recordar el 17 de agosto como la fecha oficial en que se declara ciudad y, como bien decís, no hay una fecha cierta de fundación. Salsipuedes va creciendo junto con las localidades que surgen a partir de las encomiendas y los repartos de tierra que se hacían a los colonizadores y a los llamados fundadores, y no hay una fecha real que podamos celebrar como tal. Nosotros siempre hablamos del día de Salsipuedes, en el mes de octubre, por la celebración de la patrona, la Virgen del Rosario del Milagro. Pero el 17 de agosto de 2026, sin ser una fecha de fundación, seguramente va a ser una fecha histórica para la localidad.
H.D.C.: ¿De qué manera se iniciará el proceso de redacción de la Carta Orgánica?
D.S.: Ese es un tema que tenemos que empezar a trabajar. La redacción se iniciará, tal como lo describe la Ley 8.102, con una convención constituyente de 14 integrantes, y a partir de ahí comenzará una discusión política, porque son decisiones de esa naturaleza las que hay que tomar para contar con nuestra propia Carta Orgánica. Conozco muchos municipios que ya son ciudades y siguen rigiéndose por la 8.102 pero nosotros vamos a poner en consideración del Concejo Deliberante y de la comunidad la posibilidad de avanzar, y a partir de ahí trabajaremos con una propuesta de cada uno de los espacios políticos para conformar esa constituyente, llevar las propuestas de cada sector, votarlas, definirlas y sistematizarlas en lo que será la Carta Orgánica de la ciudad de Salsipuedes.









